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¿El mejor plan del verano en Cantabria? Esta ruta junto al mar te dejará sin palabras

Vista desde los Ojos del Diablo. / A.S.
Así es la caminata en plena cornisa atlántica: naturaleza salvaje, silencio y una recompensa visual que no cabe en una foto

Un estrecho camino recorre la cornisa atlántica, bordeando verdes colinas y escarpes calizos, hasta que de pronto se abren dos gigantescas ventanas al mar. Son los Ojos del Diablo, un conjunto de arcos naturales moldeados por milenios de viento y salitre. Esta ruta de senderismo en Cantabria no es solo un paseo: es una experiencia entre el vértigo, la emoción y la belleza.

Conocidos también como los Arcos de Llanegro, estas formaciones rocosas están situadas en la costa oriental de Cantabria, entre Sonabia, Liendo y Castro Urdiales. Se trata de dos cavidades en la roca caliza con forma de ojos que miran hacia el infinito azul del Cantábrico. Son el resultado de la erosión del viento y del mar a lo largo de milenios, y hoy constituyen uno de los miradores naturales más espectaculares del norte peninsular.

Una ruta con vistas inolvidables

El sendero que lleva hasta ellos es una travesía de poco más de 7 kilómetros, clasificada como de dificultad moderada, ideal para disfrutar en primavera o verano. El recorrido parte del aparcamiento de Sonabia y comienza descendiendo hacia la playa de Valdearenas. Desde allí, el camino asciende siguiendo flechas negras que marcan la dirección a través del paisaje costero.

Tras atravesar un tramo de ascenso, se llega a un punto panorámico desde donde se divisan Santoña y el Faro del Caballo. Aquí hay que tomar el sendero de la izquierda, que lleva directamente a los Ojos del Diablo. En los días claros, la visibilidad permite contemplar kilómetros de costa y sentir que el horizonte se funde entre el mar y el cielo.

Cómo llegar al inicio de la ruta

Para acceder al sendero, toma la A-8 dirección Santander y sal por la salida 160 en dirección a Sonabia. Luego sigue por la N-634 hacia Santander hasta encontrar, a aproximadamente un kilómetro, una zona de descanso donde estacionar. Allí comienza la ruta, bien señalizada y apta para senderistas con una condición física media.

Consejos para la ruta

  • Calzado cómodo y antideslizante, especialmente en tramos rocosos o húmedos.
  • Evita días de viento fuerte, ya que algunos puntos están cerca del acantilado.
  • Agua y algo de comida, ya que no hay puntos de avituallamiento durante el camino.
  • Respeta la señalización y no te acerques al borde: es un espacio natural frágil y protegido.

Un plan perfecto para conectar con Cantabria

Este itinerario no es solo un plan de senderismo: es una inmersión en la esencia más salvaje y bella de Cantabria. La ruta entre Sonabia y los Ojos del Diablo ofrece una fusión de mar, roca y aire que recuerda por qué esta región sigue siendo uno de los rincones más mágicos del norte de España.

Entre arcos de piedra, espuma marina y horizontes sin fin, los Ojos del Diablo no asustan: enamoran. Son el testimonio de una tierra que sabe mirar al mar sin perder su alma montañesa. Y quien los descubre, lo sabe: hay miradores que se quedan para siempre en la memoria.