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Descubrir el subsuelo de Cantabria ya no necesita papeleo: estas son las cuevas de acceso libre

La región ha autorizado el acceso libre a 47 nuevas cavidades naturales, ideales para espeleólogos, senderistas y curiosos del subsuelo
Una cueva en Cantabria. / A.S.
Una cueva en Cantabria. / A.S.

Cantabria ha dado un nuevo paso en la regulación del acceso a su patrimonio subterráneo natural. La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte ha publicado una resolución en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) en la que amplía en 47 el número de cavidades naturales a las que se puede acceder sin necesidad de autorización previa, al determinarse que carecen de interés arqueológico.

Esta actualización se basa en un informe reciente del Jefe de Sección de Arqueología, con fecha del 2 de junio de 2025, que concluye que estas nuevas cavidades no figuran en el Inventario Arqueológico de Cantabria (INVAC) y, por tanto, no requieren protección bajo la Ley de Patrimonio Cultural de Cantabria. La resolución permite a espeleólogos, excursionistas y visitantes acceder libremente a estas cuevas, aunque se mantiene la obligación de notificar al 112 cualquier entrada, como medida preventiva de seguridad para facilitar eventuales rescates.

La mayoría se concentran en el entorno kárstico de Soba

De las nuevas cavidades incluidas en la lista de libre acceso, la mayor parte se encuentra en el municipio de Soba, una de las zonas más ricas en fenómenos geológicos de Cantabria. Entre las más destacadas figuran las travesías Las Cubias-Cueva Fría, Torca Llana del Brezal-Cuesta del Avellano, y el complejo Castelagua, formado por varias conexiones subterráneas. También se han incluido cavidades en enclaves como Valturón-Lobo, la Cueva del Nacimiento del Río Asón, y cuevas con nombres sugerentes como La Helguera, Primavera, o la del Lobo.

Cuevas en toda la región: de Arredondo a Castro Urdiales

La resolución también contempla cavidades ubicadas en los municipios de:

  • Arredondo: Torca Los Humos-Cayuela, Cueva Rabouzou, Sima Cueto, Torca del Hoyón.

  • Rasines: El Escobal, La Canal, Cárcavas, Regato Calero I y II.

  • Ruesga: El Mortiro, Esquileña, Torca del Mostajo, entre muchas otras.

  • San Roque de Riomiera, Solórzano, Voto, Entrambasaguas y Ramales: Con cuevas como la Decepción 'botton entrance', el Sumidero Monticueva o la Torca de la Vaca.

  • Castro Urdiales y Rionansa: Con las cuevas La Roja 'del Rojo' y Lacuerre.

Esta nueva lista se suma a la relación inicial aprobada en julio de 2017, y ya actualizada previamente en septiembre de 2020. Con ella, se amplía el número de espacios naturales abiertos a la exploración sin necesidad de trámites burocráticos, siempre que no se trate de cavidades con valor paleontológico o patrimonial.

Una oportunidad para el turismo espeleológico responsable

Aunque el acceso es libre, las autoridades insisten en la práctica segura y respetuosa de la espeleología. La obligación de comunicar las incursiones al Servicio de Emergencias 112 pretende evitar situaciones de riesgo y facilitar intervenciones en caso de accidente.

Además, la resolución deja claro que el hecho de que no se requiera permiso no exime a los visitantes del cumplimiento de la normativa ambiental. Estas cuevas pueden albergar especies vulnerables, ecosistemas frágiles o formaciones geológicas de valor científico, por lo que se recomienda extremar la precaución y no alterar el entorno.

Recurso disponible ante la resolución

Para quien considere recurrir la decisión, la normativa establece dos vías: recurso de reposición ante la misma Consejería en el plazo de un mes o recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, en el plazo de dos meses.

Con esta nueva ampliación, Cantabria refuerza su posición como uno de los destinos más completos para el turismo subterráneo en España, al tiempo que avanza en la compatibilización de la conservación del patrimonio con el disfrute de los recursos naturales.

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