La dura crítica política de Isabel Coixet mientras presenta su nueva película ‘Tres Adioses’
La cineasta Isabel Coixet ha regresado recientemente a España tras impartir clases en la Universidad de Nueva York y ha lanzado duras críticas contra la situación política de Estados Unidos, al que ha calificado como un país bajo un “régimen fascista” con un “loco muy peligroso al mando”.
En una entrevista concedida a Europa Press, con motivo del estreno de su nueva película, Tres Adioses, Coixet se ha referido al clima político y social que, a su juicio, atraviesa el país norteamericano, especialmente en relación con las recientes detenciones llevadas a cabo por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
“Un régimen fascista que mata a los suyos”
“Estados Unidos es en estos momentos un país donde hay un régimen fascista”, ha afirmado la directora, quien considera que se están produciendo actuaciones “que no puede entender nadie”. En ese contexto, ha cargado directamente contra Donald Trump, a quien ha descrito como “un loco muy peligroso” y “muy mal de la cabeza”.
Aunque Coixet ha señalado que existen otros líderes internacionales con comportamientos similares, citando a Vladimir Putin o Viktor Orbán, ha subrayado que Trump “es el más peligroso” por el poder que ostenta y el impacto global de sus decisiones.
‘Tres Adioses’, una reflexión sobre el tiempo y la pérdida
La cineasta regresa a la gran pantalla tras Un amor con Tres Adioses, una película inspirada en dos relatos del libro Tres cuencos, de la escritora italiana Michela Murgia. El filme, que se estrena en cines el 6 de febrero, narra la historia de Marta (Alba Rohrwacher) y Antonio (Elio Germano), una pareja que afronta una ruptura desde perspectivas opuestas.
Rodada en Roma, la cinta explora cómo el amor, la enfermedad y la pérdida se entrelazan cuando un problema de salud altera radicalmente el destino de sus protagonistas. “En esos dos trayectos diferentes había una película”, ha explicado Coixet, que reconoce que la historia le tocó “la fibra y el corazón”.
Vida, muerte y aprendizaje emocional
Lejos de considerarse obsesionada con la muerte, Coixet asegura que su interés está en la vida y en cómo se vive el tiempo. A su juicio, la sociedad no enseña “ni a vivir ni a morir”, y ese aprendizaje llega a través de experiencias personales, libros y películas.
Uno de los momentos más simbólicos del filme es una escena en la que la protagonista disfruta de un helado con plena consciencia del instante. “Ahí está toda la película”, ha afirmado la directora, que pidió a Rohrwacher que interpretara la escena como una mezcla entre una niña y una anciana.
Una protagonista con ecos autobiográficos
Coixet ha admitido sentirse reflejada en el personaje de Marta, especialmente en su carácter contradictorio y su incomodidad ante ciertos eventos sociales. Finalmente, ha pedido al público que permanezca hasta el final de los títulos de crédito, donde se encuentra un mensaje que, según ella, resume su visión de la vida y cierra verdaderamente la película.