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El pueblo cántabro que parece sacado de un cuento francés: te contamos cómo llegar

El pueblo de Cantabria que parece sacado de una película francesa, pero con mar Cantábrico. / I.A.
¿Y si te dijéramos que no hace falta ir a Francia para pasear por un pueblo de cuento?

En la costa occidental de Cantabria, entre verdes praderas, acantilados y playas, se alza uno de los pueblos más singulares del norte de España: Comillas. Cuna de indianos, refugio de aristócratas y vitrina del modernismo catalán más inesperado, este encantador rincón cántabro es mucho más que un destino costero. Es historia, arte, naturaleza y arquitectura en estado puro.

Un pasado de indianos y arquitectos visionarios

La historia reciente de Comillas no puede entenderse sin la figura de Antonio López y López, natural del municipio y uno de los grandes empresarios del siglo XIX. Tras hacer fortuna en América, regresó a su tierra natal convertido en Marqués de Comillas. Con la intención de embellecer su villa, impulsó la llegada de algunos de los arquitectos más relevantes del momento, entre ellos Antoni Gaudí, Joan Martorell y Lluís Domènech i Montaner.

Su huella transformó este tranquilo pueblo en un escenario de palacios, jardines, casas solariegas y edificios de estilo modernista que hoy atraen a viajeros de todo el mundo.

Qué ver en Comillas: una joya modernista junto al mar

1. El Capricho de Gaudí

Obra temprana de Antoni Gaudí, El Capricho es un palacete fantasioso y colorido, construido entre 1883 y 1885 para el indiano Máximo Díaz de Quijano. Sus formas curvilíneas, azulejos con motivos naturales y soluciones arquitectónicas adelantadas a su tiempo lo convierten en una visita imprescindible para cualquier amante del arte.

2. Palacio de Sobrellano y Capilla Panteón

Frente a El Capricho se encuentra el Palacio de Sobrellano, residencia de verano del marqués. Diseñado por Joan Martorell, su arquitectura gótica recuerda a los castillos centroeuropeos. A su lado, la Capilla-Panteón de Sobrellano, concebida como un mausoleo familiar, guarda bancos y elementos diseñados por el propio Gaudí.

3. Universidad Pontificia de Comillas

Visible desde casi cualquier punto del municipio, el imponente edificio de la antigua Universidad Pontificia sorprende por su escala y monumentalidad. Fue ideada por Martorell y completada por Domènech i Montaner. Hoy se puede visitar parte del recinto, donde aún se conservan interiores modernistas y una impresionante capilla.

4. Cementerio de Comillas

Elevado sobre las ruinas de una antigua iglesia gótica, este cementerio modernista es otro ejemplo del peculiar legado artístico del pueblo. Aquí destaca la escultura del Ángel Exterminador, obra de Josep Llimona, sobre uno de los panteones diseñados por Domènech i Montaner.

5. Centro histórico

El casco antiguo conserva la esencia del pueblo pesquero que fue, con plazas porticadas, casonas de piedra, estrechas callejuelas y detalles decorativos que sorprenden a cada paso. Entre sus rincones más emblemáticos están la Fuente de los Tres Caños, la Casa Ocejo —donde se alojó Alfonso XII—, y la iglesia de San Cristóbal.

6. Monumento al Marqués de Comillas

Desde el Parque Güell y Martos, en lo alto de la villa, se erige una escultura dedicada a Antonio López. Su pedestal en forma de proa rinde homenaje a su vinculación con la industria naviera. Desde aquí se disfruta de una de las mejores vistas del entorno.

7. Playa de Comillas y Punta de la Moría

Con su amplio arenal y ambiente familiar, la playa urbana de Comillas es ideal para el descanso tras una jornada de visitas. Un paseo lleva hasta el puerto y, desde allí, un sendero sube hasta la Punta de la Moría, saliente rocoso desde donde contemplar el Cantábrico e incluso, con suerte, algún cetáceo.

Qué ver cerca de Comillas: naturaleza, historia y pueblos con alma

Si dispones de más tiempo, los alrededores de Comillas ofrecen auténticos tesoros naturales y patrimoniales:

Parque Natural de Oyambre

Un espacio protegido de marismas, rías, playas y praderas que incluye la espectacular Playa de Oyambre, perfecta para quienes buscan tranquilidad o practicar surf.

San Vicente de la Barquera

Uno de los pueblos marineros más bonitos de Cantabria, con un casco histórico medieval, restos del castillo y magníficas vistas desde el puente de la Maza.

La Iglesia (Ruiloba)

Pequeño barrio que sorprende por conservar una calzada romana entre sus caminos. Un hallazgo inesperado para quienes disfrutan explorando rincones menos conocidos.

Cóbreces

Famoso por la Abadía Cisterciense de Santa María de Viaceli, de tonos azulados, y su iglesia roja, San Pedro Advíncula. Tiene además una tranquila playa, la de Luaña.

Cigüenza

Una aldea diminuta pero con ecos de grandeza. Conserva varias casas señoriales, algunas en ruinas, y una iglesia barroca colonial, la de San Martín, construida por un indiano local.

Santillana del Mar

A tan solo 15 minutos en coche, esta villa medieval es uno de los grandes imprescindibles de Cantabria. Su Colegiata de Santa Juliana y su cuidado entramado de calles y casas nobles justifican su fama como uno de los Pueblos Más Bonitos de España.

Cómo llegar a Comillas

Desde Santander, Comillas está a unos 50 km y se puede llegar en coche por la A-8 (salida en Cabezón de la Sal) o por la N-634. También hay autobuses directos con varias frecuencias diarias.

Para explorar los alrededores con libertad, especialmente si se desea llegar a pueblos pequeños o a entornos naturales, es recomendable alquilar un coche. Otra opción, para los más aventureros, es recorrer la zona a pie o en bicicleta siguiendo el Camino del Norte, una de las rutas del Camino de Santiago que atraviesa el municipio.

Dónde dormir en Comillas

La villa cuenta con una amplia oferta de alojamiento, desde albergues y hostales para peregrinos hasta hoteles con encanto y apartamentos turísticos. En temporada alta se recomienda reservar con antelación, ya que es uno de los destinos más visitados de la costa cántabra.

Comillas: una villa de arte frente al Cantábrico

Comillas es historia, es arquitectura, es paisaje. Pero, sobre todo, es una experiencia única para quienes buscan un viaje con contenido, belleza y autenticidad. Pasear por sus calles es recorrer la historia del modernismo español lejos de Cataluña, descubrir la vida de los indianos y admirar cómo el arte puede transformar un pueblo.

Ya sea en una escapada de un día o en una ruta más extensa por Cantabria, Comillas se presenta como una parada imprescindible.