15.09.2019 |
El tiempo
domingo. 15.09.2019
El tiempo
El Diario de Cantabria

MARTÍN GARZO

Martín Garzo: cada libro que escribes es el primero

El Premio Nadal, el escritor Gustavo Martín Garzo. EFE/Pedro Puente Hoyos
El Premio Nadal, el escritor Gustavo Martín Garzo. EFE/Pedro Puente Hoyos
Martín Garzo: cada libro que escribes es el primero

Cuando se cumplen 20 años desde que ganó el Premio Nadal, el escritor Gustavo Martín Garzo reconoce que cada vez que se enfrenta a una nueva novela siente que no le sirve de nada lo que ha escrito antes, más allá del "oficio" que da la experiencia. "Cada libro que escribes es el primero", asegura.

Martín Garzo (Valladolid, 1948), que ha atendido hoy a los periodistas en Santander con motivo de su visita a la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) para participar en los Martes Literarios, reconoce que cada vez que empieza un nuevo libro, vuelve a encontrarse en la misma situación en la que estaba cuando se puso con el primero.

En esa vuelta al pasado también sospecha que, por mucho esfuerzo que se ponga en crear obras diferentes a las anteriores, siempre vuelve a escribir la misma novela.

"No puedes escapar de aquello que son tus obsesiones", subraya el autor de "La rama que no existe", una novela que, publicada por Destino, versa sobre el poder salvador del arte en una trama que, enmarcada en Cantabria, tiene a tres personas con sus respectivas soledades como protagonistas.

Martín Garzo, un habitual veraneante de la zona de Comillas -entorno con un papel importante en su último libro- cree que cada historia que escribe lleva a los mismos lugares que el escritor no es capaz de abandonar, y no lo dice como una crítica, todo lo contrario, porque tampoco ve deseable hacerlo.

El novelista, que hace 20 años logró el Premio Nadal con "Las historias de Marta y Fernando" (1999), cree que los reconocimientos "no ayudan en nada" en cuanto a la escritura, aunque confiesa que es "un estímulo para seguir trabajando" y "una forma de decir que, tal vez, no se ha ido descaminado del todo".

Repasando la temática amorosa y artística de su última novela, que esta tarde compartirá con los santanderinos, el escritor reivindica la necesidad del arte "por el temor a la aridez de la vida y por el temor a descubrir que la vida no tiene sentido".

"En el momento de decaimiento absoluto, el mundo deja de decirte cosas. Nada es significativo", así es como explica el autor vallisoletano la depresión, al tiempo que defiende que en los periodos amorosos "todo habla, todo dice cosas constantemente".

Gustavo Martín Garzo también se declara defensor de la poesía como "palabra encantada" que tenga la capacidad de llevar al lector o al oyente a lugares en "los que se pierde pie" y que cuestionan lo que uno cree saber.

Por ello, reconoce que no le gusta la literatura que le cuenta lo que ya sabe, como la que en la actualidad tiende a narrar problemas más inmediatos, pues lo ve más propio de un trabajo periodístico.

"La poesía siempre te tiene que llevar a la parte de ti mismo y del mundo que desconoces. Por tanto, a mí me interesa mucho la literatura que se abre a lo fantástico", apostilla Martín Garzo, quien cataloga de buen libro el que, además de entretener, hace cuestionarse al lector.

A su juicio "leer es un riesgo" porque uno no sabe a qué se expone cuando abre un libro y ve lo ideal que cuando el lector termina la última página, haya experimentado "un cambio de posición o una ruptura".

Así, el también autor de la obra "Mi querida Eva", Premio Mandarache (2008), cree que la cultura siempre ha estado unida a la crítica del mundo. "La buena cultura cuestiona al poder", insiste.

Sobre su intervención esta tarde en los Martes Literarios de la UIMP, donde ya ha estado en varias ocasiones, ha dicho que siempre es estimulante compartir impresiones con los lectores de su libro, que para él no deja de ser "como un sueño que se comparte", por lo que hablar supone "el premio máximo al que puede aspirar un escritor".

Comentarios