TURISMO

La playa escondida de Cantabria que imita a Tailandia

La playa de Berellín en Prellezo. / YT
A menudo, no somos conscientes de lo afortunados que somos hasta que descubrimos algo oculto ante nuestros ojos

En Cantabria, existe un rincón tan impresionante que podría confundirse con las playas exóticas de Tailandia o el Caribe mexicano, pero a tan solo un paso de casa. Se trata de la pequeña localidad de Prellezo, un pueblo de apenas 200 habitantes en el municipio de Val de San Vicente, a la desembocadura de los ríos Deva y Nansa, que alberga una playa virgen de aguas cristalinas, aún sin masificar. Este paraíso costero ha sido descubierto por algunos afortunados, ya sea por casualidad o gracias a las recomendaciones de familiares y amigos, y pocos desean que se convierta en otro de los destinos abarrotados de la costa cantábrica.

Un Tesoro Natural

La playa de Berellín, también conocida como Barnejo, es una joya escondida en el litoral cántabro, que sorprende por sus formaciones kársticas, producto de la erosión del agua sobre la piedra caliza. Este fenómeno geológico ha dado lugar a un paisaje único, con sumideros, cuevas y manantiales que pueden ser apreciados especialmente durante la marea baja. La costa está rodeada por un mar de aguas turquesas, lo que la convierte en un lugar perfecto para disfrutar de un baño refrescante y relajante en un entorno natural e impresionante.

Cuando llegas a la cala, lo primero que te invita a explorar son las rocas escarpadas que emergen del mar, formando una barrera natural que parece sacada de un cuento. A medida que avanzas por la arena fina y dorada, el paisaje se va abriendo a nuevas vistas de una naturaleza casi virgen, un contraste entre las formaciones rocosas y las aguas tranquilas que invita a la desconexión total.

El Paisaje Kárstico: Un Paraíso Geológico

Además de su belleza natural, la playa de Berellín se distingue por su espectacular paisaje kárstico, un fenómeno que puede encontrarse en varios lugares del mundo. Al igual que las famosas cuevas de estalactitas de Aggtelek en Hungría o el Monumento Natural de Ojo Guareña en Burgos, esta zona muestra las maravillas que la erosión puede crear a lo largo de miles de años. Cuando la marea baja, las rocas emergen con esplendor, invitando a los visitantes a acercarse y disfrutar de la majestuosidad de este entorno natural.

Desde un mirador cercano, los visitantes pueden disfrutar de vistas panorámicas de la playa y el mar, lo que lo convierte en un lugar ideal para una sesión de fotos. De hecho, muchos aprovechan esta oportunidad para llenar sus redes sociales con imágenes de este impresionante paraje, añadiendo un toque exclusivo a su feed de Instagram.

Acceso y Exclusividad

A pesar de su belleza inigualable, la playa de Berellín mantiene un aire de exclusividad. El acceso es algo limitado, ya que se debe caminar unos 300 metros desde el aparcamiento, lo que impide que sea fácilmente accesible para las grandes multitudes. Sin embargo, este pequeño esfuerzo vale la pena, ya que el recorrido revela poco a poco la magia del lugar, rodeado de la trifecta de la naturaleza cántabra: mar, montaña y tradición.

Este rincón de Cantabria es el refugio perfecto para quienes buscan un lugar alejado del bullicio turístico y desean experimentar la tranquilidad en su forma más pura. La playa de Berellín es, sin lugar a dudas, uno de esos secretos que muchos prefieren guardar solo para ellos, disfrutando de la belleza natural que la región ofrece en su versión más virgen y exclusiva.

Un Paraíso por Descubrir

La playa de Berellín en Prellezo es uno de esos lugares que te deja sin palabras. Con su belleza natural intacta, sus formaciones kársticas y sus aguas turquesas, este rincón de Cantabria ofrece una experiencia única, alejada de las masas y perfecta para quienes buscan escapar a un lugar mágico. Este paraíso escondido es un ejemplo de la incomparable belleza que la naturaleza puede ofrecer en uno de los rincones más tranquilos de la costa cántabra.