De mina centenaria a joya geológica de Europa: Veinte años explorando las entrañas de la tierra en El Soplao
La presidenta de Cantabria visitó El Soplao con motivo de su 20 aniversario, y anunció nuevas actividades, mejoras de accesibilidad, investigaciones científicas sobre el ámbar y una estrategia de promoción turística para reforzar su valor como destino de referencia
La cueva de El Soplao, uno de los enclaves geológicos más emblemáticos de Cantabria, celebra este año el vigésimo aniversario desde su apertura al público en julio de 2005. Dos décadas después de su puesta en valor como recurso turístico, la cavidad, ubicada entre los municipios de Valdáliga, Rionansa y Herrerías, está a punto de alcanzar los cuatro millones de visitantes, con un balance acumulado de 3.871.505 personas registradas hasta finales de 2024.
Esta efeméride coincide con una nueva etapa de impulso institucional, científico y turístico, orientada a consolidar su proyección como referente en el ámbito del patrimonio subterráneo europeo.
Con motivo de esta conmemoración, la presidenta del Gobierno de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, visitó este martes las instalaciones de El Soplao acompañada por representantes institucionales, técnicos y responsables de la empresa gestora.
Durante el recorrido, la jefa del Ejecutivo cántabro remarcó el valor patrimonial y turístico de la cavidad, definida como «la Capilla Sixtina de la Geología» y «capital mundial del ámbar», e invitó tanto a la población cántabra como a visitantes de otras regiones y países a «redescubrir» este espacio a través de nuevas experiencias y propuestas de valor añadido.
Una cueva convertida en polo de atracción internacional
El Soplao, descubierto en 1908 por trabajos mineros en busca de blenda y galena, comenzó su apertura al público con visitas guiadas en el año 2005, tras un ambicioso proceso de acondicionamiento y musealización. En estas dos décadas, el espacio ha conseguido una proyección destacada en el panorama turístico nacional e internacional gracias a la singularidad de sus formaciones geológicas –especialmente las estalactitas excéntricas–, la riqueza paleontológica de su ámbar, sus valores mineros y su cuidada gestión ambiental.
A lo largo de estos veinte años, la cueva ha recibido una media anual de entre 180.000 y 200.000 visitantes, alcanzando picos de afluencia superiores en periodos vacacionales o durante campañas promocionales. En 2024, el enclave superó las 225.000 visitas, una cifra que, según señaló Buruaga, «supera el número conjunto de visitantes de los palacios de El Pardo y Aranjuez».
Nuevas experiencias turísticas: vía ferrata y actividades culturales
Uno de los principales reclamos incorporados recientemente a la oferta de El Soplao es la vía ferrata subterránea, la única de estas características existente en España y una de las dos únicas en Europa. Inaugurada en abril de este año, se encuentra en el interior de la antigua mina de La Florida y permite a los visitantes adentrarse en un recorrido de 2,5 kilómetros a través de galerías mineras, combinando deporte, patrimonio y turismo de aventura.
El itinerario incluye elementos como descuelgues verticales, dos tirolinas y un puente tibetano, y tiene una duración estimada de 3,5 horas. La presidenta del Ejecutivo cántabro recorrió parte de este trazado durante su visita y valoró su capacidad para diversificar el perfil de usuarios de la cueva.
En línea con este objetivo de ampliar las propuestas disponibles, Sáenz de Buruaga anunció también la recuperación de los recitales artísticos y musicales en el interior de la cavidad, una iniciativa que se retomará en otoño con artistas de trayectoria consolidada. Estos espectáculos, que buscan ofrecer «nuevas experiencias únicas», se enmarcan en una estrategia global de dinamización cultural que pretende conectar patrimonio natural y creación artística.
Actualmente, el Gobierno está trabajando en la confección del cartel de actividades conmemorativas, así como en otras acciones complementarias orientadas a reforzar la «imagen referente» de El Soplao en Europa.
Turismo de calidad, sostenible y desestacionalizado
Durante su intervención, Buruaga insistió en la necesidad de avanzar hacia un modelo turístico que combine calidad, sostenibilidad, respeto medioambiental y generación de riqueza en el territorio. En este sentido, el enclave se ha convertido en un ejemplo de turismo desestacionalizado, abierto durante todo el año, y capaz de mantener una actividad constante que dinamiza la economía local, en particular en la comarca del Saja-Nansa.
La presidenta destacó el compromiso de su Gobierno con este modelo y subrayó que El Soplao representa un ejemplo paradigmático del turismo que se quiere para Cantabria: de alto valor añadido, capaz de atraer a públicos diversos y compatible con la conservación del medio natural.
Además, se reforzará la estrategia de colaboración público-privada, considerada una herramienta fundamental para generar estímulos y fomentar la inversión en la zona. La empresa Turismo del Nansa, adjudicataria de la gestión del espacio, colabora activamente con las administraciones públicas para la planificación, promoción y ejecución de mejoras en el recurso.
Refuerzo de la investigación científica y paleontológica
Uno de los elementos distintivos de El Soplao es su vinculación con el ámbar, considerado de excepcional valor paleontológico. La cavidad está reconocida como la «capital mundial del ámbar». La presidenta anunció el impulso de nuevas investigaciones científicas sobre las bioinclusiones contenidas en estas resinas fosilizadas, en colaboración con las universidades de Cantabria, Barcelona, Complutense de Madrid y Almería.
Hasta la fecha, se han cartografiado 24.265 metros cuadrados, equivalente a la distancia entre Santander y Torrelavega. Según Buruaga, aún queda «mucho y bueno por descubrir» en las entrañas de la cavidad.
Mejoras en accesibilidad, seguridad y sostenibilidad energética
Entre las actuaciones más destacadas está la obtención del certificado AENOR de accesibilidad universal, la modernización de la iluminación interior, y la instalación de paneles solares y cargadores eléctricos. Además, se ejecutará próximamente una salida de emergencia por la bocamina de Cereceo, mejorando la seguridad del itinerario de vía ferrata, uno de los más exigentes del norte peninsular.
El Soplao: historia y motor turístico de Cantabria
El Soplao fue descubierto en 1908 por mineros que notaron una corriente de aire fuerte (un “soplao”) mientras trabajaban en la explotación de La Florida. Aunque la belleza del lugar era conocida por algunos trabajadores, no se valoró científicamente hasta la década de 1970, cuando el Speleo Club Cántabro inició exploraciones sistemáticas y descubrió formaciones como las estalactitas excéntricas, columnas, perlas de caverna y cortinas de calcita.
En 2005, se inauguró oficialmente la visita turística guiada, que incluye un recorrido por la Galería de los Fantasmas, el Mirador de Lacuerre, un trayecto en tren minero, y opciones espeleológicas para expertos. Desde entonces, más de 3,8 millones de personas han visitado la cueva.
En 2008, se descubrió un yacimiento de ámbar cretácico con bioinclusiones de insectos, vegetales y microorganismos, que hoy sigue siendo objeto de estudio internacional.
Hoy, El Soplao continúa su expansión, con más de 20 kilómetros de galerías exploradas y nuevas áreas en proceso de topografía y estudio. Es, sin duda, una catedral subterránea y un símbolo del patrimonio natural, cultural y científico de Cantabria.