Hollywood

Jason Statham y la película que anticipó sin éxito el fenómeno de John Wick

Jason Statham protagonizó Safe, un thriller que anticipó las claves de John Wick, pero sin el control creativo de Chad Stahelski, quien luego perfeccionaría su estilo con Keanu Reeves como protagonista.

Jason Statham anticipó sin éxito el modelo de John Wick en Safe. / EP
Jason Statham anticipó sin éxito el modelo de John Wick en Safe. / EP

La saga John Wick, encabezada por Keanu Reeves y dirigida por Chad Stahelski, ha redefinido el cine de acción contemporáneo. Su particular estética, la precisión de las coreografías de combate y la recuperación del "cine de especialistas" como forma de narrar, han convertido a la franquicia en un referente indiscutible. Sin embargo, pocos recuerdan que años antes existió un intento de recorrer ese mismo camino. Su protagonista fue Jason Statham y el título, Safe (2012).

El recorrido de Chad Stahelski hasta convertirse en director es inseparable de la evolución de John Wick. Antes de su debut como realizador, Stahelski trabajó durante años como doble de acción y coordinador de especialistas, destacando en producciones de alto perfil como la trilogía original de Matrix, donde dobló a Keanu Reeves en sus escenas más exigentes. Esa experiencia en el diseño de secuencias de acción físicas, realistas y estilizadas fue la base de lo que más tarde aplicaría como director.

Sin embargo, antes de tomar las riendas de su propia franquicia, Stahelski formó parte de otros proyectos que le permitieron perfeccionar su técnica, aunque sin la misma libertad creativa. Uno de ellos fue Safe (2012), un thriller de acción protagonizado por Jason Statham.

En Safe, Statham interpretó a Luke Wright, un exagente de élite caído en desgracia que se cruza accidentalmente con una niña china perseguida por bandas mafiosas, deseosas de capturarla por un código numérico que ha memorizado. La película sigue el esquema clásico del género: protector solitario, niña en peligro, enemigos despiadados y un entorno urbano hostil. Todo ello bajo una narrativa de ritmo vertiginoso, con combates cuerpo a cuerpo, tiroteos en espacios cerrados y persecuciones a gran velocidad.

El paralelismo con John Wick resulta evidente. Ambas historias comparten el arquetipo del guerrero solitario enfrentado a la criminalidad organizada, una coreografía de violencia milimétrica y la construcción de un universo subterráneo donde las reglas no son las convencionales. Sin embargo, Safe no alcanzó el estatus de culto ni el impacto cultural que posteriormente lograría John Wick.

En declaraciones a Screen Rant, Chad Stahelski explicó las diferencias clave: "La tecnología que nos permitía estar seguros era justo lo que buscábamos con John Wick. En Safe, aún no lo habíamos conseguido. Por aquel entonces, habíamos estado trabajando mucho con Jason Statham, quien sigue siendo muy buen amigo nuestro. No se trataba de oportunidades perdidas ni de que a alguien no le gustara lo que hacíamos: simplemente no encajaba".

El propio Stahelski admitía que, aunque Safe tenía las piezas, todavía faltaba el enfoque y la libertad artística necesarios para crear algo como John Wick.

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