Isabel Muñoz conecta el arte y la arqueología en una travesía visual
En un acto que trasciende la mera inauguración y roza lo ceremonial, el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira ha alzado el telón este viernes para acoger “Una nueva historia”, la última travesía visual de la fotógrafa Isabel Muñoz, una de las grandes cronistas del alma humana a través de la imagen. La muestra, enmarcada en la edición 2025 de PHotoEspaña, se podrá contemplar hasta el 26 de octubre en el ya emblemático Espacio 1973 del museo cántabro.
Una epopeya visual desde Göbekli Tepe hasta Altamira
Con una mirada que busca desenterrar lo esencial, Muñoz —Premio Nacional de Fotografía 2016 y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando— propone una exposición que hilvana el Neolítico con la contemporaneidad. A través de un viaje iconográfico por cuatro enclaves arqueológicos de Anatolia, en la actual Turquía, su cámara se detiene en Göbekli Tepe y Karahan Tepe, santuarios milenarios donde la piedra se erige en testimonio y símbolo.
Estos yacimientos, situados en la región de Taş Tepeler (“Colinas de Piedra”), han sido objeto de descubrimientos que redefinen la génesis de las sociedades neolíticas, desplazando cronologías y paradigmas hasta ahora considerados inamovibles.
Altamira, epicentro de la memoria compartida
Durante la inauguración, la directora del Museo de Altamira, Pilar Fatás, evocó la idea de “cruces de líneas temporales” entre Altamira y los templos anatolios. “Son lugares donde el tiempo no avanza en línea recta, sino que reverbera”, explicó, subrayando cómo artistas como Muñoz rescatan del pasado lo invisible para convertirlo en presente tangible.
También intervino la delegada del Gobierno en Cantabria, Eugenia Gómez de Diego, quien calificó la exposición como “una puerta al corazón de lo humano”, y celebró su capacidad de generar “una experiencia liminar entre el arte, la arqueología y la espiritualidad”.
Una exposición como rito iniciático
En “Una nueva historia”, el visitante no solo contempla: participa. La muestra propone una experiencia sensorial, donde la luz, las texturas y las huellas esculpen preguntas fundamentales:
¿Qué permanece del ser humano primordial?
¿Qué hemos sacrificado en nombre del progreso?
¿Aún miramos al cielo con la reverencia del primer sedentario?
Las imágenes captadas por Muñoz en relieves pétreos de figuras humanas y animales invitan a releer la historia no desde los hechos, sino desde la emoción que los motivó.
Ecos internacionales y respaldo institucional
Esta obra —que ya deslumbró al público del Museo Pera de Estambul y del Museo Nacional de Antropología de Madrid— ha sido posible gracias a la colaboración entre instituciones culturales de España y Turquía, incluyendo el Ministerio de Cultura de España, la Embajada de Turquía, el Instituto Yunus Emre y otras entidades vinculadas al patrimonio.
Encuentro con la artista
Como complemento, el sábado 24 de mayo a las 12:00, se celebrará una charla abierta al público con Isabel Muñoz, acompañada por destacadas figuras como Mónica Carabias (Centro Nacional de Fotografía), Fernando Sáez (Museo Nacional de Antropología) y Blanca Berlín, comisaria de la muestra.
Isabel Muñoz: 40 años revelando lo invisible
Nacida en Barcelona en 1951, Isabel Muñoz ha dedicado más de cuatro décadas a explorar, con una estética íntima y telúrica, los gestos esenciales de la humanidad. Ha sido reconocida con galardones de prestigio internacional, entre ellos el World Press Photo, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el Premio PHotoEspaña.
“Una nueva historia” no es solo una exposición; es una llamada a la conciencia arqueológica del alma. Un reencuentro con lo que fuimos. Y, quizás, con lo que aún somos.