Gastronomía

El rincón secreto de Cantabria donde comer perritos con vistas al mar

La food truck de Sol y Sal. / A.E
En pleno Mirador del Remedio, con el mar de fondo y el verde cántabro abrazando el paisaje, ha nacido Sol y Sal: una food truck que combina street food

En lo alto del Mirador del Remedio, en el municipio de Ruiloba, se esconde un rincón con sabor, paisaje y actitud: Sol y Sal, una food truck en Cantabria que ha llegado para ofrecer algo más que comida rápida. Este proyecto, que apenas inicia su andadura, se presenta como un soplo de aire fresco para quienes buscan una experiencia informal, sabrosa y auténtica, al aire libre y con el mar en el horizonte.

Desde su llamativo diseño hasta la cuidada selección de productos, Sol y Sal propone una escapada gastronómica en pleno contacto con la naturaleza, ideal para los días de verano y las tardes de atardeceres dorados.

Un concepto sencillo, pero con personalidad

La food truck Sol y Sal apuesta por una carta breve pero efectiva, basada en platos clásicos de street food elaborados con mimo. El objetivo no es otro que ofrecer a cada cliente la mayor calidad posible desde el primer bocado, cuidando tanto los ingredientes como la presentación.

Su menú destaca por:

  • Perritos calientes en dos versiones: el clásico perrito solo, perfecto para quienes aprecian lo simple; y el perrito plus con cebolla y queso, más sabroso y completo.

  • Nachos con queso: un entrante ideal para compartir entre amigos con una bebida fría en la mano.

  • Patatas fritas caseras, disponibles en formato pequeño o grande  siempre crujientes y recién hechas.

Bebidas para todos los gustos

Uno de los grandes aciertos de Sol y Sal es su oferta de bebidas, pensada para acompañar tanto el aperitivo como una sobremesa relajada frente al mar. Entre las opciones disponibles, destacan:

  • Refrescos clásicos como Coca-Cola, Aquarius o Nestea 

  • Cerveza y minicañas a precios asequibles Vinos como Moscato, Rioja o Peñascal, ideales para brindar sin complicaciones 

  • Y para los que buscan algo más, opciones como el calimocho o un combinado no faltan en la carta.

Además, Sol y Sal ofrece una pequeña selección de cafés para cerrar la comida con un toque reconfortante: desde el clásico café solo hasta un refrescante café con hielo.

Un lugar para saborear Cantabria al natural

Situada en el Mirador del Remedio, la ubicación de Sol y Sal no es casual. Este enclave natural de Ruiloba es uno de los balcones paisajísticos más bellos de la costa occidental cántabra. El entorno, abierto y privilegiado, ofrece vistas panorámicas al mar, verdes praderas y una atmósfera tranquila que invita a desconectar.

Comer aquí no solo significa disfrutar de una buena comida, sino también respirar el aire del Cantábrico, ver cómo el sol se funde en el horizonte y dejarse llevar por el ritmo lento y amable de un día al aire libre.

Iniciando camino, pero con visión de futuro

Sol y Sal se encuentra aún en fase inicial, arrancando con fuerza y con la ilusión de convertirse en una referencia gastronómica móvil en la zona. El equipo detrás del proyecto tiene claro que el foco está en la calidad del producto, el trato cercano al cliente y el respeto por el entorno.

Esta food truck en Cantabria quiere ofrecer mucho más que perritos o patatas: busca convertirse en un punto de encuentro donde el producto local, la cercanía y el disfrute relajado se den la mano.

Un espacio con alma, para todos

Con su estética rústica, sus detalles marítimos y su ambiente veraniego, Sol y Sal se diferencia de otras propuestas gastronómicas móviles. Aquí todo remite al mar, a las vacaciones, a los días sin prisa. Ya sea para una comida informal, un picoteo al atardecer o simplemente un café con vistas, este espacio está pensado para todos los públicos: parejas, grupos de amigos, familias y viajeros curiosos.