Madrazo acoge un recital de canto y piano con Anastasia Galub y Álvaro Piedra
En el marco del ciclo "La Clásica va por Barrios: con la Música a todas partes", la ciudad de Santander se prepara para recibir uno de los eventos culturales más delicados y sugerentes del verano cántabro. Será este jueves 7 de agosto, a las 12:00 del mediodía, cuando el Centro Cultural Doctor Madrazo se transforme en un santuario sonoro gracias a un recital de canto y piano que promete emocionar al público asistente.
Anastasia Galub y Álvaro Piedra: un tándem de excelencia artística
La protagonista de la velada será la prestigiosa soprano Anastasia Galub, solista habitual de la Ópera de Odessa, acompañada al piano por el maestro Álvaro Piedra, director artístico del ciclo y figura clave en la divulgación musical de la región. Juntos ofrecerán un programa selecto, diseñado para celebrar la riqueza expresiva del repertorio vocal clásico, con obras que recorrerán distintas épocas, lenguas y estilos.
Un festival que respira desde los barrios y proyecta talento joven
Este recital forma parte del XV Festival WOM Cantabria 2025, una propuesta única que no solo transita por los escenarios tradicionales de la región —como Ampuero, Comillas o Casar de Periedo, en la emblemática Casa Museo de Jesús de Monasterio—, sino que también se infiltra con elegancia en el tejido urbano, llevando la música clásica hasta los barrios de Santander.
La iniciativa, nacida con la intención de democratizar el acceso a la cultura, busca poner en valor el talento local e internacional, al tiempo que motiva a las nuevas generaciones de músicos cántabros. En este ciclo actúan profesores del campus y una selección de jóvenes promesas, como la violinista Gabriela Crespo, el trompista Eduardo Lamsfus, el percusionista Beltrán Jorge Herrero o el trombonista Alexis Pelayo, todos ellos respaldados al piano por el propio Álvaro Piedra.
La música clásica como derecho, no privilegio
Con conciertos gratuitos y en horario matinal, el proyecto "La Clásica va por Barrios" reivindica la música clásica como un bien común, derribando muros y acercando el arte a quienes, tal vez, nunca se han sentado ante un lied de Schubert o una aria de Puccini.
Este recital, como los que le preceden y suceden en la Tabacalera y en el Centro Cultural Ateca, representa una apuesta firme por la descentralización cultural, y por hacer que la excelencia artística llegue a todos los rincones de la ciudad.