Literatura

El Rey reivindica el español como pilar de la verdad en el homenaje a Álvaro Pombo

Los Reyes Felipe VI y Letizia durante una almuerzo, en el Palacio Real. / ep
El monarca reivindica la lengua como herramienta esencial para el pensamiento y el diálogo, en un homenaje cargado de emoción al escritor cántabro Álvaro Pombo, ausente por motivos de salud

En el solemne almuerzo anual con las letras, preludio del Premio Cervantes 2024, Felipe VI ha alzado su voz en una vibrante defensa del idioma español como columna vertebral del pensamiento, como ancla ética frente a las mareas de confusión, y como el más eficaz de los puentes entre ciudadanos y culturas. El evento, que congrega a lo más granado del mundo literario, ha estado inevitablemente marcado por la ausencia del galardonado, el escritor Álvaro Pombo, aquejado de una "delicada situación de salud", según ha confirmado Casa Real.

"Querido Álvaro, con este premio no solo te damos las gracias por lo mucho que aprendemos y disfrutamos con tu literatura; sino que reconocemos –y nos reconocemos– en una voz singular", ha pronunciado el monarca con visible emoción.

Una lengua que no olvida, que interpela y que construye

En un discurso de alto calado intelectual, el Rey ha apelado a la palabra como resistencia ante la desmemoria, la banalización y la inmediatez feroz que impera en nuestros días. "El español", ha dicho, "es un instrumento poderosísimo para ejercer aquello que más necesitamos: reflexionar, dialogar, comprender". Con más de 600 millones de hablantes, la lengua española no solo comunica: articula lo justo, lo verdadero, lo bello.

"No es verdad que todo valga", ha sentenciado con firmeza. "No es cierto que el mérito equivalga a la suerte, ni que el conocimiento esté pasado de moda". Una declaración de principios en defensa del esfuerzo, el rigor y la autenticidad, valores que, como ha recordado, son inseparables del verdadero quehacer literario.

Álvaro Pombo, artesano de la palabra y vigía del alma

Aunque físicamente ausente, el espíritu de Álvaro Pombo ha llenado el Salón de Columnas del Palacio. El Rey ha rememorado el discurso de ingreso del autor cántabro en la Real Academia Española, donde confesaba haber amado la lengua española con una pasión generacional. Su obra, ha dicho el monarca, "es fruto de una vida consagrada a la palabra, tallada con precisión y musicalidad, desde la soledad creadora de quien busca, entre líneas, una verdad útil y compartible".

Pombo ha sido elogiado por mantenerse fiel a su propia voz, ajeno a modas, perseverante en la búsqueda de sentido, en un oficio descrito como "casi artesanal". Su literatura, ha subrayado el Rey, es una brújula ética y estética para lectores de todas las edades, "una ventana al mundo y un espejo de nosotros mismos".

Un homenaje coral a la literatura como bien común

El almuerzo ha contado con la presencia de altas personalidades institucionales, como el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el Rector de la Universidad de Alcalá, José Vicente Saz Pérez. Junto a ellos, 14 miembros de la Real Academia Española, encabezados por su director Santiago Muñoz Machado, y autores galardonados como Luis Mateo Díez y Sergio Ramírez.

La cita ha reunido también a una nutrida representación de escritores contemporáneos, entre los que se encontraban María Dueñas, Rosa Montero, Santiago Díaz, María Oruña y Ray Loriga, así como representantes de los grandes grupos editoriales Penguin Random House, Planeta y SM.