La Campa acogerá dos conciertos de Joaquín Sabina en su última gira
Como si los suspiros del público no bastaran en una sola noche, Joaquín Sabina, el poeta del asfalto y del verso roto, volverá a pisar la Campa de La Magdalena por segunda vez en tres días. La gira de despedida ‘Hola y adiós’, que ya ha colgado el cartel de “no hay billetes” para el 18 de julio, añade una nueva cita en Santander el próximo 20 de julio, confirmando así que la ciudad será uno de los epicentros sentimentales del adiós del artista.
El anuncio ha llegado este miércoles acompañado de otras dos fechas nuevas: una en Úbeda, la ciudad donde Sabina aprendió a hablar con acento de copla y rebeldía, el 13 de septiembre; y otra en Valencia, el 13 de octubre, que se convierte así en la tercera parada levantina de la gira. Las entradas para todas ellas estarán disponibles desde el jueves 8 de mayo, a las 12:00, en las plataformas jsabina.com y holayadioslagira.es.
Con este nuevo concierto en Santander, el cantautor andaluz transforma su adiós en un abrazo doble a Cantabria, que lo acoge no solo como músico, sino como leyenda viva del cancionero ibérico. El aforo limitado y la expectación desbordante han convertido ambas fechas en acontecimientos imperdibles del verano cultural 2025 en el norte de España.
La gira, que comenzó en enero en México ante multitudes encendidas, ha atravesado Latinoamérica y Estados Unidos, culminando su periplo americano con diez conciertos consecutivos en el Movistar Arena de Buenos Aires, todos sold out. En España, el estreno peninsular tuvo lugar el 1 de mayo en Las Palmas, seguido de otro lleno absoluto en Tenerife, y ahora recorre ciudades como Málaga, Sevilla, Zaragoza, Madrid, Barcelona y Bilbao, entre otras, hasta sumar un total de 36 conciertos, incluidos los recién incorporados.
Pero Santander no será solo una parada más: será un testigo privilegiado del adiós de un artista que escribió su nombre con tinta de madrugada y lo grabó en los corazones de varias generaciones. En la Campa de La Magdalena, con el mar como telón de fondo, Sabina desgranará su cancionero sin concesiones, con esa voz gastada que no necesita pulirse, porque brilla más cuanto más duele.
Y así, como quien se despide dos veces para que la última no duela, Joaquín Sabina regala a Cantabria una doble noche de emoción, memoria y música. Y la ciudad —ya lo sabemos— le responderá con aplausos de sal y de alma.