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Puentes derrumbados y carreteras cerradas: el caos inunda Valencia tras una riada histórica

La riada ha provocado que varios coches se deslicen calle abajo. / Red X
La evolución de este temporal sigue siendo incierta, y las autoridades están preparadas para implementar medidas adicionales de emergencia si el nivel del agua continúa aumentando en las próximas horas

La Comunidad Valenciana está enfrentando un grave temporal provocado por una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA), que ha causado desbordamientos y destrozos en varios municipios, con el río Magro y el barranco del Poyo como principales focos de emergencia. La situación se ha vuelto crítica en localidades como Carlet, Algemesí, Picanya, Torrent, Paiporta, Catarroja y Chiva, donde las intensas lluvias y el rápido incremento del caudal han provocado el colapso de infraestructuras, evacuaciones, y una advertencia constante de precaución a la población.

El río Magro, en particular, ha causado estragos en su paso por Carlet, Algemesí y Utiel. En Carlet, las autoridades han cerrado el puente sobre el río Magro debido a la caída de varios árboles, mientras que en Algemesí se ha activado el Plan Territorial de Emergencias y se ha solicitado a los vecinos que eviten salir de sus viviendas y permanezcan en las zonas altas. La emergencia ha obligado al Ayuntamiento de Algemesí a suspender las clases para el miércoles y a instar a la población a utilizar las líneas de emergencia sólo si es estrictamente necesario.

La magnitud del temporal también ha afectado al barranco del Poyo, que se ha desbordado en localidades como Torrent, Picanya, Paiporta y Catarroja. Este aumento inesperado del caudal ha ocasionado que el puente de Picanya se derrumbara por la fuerza de la corriente, y la Policía ha evacuado a los residentes de la urbanización El Pantano en Torrent, donde el agua ya alcanzaba las viviendas. Vecinos de la zona describen escenas de pánico, habiendo visto cómo la corriente arrastraba vehículos, sin certeza de si alguien permanecía dentro de los mismos.

Además, la situación ha generado un alto nivel de alerta en otros municipios de la ribera del Júcar, como Cullera, donde el Ayuntamiento ha informado de un incremento preocupante en el caudal del río y ha procedido al cierre de caminos para evitar accidentes. Las autoridades locales han restringido el acceso a los caminos del Marenyet y la Escollera, mientras advierten a la población sobre los riesgos de inundación y los peligros derivados de las cañas acumuladas en el curso del río, especialmente en el Azud de la Marquesa y sus alrededores.

La situación meteorológica ha afectado también al tráfico aéreo en el aeropuerto de Valencia. A causa del mal tiempo, se han desviado seis vuelos que tenían destino en Valencia hacia otros aeropuertos en Barcelona, Alicante e Ibiza, y se han cancelado tres vuelos de salida. Los pasajeros han experimentado interrupciones, y Aena ha trabajado en coordinación con las autoridades para gestionar el impacto de estos cambios.

Las autoridades y servicios de emergencia, junto con la Associació Valenciana de Meteorologia (AVAMET), han alertado a la ciudadanía a través de redes sociales sobre la extrema peligrosidad de las condiciones. Se han difundido videos impactantes de las inundaciones, especialmente en zonas como Paiporta y Picanya, donde la fuerza de la corriente ha arrancado puentes y arrastrado objetos con una rapidez asombrosa. El Centro de Coordinación de Emergencias mantiene activo un aviso especial de alerta hidrológica, ya que el caudal del río Magro podría alcanzar hasta mil metros cúbicos por segundo en la zona inferior del embalse de Forata en Yátova, Valencia.

A lo largo de la jornada, las fuerzas de seguridad y servicios de emergencia han intensificado sus esfuerzos de rescate. En Utiel, un equipo de rescate logró poner a salvo a una mujer que se encontraba atrapada en una casa de madera con sus mascotas. Además, el temporal sigue causando destrozos en infraestructuras, como el caso de Cullera, donde el fuerte viento ha provocado la caída de árboles y la rotura de ramas, por lo que los parques y jardines de la localidad se han cerrado para evitar más accidentes.

A medida que la noche avanza, los municipios afectados permanecen en alerta máxima, con advertencias para que los residentes limiten sus desplazamientos y sigan las indicaciones oficiales. La evolución de este temporal sigue siendo incierta, y las autoridades están preparadas para implementar medidas adicionales de emergencia si el nivel del agua continúa aumentando en las próximas horas.