El asteroide 2024 YR4 aumenta su probabilidad de impacto
La probabilidad de impacto del asteroide 2024 YR4, que actualmente se acerca a la Tierra, ha alcanzado un nivel inédito, convirtiéndose en el mayor riesgo registrado desde el inicio de las observaciones astronómicas en 2001. Según la NASA, la probabilidad de que el asteroide colisione con el planeta en el año 2032 ha subido a un 3,1%, un valor que supera el riesgo de impacto del famoso asteroide Apofis en 2004, que, en su momento, alcanzó un 2,7%, aunque su amenaza fue finalmente descartada.
El seguimiento del asteroide y las nuevas observaciones
A partir de febrero de 2025, la probabilidad de impacto se había incrementado de un 1,2% al 3,1%, lo que ha llamado la atención de la comunidad científica. El aumento se debe a las nuevas observaciones de astrónomos, que tras una semana de dificultades por la luna llena, han conseguido afinar las estimaciones. La Agencia Espacial Europea (ESA), que también ha reevaluado el riesgo, ha establecido su probabilidad de impacto en 2,8%. Esta corrección a la alza ha sido posible gracias a la recopilación de casi 400 observaciones del asteroide desde diciembre de 2024.
El corredor de incertidumbre y los avances en la predicción
La Oficina de Defensa Planetaria de la ESA ha estado monitorizando la trayectoria de 2024 YR4 de forma intensiva. La incertidumbre en la trayectoria del asteroide se ha reducido en un 50%, aunque la probabilidad de impacto sigue creciendo. Actualmente, la Tierra se encuentra cerca del centro de un corredor de aproximadamente un millón de kilómetros de ancho. A medida que el asteroide se acerca, las posibilidades de un choque aumentan, tal como ocurrió con Apofis, aunque aún se prevé que el riesgo disminuirá conforme se reduzca la incertidumbre en las mediciones.
El papel crucial del Telescopio Espacial James Webb
Un avance clave en la observación de 2024 YR4 se espera gracias al Telescopio Espacial James Webb, que se encuentra a 1,2 millones de kilómetros de la Tierra. Este telescopio, previsto para observar el asteroide a partir de la primera semana de marzo de 2025, permitirá obtener medidas mucho más precisas sobre el tamaño y la órbita del asteroide. Según Javier Licandro, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias, las observaciones del James Webb permitirán realizar dos mediciones fundamentales: estimar su tamaño con mayor precisión y, a partir de ello, calcular la masa del cuerpo rocoso, lo que permitirá evaluar mejor las consecuencias de un posible impacto. Además, en mayo de 2025, el Webb proporcionará la última medición de la posición del asteroide antes de que desaparezca de su campo de visión, lo que facilitará los cálculos de su órbita y disminuirá la incertidumbre sobre su trayectoria.
La evolución del riesgo de impacto del asteroide 2024 YR4
Aunque la probabilidad de impacto sigue aumentando, los expertos consideran que este riesgo será más preciso conforme se acerque la fecha crítica en 2032. La comunidad científica continuará monitoreando al asteroide 2024 YR4 de cerca, esperando que la Tierra salga del corredor de incertidumbre que actualmente comparte con el cuerpo celeste.