Los científicos alertan sobre el riesgo de colapso de la corriente oceánica AMOC

El debilitamiento de la AMOC podría alterar el clima global. / EP
Científicos alertan sobre el riesgo de colapso de la AMOC, una corriente oceánica clave para el clima global. Su debilitamiento podría provocar inviernos fríos en Europa y un aumento de temperaturas en el sur.

Los científicos han emitido una alerta sobre la posible desaparición de la AMOC (Circulación de Retorno Meridional del Atlántico), una corriente oceánica clave para el clima del hemisferio norte. Esta corriente, que transporta calor desde el Caribe hacia el Atlántico norte, regula el clima en Europa, Norteamérica y el Ártico. Sin embargo, el calentamiento global y el deshielo de Groenlandia están alterando su funcionamiento. La AMOC ha disminuido su velocidad en aproximadamente un 15% desde mediados del siglo XX, lo que está comenzando a tener consecuencias graves. La entrada de agua dulce en el Ártico, producto del deshielo, reduce la salinidad, lo que ralentiza la circulación de la corriente.

La AMOC es fundamental para el equilibrio climático global, ya que regula la temperatura y los patrones de precipitación. Un colapso de esta corriente podría alterar significativamente el clima mundial. Según los modelos climáticos, Europa podría experimentar inviernos extremadamente fríos, con temperaturas descendiendo hasta 15 grados en algunas áreas. Por el contrario, el norte de África y el sur de Asia podrían enfrentar un incremento considerable de las temperaturas, alterando los patrones de lluvias y afectando gravemente la agricultura en India, Sudamérica y África Occidental. En América del Norte, la costa este podría ver un aumento importante del nivel del mar.

Este sistema, impulsado por la Corriente del Golfo, depende de un ciclo de enfriamiento y hundimiento del agua en el Atlántico norte. Si este ciclo se interrumpe, el flujo de calor hacia el norte disminuiría, provocando un enfriamiento en Europa y un aumento en las temperaturas del sur. Stefan Rahmstorf, investigador del Instituto para la Investigación del Impacto Climático (PIK), señaló que la ralentización de la AMOC ya no es un evento improbable, y que su colapso podría ocurrir en este siglo si no se toman medidas urgentes.

La solución, según los expertos, radica en eliminar rápidamente el uso de combustibles fósiles y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Islandia, reconociendo la gravedad de la situación, ha declarado la AMOC como una amenaza de seguridad nacional, subrayando la necesidad de tomar acción global. Científicos del Consejo Nórdico de Ministros también han instado a prestar atención al riesgo de colapso de la corriente, alertando sobre las consecuencias devastadoras e irreversibles que podría tener para los países nórdicos y el resto del mundo.