Denuncian a la directora de Aemet y al responsable de Emergencias de Valencia por homicidio imprudente tras la tragedia de la DANA
El sindicato Manos Limpias ha presentado una denuncia este jueves contra María José Rallo del Olmo, directora de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), y Javier Montoro Hernández, responsable de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias. Ambos son señalados por su supuesta responsabilidad en la gestión de alertas y comunicaciones durante la reciente DANA que azotó la Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha. La denuncia, presentada ante el juzgado de guardia de Valencia, solicita una investigación por posibles delitos de homicidio imprudente, imprudencia grave en lesiones y daños por negligencia.
Fallas en la comunicación y prevención de alertas
Manos Limpias argumenta en su denuncia que expertos en meteorología de diversas partes del mundo habían advertido de los graves efectos que podría causar este fenómeno. No obstante, según el documento, el radar meteorológico de Valencia estuvo inoperativo el 25 de octubre y solo se reactivó el 28 de octubre, un día antes del impacto de la DANA.
La denuncia también resalta la tardanza en la emisión de alertas: aunque Aemet emitió una alerta roja el 28 de octubre a las 8:00 a.m., la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias no envió su primer aviso a la población, a través del servicio ES-MEDIO ALERTS, hasta las 8:00 p.m. Este retraso, según Manos Limpias, pudo haber puesto en peligro a miles de personas.
Inacción de la Fiscalía y medidas de Manos Limpias
Manos Limpias subraya que había esperado prudentemente a que la Fiscalía tomara medidas antes de proceder judicialmente. Sin embargo, tras la falta de respuesta o acción, decidieron actuar con esta denuncia formal. El sindicato considera que la gestión deficiente de los responsables contribuyó directamente a las consecuencias fatales de la DANA, que ha causado graves daños y múltiples pérdidas humanas.
Esta denuncia intensifica la polémica sobre la eficacia en la gestión de alertas y la celeridad en la activación de medidas preventivas por parte de los organismos de emergencia en situaciones de alerta máxima.