TURISMO

Lujo, misterio y vistas al mar: así es la casa más enigmática de Comillas

Así es por dentro La Casa del Duque de Almodóvar del Río, la joya desconocida de Comillas que ahora puedes visitar
La Casa del Duque de Almodóvar del Río en Comillas. / VisitaCantabria
La Casa del Duque de Almodóvar del Río en Comillas. / VisitaCantabria

Ubicada en lo alto de la colina de Moria, en el paraje natural del Prado San José, se alza majestuosa la Casa del Duque de Almodóvar del Río, una mansión aristocrática de finales del siglo XIX que combina el encanto del estilo inglés con la elegancia del modernismo cántabro. Con sus vistas al mar Cantábrico, su aura misteriosa y su belleza decadente, esta residencia ha sido bautizada popularmente como “La Casa de la Bruja”, y desde la Semana Santa de 2025 ha abierto sus puertas al público por primera vez en su historia.

Una joya aristocrática en el corazón de Comillas

Comillas, a 48 kilómetros de Santander, es uno de los pueblos más bellos y señoriales de Cantabria, famoso por su legado indiano y por ser un escaparate del modernismo arquitectónico español. Aquí conviven tesoros como El Capricho de Gaudí, el Palacio de Sobrellano o la Universidad Pontificia, entre los que ahora brilla también la recién inaugurada Casa del Duque de Almodóvar del Río, más conocida como La Casa de la Bruja.

Construida por encargo de Juan Manuel Sánchez y Gutiérrez de Castro, político liberal y duque jerezano de raíces cántabras, junto a su esposa Genoveva de Hoces y Fernández de Córdoba, esta mansión fue diseñada por el arquitecto Francisco Hernández-Rubio, muy apreciado por su maestría en el estilo rústico anglosajón que triunfaba entre la alta sociedad de finales del siglo XIX.

Una historia ligada al esplendor de Comillas

El origen de esta villa aristocrática se remonta al siglo XVI, cuando Comillas se consolidó como puerto ballenero, el último y más pequeño del Cantábrico, inscrito incluso en el Libro Guinness de los Récords. Su playa, de un kilómetro de longitud y arena dorada, fue escenario de un baño real: el del rey Alfonso XII, que veraneó aquí junto a la reina María Cristina y su hija. Desde entonces, Comillas se convirtió en un destino predilecto de la nobleza y la burguesía española.

La familia del Marqués de Comillas, Antonio López y López, también impulsó el auge de esta villa indiana, que llegó a ser capital de España por un día y la primera localidad española en tener luz eléctrica en sus calles.

La Casa de la Bruja: un viaje al pasado

La Casa del Duque de Almodóvar del Río es una construcción de más de 100 años de historia, habitada aún por los descendientes de sus fundadores. La apertura al público permite ahora recorrer los espacios más emblemáticos de este capricho arquitectónico: el hall principal, el gran salón, el comedor, y dieciséis habitaciones repletas de detalles ornamentales que se mantienen intactos.

El interior destaca por su mobiliario de madera tropical traído desde la colonia de Fernando Poo (Guinea Ecuatorial) y por su espectacular escalera modernista, que vertebra toda la casa y refleja el refinamiento de la época. Cada estancia conserva decoraciones originales, con paredes en tonos cálidos, cortinas de terciopelo y lámparas de época.

Baños victorianos y vistas al Cantábrico

Uno de los mayores encantos de La Casa de la Bruja son sus baños de estética victoriana, con bañeras con patas de garra y acabados metálicos, auténticas piezas de museo. En el lado sureste del edificio destaca el escudo de armas familiar, coronado por un yelmo, corona ducal y cimera, símbolos del linaje y la historia del lugar.

Las amplias ventanas panorámicas permiten disfrutar de una vista incomparable del mar Cantábrico, de la línea costera de Comillas y de los jardines arbolados que rodean la propiedad, un espacio que combina elegancia natural y arquitectura señorial.

Una mansión de leyenda abierta al turismo

Por primera vez, los viajeros pueden adentrarse en esta joya de la aristocracia cántabra. Las visitas guiadas —que deben reservarse con antelación— ofrecen un recorrido de aproximadamente una hora y permiten conocer la historia, los secretos y las curiosidades de esta residencia centenaria.

Horarios y precios:

  • Sábados: 11:00, 12:00, 16:00 y 17:00 h.

  • Domingos: 11:00 y 12:00 h.

  • Entradas: 10 € adultos / 6 € niños (de 7 a 12 años).
    Durante los puentes y festivos, se habilitan pases especiales con grupos limitados a 20 personas. Además, la casa se utiliza cada año para bodas y eventos privados, manteniendo viva su conexión con la elegancia de antaño.

La magia de Comillas: modernismo, historia y mar

Comillas no solo enamora por su arquitectura, sino también por su ambiente bohemio y costero. Sus calles adoquinadas, su playa de arena fina y su mirador sobre el Cantábrico hacen de esta villa un lugar imprescindible para cualquier amante del arte y la historia.

Visitar La Casa de la Bruja en este contexto es adentrarse en el alma de la Cantabria indiana, donde cada piedra, cada escudo y cada balcón cuentan una historia de nobleza y esplendor.

Un destino con alma

Entre palacios modernistas, casas indianas y el murmullo del mar, Comillas ofrece al visitante una experiencia completa. Y ahora, con la apertura de La Casa de la Bruja, los viajeros pueden descubrir un nuevo tesoro: una mansión centenaria que guarda entre sus muros siglos de historia, arte y misterio.

Porque en Cantabria, la magia no está solo en sus paisajes naturales, sino también en lugares como este, donde el tiempo parece haberse detenido y el pasado sigue susurrando entre las paredes de piedra.

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