récord de europa

¡Increíble! Cantabria hace historia y logra hacer el queso más grande de Europa

Feria de la Leche en Ruiloba. / A.E.
Ruiloba, con su queso gigante y su espíritu comunitario, sigue demostrando que la leche de Cantabria es mucho más que un alimento: es un emblema de calidad, tradición y solidaridad

El pequeño pero acogedor Ruiloba celebró este domingo su VIII Feria de la Leche, y lo hizo por todo lo alto. El evento, que tuvo lugar en el pintoresco barrio de Trasierra, dejó un hito histórico para la gastronomía cántabra al elaborar el queso fresco más grande de Europa, un monumental bloque de 150 kilogramos. Para conseguirlo, se utilizaron 500 litros de leche de la mejor calidad, una muestra de la tradición ganadera de la región.

La jornada estuvo marcada por un éxito de participación, tanto de público como de productores locales, y fue organizada por el Ayuntamiento de Ruiloba junto a la ganadería Cudaña, con la colaboración de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación. En un ambiente festivo, la cita contó con la presencia de la consejera María Jesús Susinos, quien no dudó en resaltar la profesionalidad del sector ganadero cántabro, destacando la leche cruda como uno de los productos más genuinos y representativos de la región.

La leche, protagonista indiscutible de la jornada

La consejera Susinos subrayó la vitalidad y singularidad de la leche de Cantabria, enfatizando la alimentación natural que reciben los animales gracias a unos pastos favorecidos por el clima privilegiado de la región. Según la consejera, la leche cántabra es "seña de identidad genética" y un verdadero producto de prestigio internacional.

Susinos aprovechó la ocasión para felicitar a la ganadería Cudaña por haber logrado este récord europeo, un acontecimiento que consolida a la feria como un referente en el calendario de mercados y ferias ganaderas. Un evento que no solo promueve la ganadería local, sino que también reconoce la labor de los ganaderos familiares que, con esfuerzo y dedicación, producen quesos y lácteos de altísima calidad.

Un programa para todos los gustos

La jornada, que coincidió con la festividad de Santa Eulalia, no se limitó a la exhibición del queso gigante. Los asistentes pudieron disfrutar de talleres interactivos, como la degustación de quesadas o el ordeño en vivo de las vacas de la ganadería Cudaña, una experiencia especialmente popular entre los más pequeños. Para ellos, se organizó también una actividad en la que los niños pudieron dar biberones a los becerros, algo que, sin duda, les dejó una sonrisa de oreja a oreja.

El evento también tuvo su parte de diversión con un mercadillo que ofreció lo mejor de la láctea cántabra, desde quesos hasta productos derivados, todos elaborados por pequeños productores locales. Para animar la jornada, el grupo Danzas de las Lanzas de Ruiloba puso la nota musical, mientras que los niños se deshacían de la energía con hinchables y talleres creativos.

Un récord Guinness y un toque solidario

El evento no solo fue un escaparate de la rica tradición láctea, sino también una demostración de destrezas. En una de las actividades más esperadas, José María de la Serna, el cántabro que ostenta el récord Guinness por ser el hombre que más rápido ordeña una vaca, dejó claro por qué su nombre está grabado en los anales del récord mundial. La demostración, que superó a la máquina de ordeño, fue todo un espectáculo de agilidad y destreza.

La feria también tuvo un carácter solidario. La recaudación del evento se destinó a un equipo de Aldaya (Comunidad Valenciana), que sufrió los estragos de la DANA, y que estuvo presente en la celebración. Un gesto que muestra la solidaridad del pueblo cántabro, siempre dispuesto a apoyar a quien más lo necesita.

Un día de fiesta, tradición y futuro

La VIII Feria de la Leche de Ruiloba ha sido un ejemplo de cómo las tradiciones locales y el compromiso con la calidad pueden fusionarse en una fiesta que no solo celebra lo mejor de la tierra, sino que también mira hacia el futuro. Gracias a eventos como este, el queso fresco más grande de Europa no solo es un récord que enorgullece a Ruiloba, sino también una muestra palpable del esfuerzo de los ganaderos por ofrecer lo mejor de Cantabria al mundo.