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Los 7 mejores restaurantes de Comillas que nadie te ha contado... y que deberías probar

Carne del restaurante La Fragua, en Comillas. / LF
Ya sea para degustar mariscos frescos, carnes a la brasa o platos tradicionales con un giro moderno, Comillas se ha convertido en una parada obligatoria para los amantes de la buena comida

Si algo ha logrado Comillas en los últimos años es consolidarse como una de las joyas gastronómicas de Cantabria. A lo largo de sus calles, plagadas de arquitectura modernista, y a pocos pasos de sus renombradas playas, se encuentran restaurantes que no solo destacan por su alta calidad, sino por el encanto que saben transmitir. Esta pequeña villa, famosa por enamorar a Gaudí, tiene mucho más que ofrecer que solo vistas espectaculares y la brisa del Cantábrico. Aquí, el producto local brilla con luz propia, y su oferta gastronómica es todo un descubrimiento.

Comillas ha entendido perfectamente que el futuro de la gastronomía cántabra está en la fusión de lo tradicional con la innovación, y algunos de sus restaurantes lo demuestran a la perfección.

Adolfo: La Marisquería que nunca defrauda

Si estás buscando un lugar que nunca falle, Adolfo es, sin duda, la opción más segura. Este restaurante, que lleva años ganándose la confianza de los locales y turistas, ofrece una carta que resalta lo mejor de la cocina marinera. En Adolfo, no hay secretos, solo frescura y calidad en cada plato. El lenguado y el rape son algunos de los pescados más demandados, mientras que sus zamburiñas y percebes son una prueba fehaciente de la riqueza del mar Cantábrico. Si te decides por la carne, el restaurante cuenta también con una oferta excelente de cortes de carne roja que no dejarán indiferente a los carnívoros. Sin lugar a dudas, Adolfo sigue siendo uno de los referentes gastronómicos de la zona.
Precio medio: 50 €.

Gurea: Cocina Vasca con Sabor Cántabro

En pleno centro de Comillas, Gurea es uno de esos lugares que, con solo probar un par de platos, te hace sentir como en casa. Su propuesta es una clara declaración de amor por la cocina vasca, pero con un toque cántabro. La chuleta de vaca cántabra y el bacalao con tomate son los platos que te harán entender por qué este restaurante ha ganado tanta popularidad entre los locales. Además, en Gurea se sirven clásicos cántabros como las sardinas o las rabas, lo que convierte a este restaurante en un referente para quienes quieren degustar lo mejor de la región con un toque muy personal.
Precio medio: 40 €.

El Carel: Tradición con un Giro Contemporáneo

Si algo caracteriza a El Carel es su capacidad para transformar la cocina de siempre en algo diferente. Con una relación calidad-precio que muchos califican como inmejorable, este restaurante se destaca por ofrecer platos de gran intensidad de sabor, como las alcachofas confitadas con anchoas o el rabo de toro. Cada plato está cuidadosamente preparado, desde la selección de los ingredientes hasta la presentación final. Además, la terraza es el lugar ideal para disfrutar de una comida relajada en los días de buen tiempo.
Precio medio: 35 €.

El Remedio: Alta Cocina en la Colina

Aunque El Remedio no está directamente en Comillas, su proximidad (a tan solo 5 minutos en coche) lo convierte en una opción que merece la pena. Este restaurante de alta cocina, regentado por el chef Samuel Fernández, destaca por su cocina de autor basada en la tradición y el culto al producto local. En su carta, encontrarás platos como la chuleta de vaca o elaboraciones como el pulpo a la parrilla, pero con un toque de sofisticación que refleja su experiencia en cocinas internacionales. Recomendado tanto por la Guía Michelin como por la Guía Repsol, El Remedio es la oportunidad perfecta para disfrutar de una experiencia gastronómica de primer nivel.
Precio medio: 60 €.

El Mirador de Trasvía: Sencillez y Sabor de la Tierruca

En un rincón apartado del bullicio turístico de Comillas, El Mirador de Trasvía ofrece una propuesta gastronómica que juega con lo más tradicional de la cocina cántabra. Aquí, el cocido montañés y las albóndigas de merluza se sirven con el mismo mimo y cuidado que si estuvieras en casa de tu abuela. La calidad del producto y la cocina casera son los pilares de este restaurante, que se disfruta tanto por la calidad de sus platos como por la impresionante vista que ofrece sobre el Parque Natural de Oyambre.
Precio medio: 30 €.

La Fragua: El Arte de la Parrilla

La Fragua ha logrado una reputación notable en la zona gracias a su dominio de la parrilla. Carnes, pescados y mariscos se cocinan a la brasa, siempre con el objetivo de resaltar los sabores puros de los ingredientes. El pulpo a la brasa es uno de los platos que no puedes dejar de probar. A pesar de estar basado en sabores tradicionales, cada plato tiene un toque que eleva la experiencia.
Precio medio: 30 €.

Quo Vadis: Pasta y Pizza en Comillas

En Comillas, no todo es mar y montaña. Quo Vadis, un restaurante con más de tres décadas de historia, ofrece una propuesta diferente, ideal para aquellos que busquen una cocina más ligera y versátil. Pizza y pasta italiana ocupan el protagonismo de la carta, pero siempre con una preparación casera que garantiza calidad en cada bocado. Este lugar es frecuentado tanto por locales como por turistas, y es una opción perfecta para una comida sencilla, rica y a buen precio.
Precio medio: 15-20 €.

Comillas no solo es un destino turístico por sus playas y su arquitectura; también lo es por su oferta gastronómica, que ha logrado captar la atención tanto de los locales como de los viajeros que buscan disfrutar de lo mejor de la cocina cántabra.