Molleda se va y deja a Cartes sin el alcalde que eligió: el giro inesperado del socialista
Agustín Molleda ha renunciado como alcalde de Cartes para asumir un nuevo cargo en el PSOE de Cantabria, dejando vacante una alcaldía ganada con mayoría absoluta en 2023
El alcalde de Cartes, Agustín Molleda, ha oficializado este miércoles su renuncia al cargo que ha ocupado durante la última década para dedicarse de forma exclusiva a su nueva función como secretario de Organización del PSOE de Cantabria, en plena etapa de reconfiguración interna del partido tras la llegada de Pedro Casares al liderazgo regional.
Molleda, que fue reelegido con mayoría absoluta en las elecciones de 2023, abandona el Consistorio sin completar su mandato, apenas un año después de obtener el respaldo mayoritario de sus vecinos. Una decisión que, pese a ser presentada como “meditada”, evidencia una priorización del aparato interno del partido sobre el compromiso adquirido con los ciudadanos de Cartes.
El todavía regidor ha justificado su marcha en la necesidad de “fortalecer las estructuras del PSOE” de cara a las elecciones autonómicas y municipales de 2027, lo que para la oposición no es sino una muestra más del carácter orgánico y centralista que el nuevo PSOE de Cantabria quiere imponer bajo el mando de Casares, relegando la política municipal a un segundo plano.
Lorena Cueto, alcaldesa sin pasar por las urnas
Molleda será sustituido por su teniente de alcalde, Lorena Cueto, quien tomará posesión el próximo 4 de mayo en un pleno extraordinario. Aunque Cueto cuenta con el respaldo de la mayoría absoluta socialista en el pleno (10 de los 13 ediles), su llegada al puesto no procede de un mandato directo de las urnas, lo que abre un debate legítimo sobre la representatividad real de su nuevo liderazgo.
Desde el PSOE se insiste en que se trata de una “renovación natural”, pero la realidad es que Cartes pierde a un alcalde elegido en las urnas por decisión interna del partido. Un cambio que, aunque legal, puede interpretarse como una alteración de la voluntad electoral.
Un movimiento político con aroma a cálculo
La renuncia de Molleda responde claramente a una estrategia orgánica dentro del PSOE cántabro, donde Pedro Casares busca consolidar un equipo de dirección afín en su camino hacia el control total del aparato. El paso atrás del alcalde de Cartes —descrita por él mismo como un “sueño político”— se enmarca en esa lógica, sacrificando el frente institucional para blindar el interno.
Con esta operación, el PSOE refuerza su maquinaria de partido a costa de uno de los pocos bastiones municipales donde aún conserva hegemonía. Una apuesta arriesgada en un momento de creciente desafección ciudadana y descrédito generalizado hacia los partidos que anteponen la estructura interna a las necesidades del territorio.
La otra cara de la moneda
Molleda ha prometido “trabajo, compromiso y dedicación total” a los 3.200 militantes socialistas cántabros, dejando claro que su prioridad ya no está en Cartes, sino en los despachos del partido. Ha afirmado que trabajará “24 horas, los siete días de la semana”, aunque la pregunta sigue siendo si esa entrega llegará también a los vecinos que confiaron en él como alcalde hace apenas once meses.
Mientras tanto, el nuevo PSOE de Casares sigue consolidando su núcleo de poder, desplazando a quienes no se alineen con su hoja de ruta. Y lo hace, como en este caso, a costa de la gestión local, el trabajo de campo y la política de proximidad, que durante años fueron su mejor carta electoral.