'La duquesa de Langeais' proyecta sombras y fulgor en el Palacio de Festivales
Bajo el imponente techo del Palacio de Festivales de Cantabria, se desplegará mañana una de las citas más sugerentes del ciclo Universos Líricos: la proyección de 'La duquesa de Langeais' (1942), delicada adaptación del maestro Jacques de Baroncelli, que resucita, con melancólica precisión, los pliegues más hondos del romanticismo decimonónico.
Un filme olvidado por el gran público, pero ensalzado por los amantes del cine como arte total, se convierte en excusa para una conversación de altos vuelos entre dos tótems del pensamiento audiovisual cántabro: Christian Franco, director de la Filmoteca de Cantabria Mario Camus, y Álvaro de la Hoz, cineasta de inquietudes profundas. La cita, este martes 13 de mayo, a las 19:30h, promete encender pasiones dormidas entre cinéfilos, historiadores y soñadores.
El amor como exilio: Balzac desde la mirada de Baroncelli
La cinta de Jacques de Baroncelli, rodada en 1942 —en plena ebullición bélica europea—, recupera con ternura fúnebre la narración de Honoré de Balzac, ese cartógrafo del alma humana. Nos sitúa entre los ecos de la Restauración francesa y los temblores del alma militar del general Armand de Montriveau, encarnación de la pasión contenida, quien años después de su idilio ardiente y humillante con Antoinette de Langeais, la redescubre en un claustro mallorquín, ya transformada en sor Teresa.
La trama —tejida con diálogos punzantes, miradas detenidas y un clima de opresión sentimental— serpentea entre los salones palaciegos y la ascética penumbra del convento, radiografiando un amor frustrado, fiero y fatalista, donde cada gesto es una batalla entre el deseo y el decoro.
Un rescate imprescindible en clave fílmica y crítica
Esta versión, mucho más convencional pero emocionalmente eficaz que la adaptación austera de Jacques Rivette en 2007, fue en su día una joya oculta del cine francés. Hoy, redescubierta, dialoga con la historia, el arte y la filosofía de los afectos.
Durante la sesión, Franco y de la Hoz desentrañarán los mecanismos simbólicos de esta obra, su valor histórico, y el modo en que Baroncelli construye, a partir de una fidelidad meditada al texto de Balzac, un relato profundamente moderno en su tragedia emocional.
"La duquesa de Langeais no es sólo un filme sobre un amor imposible, sino sobre la imposibilidad misma del amor dentro de los códigos sociales", afirma Christian Franco, quien considera esta película "un retrato a fuego lento de la autonegación emocional como forma de supervivencia social”.
Una velada para estetas y pensadores
Con una puesta en escena de orfebre, una fotografía melancólica y unas interpretaciones contenidas, “La duquesa de Langeais” es una obra que recompensa al espectador atento, al que busca en el cine no un espectáculo, sino una experiencia de contemplación.
El evento —gratuito hasta completar aforo— se inserta en la línea programática que la Filmoteca de Cantabria viene trazando: una arqueología fílmica, crítica y apasionada, que restituye al público obras que el paso del tiempo cubrió de polvo, pero no de olvido.