El MAS lanza un programa anual que convierte La Florida en epicentro cultural
El Museo de Arte de Santander (MAS) ha decidido redefinir su papel en la ciudad. Ya no es solo un recinto donde se contemplan obras; es ahora una plataforma activa, un foro plural, una plaza abierta al pensamiento estético y social. Con un ciclo de actividades que trasciende los muros del museo y se proyecta hacia las calles, escuelas y familias, el MAS reafirma su vocación como espacio vivo y dinamizador cultural.
Bajo el lema no escrito de “el arte como experiencia viva”, el museo lanza una programación que se despliega semanalmente a lo largo de todo el año (con excepción del verano), articulada en cuatro ejes principales:
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Los martes del MAS
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El MAS en la calle
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Talleres familiares
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Actividades escolares
La iniciativa fue presentada por la concejala de Cultura, Noemí Méndez, acompañada por el director del museo, Salvador Carretero, y una nómina de artistas, agentes culturales y responsables institucionales, en un acto que subrayó la idea de co-creación ciudadana y diálogo intergeneracional.
Arte que conversa, provoca y transforma
En una apuesta firme por la accesibilidad cultural, los martes se convierten en jornadas de reflexión e intercambio. Los ciclos Encuentros con artistas, Intersecciones creativas, Mediación artística y Alucinaciones ofrecen propuestas que oscilan entre la conversación estética, la hibridación de disciplinas, el análisis crítico y la evocación poética.
El ciclo ‘Alucinaciones’, resucitado por la asociación Amigos del MAS, rinde homenaje al poeta José Hierro, e invita a personas ajenas al ámbito artístico profesional a seleccionar obras de la colección para desarrollar reflexiones subjetivas, provocadoras, insólitas. Un formato que rompe jerarquías culturales y abre la puerta a nuevas formas de interpretación y apropiación del arte.
El MAS se sale: arte en la calle, arte en la vida
Con ‘El MAS en la calle’, cada viernes se transforma en una cita con la creatividad urbana. Coordinado por la compañía Ruido Interno, este ciclo lleva la acción artística al entorno inmediato del museo, en el barrio de La Florida, con propuestas que integran tecnología, proyecciones, instalaciones sonoras y experiencias interactivas.
El museo, de esta forma, desborda su arquitectura y se convierte en órgano vivo del tejido urbano, generando encuentros imprevistos, diálogos espontáneos y una conexión directa entre el arte y el transeúnte.
Familias y escuelas: sembrar el arte desde la raíz
Los domingos, el espacio se vuelve territorio familiar con talleres dirigidos por el artista Adrián Alonso, en los que se potencia el juego creativo, la expresión libre y el descubrimiento compartido. Una manera lúdica y afectiva de generar vínculos entre los más jóvenes y la creación contemporánea.
Paralelamente, durante las mañanas lectivas, el ciclo escolar, diseñado por Didac-art, ofrece experiencias adaptadas a las distintas edades, con la guía de especialistas en patrimonio y artistas invitados, fomentando una educación artística viva y conectada con el presente.
Un museo en transformación constante
En palabras de Noemí Méndez, este programa nace del compromiso de hacer del MAS un espacio “plural, dinámico y abierto a todas las voces de la ciudad”. La programación ha sido el resultado de una convocatoria pública, lo que refuerza su carácter horizontal y participativo.
Además, el Ayuntamiento ya trabaja en nuevas visitas teatralizadas y recorridos ampliados durante eventos como ArteSantander, en su afán por integrar el museo en el calendario cultural de la región como un faro de innovación artística.