Danza

Nacho Duato regresa a Madrid después de quince años de ausencia en los escenarios españoles

Duato destaca la importancia de la conexión emocional en la danza, frente a la excesiva técnica. / EP

Nacho Duato vuelve a Madrid con su compañía tras quince años, criticando la falta de alma en la danza actual. Su espectáculo tendrá lugar en el Teatro Albéniz del 12 al 15 de junio.

Nacho Duato, el bailarín y coreógrafo de renombre internacional, regresa a los escenarios madrileños tras una prolongada ausencia de quince años. Su vuelta se concreta con la presentación de un espectáculo de danza que se desarrollará en el Teatro Albéniz del 12 al 15 de junio, marcando un esperado reencuentro con el público de la capital española. Este regreso a Madrid representa para Duato un retorno emocionalmente significativo, tal como lo expresó en una entrevista concedida a Onda Madrid, conducida por Nieves Herrero, donde afirmó: “volver a Madrid, es sentirme en casa”.

Durante la entrevista, Duato reflexionó sobre el estado actual de la danza, expresando su preocupación por la evolución de esta disciplina artística. Según sus palabras, “la danza está dejando de lado el alma”, una declaración que pone de manifiesto una crítica sobre la excesiva atención que, a su juicio, se le presta a la técnica en detrimento de la expresividad y la conexión emocional con el espectador. En sus propias palabras, añadió: “En la danza hay mucha técnica y poca alma. La danza es como el tiempo, no te lo sé explicar", ilustrando de forma poética y algo críptica su visión sobre el presente de la danza contemporánea.

Al referirse a la gratitud hacia el público que lo ha seguido a lo largo de los años, Duato destacó la importancia de ese vínculo especial que se forja entre el artista y quienes asisten a sus funciones. “Al acabar les digo que gracias por venir. Les tengo que agradecer con palabras que no me hayan olvidado”, expresó, dejando entrever la relevancia de ese reconocimiento que, según él, fortalece el compromiso con su arte y su carrera. “Agradezco al público que no me olviden y que mis palabras les conmuevan”, señaló en la misma línea, resaltando la cercanía y la emoción que busca despertar en cada actuación.

El regreso de Nacho Duato a Madrid con su compañía no solo representa la oportunidad de revivir su obra, sino también un símbolo de reconciliación con la ciudad que lo vio nacer artísticamente y en la que tantos recuerdos atesora. Su espectáculo en el Teatro Albéniz promete ser un espacio de reencuentro entre el coreógrafo y su público, un puente entre el pasado y el presente de su trayectoria profesional. Con sus declaraciones, Duato subraya el valor de la memoria colectiva y la fidelidad de los espectadores que lo acompañan en cada paso, fortaleciendo un lazo cultural que trasciende el escenario y se convierte en un testimonio vivo de la pasión por la danza.

En suma, su regreso cobra un sentido profundo, donde la danza no solo se entiende como disciplina técnica sino como una experiencia que convoca emociones, recuerdos y reflexiones sobre el paso del tiempo y el papel del arte en la vida de las personas. Así, la vuelta de Nacho Duato a Madrid trasciende lo estrictamente escénico para convertirse en una celebración compartida, un regreso a las raíces y una mirada renovada sobre la danza que, en sus propias palabras, aún tiene mucho que decir a pesar de la vorágine técnica que amenaza con despojarla de su “alma”.