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El Diario de Cantabria

La Vuelta más internacional

Pedro Delgado, Alberto Contador y Carlos de Andrés, ayer en la presentación. / EFE
Pedro Delgado, Alberto Contador y Carlos de Andrés, ayer en la presentación. / EFE
La Vuelta más internacional

Un final de etapa en el Tourmalet y el temible Angliru son los iconos de la 75 edición de la Vuelta a España presentada este martes en Madrid, la más internacional de su historia con etapas en 4 países, Francia, Países Bajos, España y Portugal, con la montaña como protagonista y dos contrarreloj en 21 jornadas entre el 14 de agosto y el 6 de septiembre. El día 28 de agosto se disputará la décimo tercera etapa y lo hará en Cantabria, concretamente, entre Castro Urdiales y Suances.

La ronda española, fiel a su sello de montaña y alicientes diarios que mantengan la emoción hasta el final, se lanzará por segunda vez en Países Bajos, en Utrecht, ciudad símbolo de la bicicleta por el ciclismo y por su uso en la vida cotidiana como medio de transporte.

Después de la partida de Assen en 2009, la Vuelta regresa en 2020 a aquellas tierras para hacer vibrar sus carreteras. Serán tres etapas llanas, la primera una crono por equipos de 23,3 kilómetros, además en viernes, y no en el habitual sábado de partida.

La carrera entrará en España por Irún, la puerta de una ronda norteña cien por cien que apuesta por un recorrido que incluye un menú para todos los gustos: 8 etapas llanas, 11 de media y alta montaña, una contrarreloj por equipos, una individual, 3 jornadas de descanso y un total de 42 puertos.

Los finales en Alto serán 7: Arrate (4ª etapa), Laguna Negra (6ª), Tourmalet (9ª), Moncalvillo (11ª), La Farrapona (14ª), Angliru (15ª) y La Covatilla (20ª).

Mezcla de tradición e innovación, ya que la organización presenta esta edición las novedades de la cima riojana de Moncalvillo, Laguna Negra en Soria y el puerto más legendario del Tour, el Tourmalet, llamadas a entrar en el imaginario de la Vuelta y a ser un reclamo turístico por la belleza de sus entornos.

Como siempre, las claves estarán en una crono que terminará en el Mirador de Ézaro tras un repecho brutal de 2 kilómetros y en las etapas asturianas, con La Farrapona y Angliru de jueces con las piernas ya cargadas antes de entrar en la última semana de competición, en la que La Covatilla será el último escenario montañoso para los hombres de la general la víspera del desfile en Madrid.

«Una Vuelta especial, atrevida y divertida», según Javier Guillén, director de la carrera, quien reitera la apuesta por los alicientes diarios que mantengan la emoción hasta el último kilómetro, como ha sido habitual en las últimas ediciones.

Tras el periplo de tres días por los Países Bajos, donde se conocerá el primer líder y se lucirán los velocistas, las etapas vasco-navarras aportarán los primeros puntos calientes para la general, con la llegada a Arrate y la media montaña con final en Lekunberri que darán paso al primer final en alto inédito, en la Laguna Negra, con los favoritos a la batalla en la sexta jornada.

Con un respiro en Aragón en la llanura de Ejea de los Caballeros concluirá la primera semana, que dará el testigo a la media montaña entre Huesca y Sabiñanigo y al coloso Tourmalet (9ª), etapa corta de 135 kilómetros que incluye además el Portalet y el Aubisque, una jornada Tour.

Prosigue la semana en Álava con jornada rompepiernas entre Vitoria Gasteiz y Villanueva de Valdegovía, un día antes del ascenso al Alto de Moncalvillo (11ª), el «Angliru riojano», con 14,5 kms al 5,5 por ciento de pendiente y rampas del 17.

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Llegará un respiro al llegar a Aguilar de Campoo y Suances, en tierras cántabras, con etapas para esprinters o aventureros. Y enseguida la hora de la verdad en Asturias con La Farrapona y el Angliru en dos jornadas que se antojan decisivas (14ª y 15ª). En la primera de ellas, la etapa reina, con doble paso por La Cobertoria y ascenso a San Lorenzo antes de la escalada final.

Tras un descanso el 31 de agosto, cita con el reloj en el Mirador de Ézaro, en Dumbría (Galicia). Esperan 33,5 kilómetros aptos para los especialistas, pero con el matiz del ascenso final de 1,5 kms con rampas del 14 por ciento.

Desde Orense, el pelotón pasará a Portugal en una etapa entre Mos y Matosinhos, junto a Oporto (18a), propicia para los velocistas.

Desde Viseu, también en el país luso, hasta Ciudad Rodrigo con perfil ondulado. Las dudas se van a disipar el último sábado en La Covatilla (20a), última opción para los escaladores.

La Vuelta tendrá su clausura el 6 de septiembre con el paseo de homenaje al vencedor en Madrid, entre el Hipódromo de La Zarzuela y Cibeles, donde se montará el podio final junto a la estatua de la diosa.

La Vuelta Ciclista a España se puso de largo en su 75 aniversario con una fiesta de color para su presentación en Madrid, en la que la organización desveló su recorrido y se brindó un homenaje a algunos de los corredores históricos de la prueba como Miguel Indurain, Joop Zoetemelk, Alberto Contador y Alejandro Valverde.

«El recorrido lo veo muy interesante y atractivo para el crecimiento de la Vuelta por el carácter internacional que tiene», declaró Alberto Contador, ganador en tres ocasiones de la carrera española.

Alejandro Valverde, vencedor en 2009 y campeón del mundo en 2017, dijo sentirse «impresionado» con el recorrido de la próximo edición de la ronda española, en la que pretende participar.

Begoña Villacis, vicealcaldesa de Madrid, agradeció a la organización la «proyección» que la carrera le da a la ciudad porque la Vuelta «significa mucho para todos, no solo para Madrid y España».

«Para muchos la niñez está relacionada con esta carrera en la que hay héroes. Tocar la Vuelta de cerca es uno de los momentos más especiales que puede tener un madrileño», señaló.

La organización quiso homenajear a algunos de los ganadores de la Vuelta a España como Joop Zoetemelk (1979), Ángel Casero (2001), Roberto Heras (2000, 2003, 2004 Y 2005), Alberto Contador (2008, 2012 y 2014), Alejandro Valverde (2009), Nairo Quintana (2016) y Pedro Delgado (1985 y 1989), que también ejerció de presentador de la gala.

María José Rienda, presidenta del Consejo Superior de Deportes, felicitó a La Vuelta por sus «75 años de historia que hacen grande al deporte español».

«La carrera ha evolucionado con cambios en todos los aspectos, desde el material hasta lo que vemos ahora. Exportamos la mejor imagen fuera de nuestras fronteras, con grandes referentes, de un evento multideportivo y eso es muy importante», destacó Rienda.

El acto lo cerró Javier Guillén, director de La Vuelta, que habló de la prueba «más internacional» de su historia.

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