música

Scarlatti, Albéniz y Granados reviven en un recital inolvidable de música española

Un cuarteto de cuerdas acompañado del piano interpretan una obra de Scarlati. / x
La Sala Pereda  acoge este viernes La noche de la música española, un homenaje vibrante al legado sonoro hispánico

Mañana viernes a las 20:00 horas, las puertas de la Sala Pereda del Palacio de Festivales de Cantabria se abrirán para recibir a los amantes de la música culta en un evento que promete ser una epifanía para los sentidos: La noche de la música española

La gala será una travesía por el alma sonora de España, donde la riqueza del repertorio vocal e instrumental brillará en toda su pluralidad histórica y estética.

Un programa que entrelaza siglos y emociones

Abrirá la velada el aclamado pianista Paul Lecocq, quien desgranará dos sonatas de Domenico Scarlatti (1685–1757), el genio napolitano que hizo de la tastiera ibérica un universo de luz barroca.

Acto seguido, la mezzosoprano Xenia Lemberski y el pianista Omar J. Sánchez revivirán las arias de Vicente Martín y Soler (1754–1806) y José de Nebra (1702–1768), dos columnas vertebrales del teatro lírico español, cuya herencia aún resuena en el canto del presente.

A continuación, el violonchelista Jorge Sierra junto a la pianista Marharyta Kozlovska rendirán homenaje al lirismo de Enrique Granados (1867–1916), con una interpretación del Intermezzo —en la versión del catalán Cassadó— y los intensos Requiebros, páginas donde la emoción se convierte en carne sonora.

El testigo pasará entonces a la violinista Xixi Gabel, encargada de arrojar destellos con la virtuosa Introducción y tarantella op. 43 del inimitable Pablo de Sarasate (1844–1908), una obra de fuego técnico y elegancia hispánica.

El espíritu andaluz y la pasión coral del cierre

Tras el intermedio, el distinguido Cuarteto Arriaga del Banco de España ofrecerá una lectura de profunda hondura de La oración del torero op. 34 de Joaquín Turina (1882–1949), símbolo del misticismo andaluz transfigurado en cuerda.

El joven pianista Roman Fediurko evocará la Sevilla onírica de Isaac Albéniz (1860–1909) con Triana, extraída del segundo cuaderno de Iberia, una de las cimas indiscutibles del piano moderno y de la identidad musical peninsular.

Para el epílogo, el escenario acogerá un trío vocal excepcional: el barítono Alonso Cano, la mezzosoprano Xenia Lemberski y la soprano Estere Katrina Pogina. Ellos serán los encargados de cerrar la noche con canciones de Miguel Ortega (1963), Granados, y una joya de inspiración ibérica firmada por el francés Léo Delibes (1836–1891): Les filles de Cadix, donde el aire gaditano se traduce en canto parisino.


Una noche irrepetible para reivindicar la sonoridad española desde el virtuosismo internacional, bajo el abrigo de un festival que ya es referencia en Europa. La música de España no se escucha: se vive. Y este viernes, Santander será su casa.