El Tour de Francia entra en su semana final con el Mont Ventoux como primer juez
Tras superar la dureza de los Pirineos, el Tour de Francia 2025 entra en su semana decisiva. El pelotón disfruta este lunes de su segunda jornada de descanso en Montpellier, una merecida pausa que servirá de preparación para afrontar los seis días más determinantes de esta edición. Aunque el anterior día de reposo tuvo lugar hace apenas cinco etapas, la organización optó por este calendario atípico para no coincidir con la fiesta nacional francesa, el pasado 14 de julio.
Lo que resta por delante es, sencillamente, brutal. El martes, el Tour regresa con un reto mítico: la ascensión al Mont Ventoux, que se erige como el único gran escollo del día, pero uno con capacidad sobrada para abrir diferencias en la clasificación general. La historia del "Gigante de la Provenza", con sus paisajes lunares y sus rampas desoladoras, garantiza espectáculo y sufrimiento a partes iguales.
El miércoles será, sobre el papel, la única oportunidad clara para los sprinters, con una etapa más favorable que finalizará en Valence, antes de encarar el tríptico alpino que puede decidir el maillot amarillo. El jueves llegará una jornada de alta montaña con sabor a épica: los corredores tendrán que superar el Col du Glandon, la Madeleine y el temido Col de la Loze, uno de los ascensos más exigentes jamás incluidos en el Tour.
Le seguirá el viernes otra etapa monumental con final en La Plagne, tras coronar el Col du Pré, una de las joyas más duras de los Alpes. Será un día propicio tanto para ataques lejanos como para gestas individuales, en una batalla que promete rebajar el pelotón a su mínima expresión.
El sábado, penúltima jornada, presentará un recorrido tipo clásica por los Vosgos, con terreno quebrado, repechos encadenados y espacio para las emboscadas. Ideal para valientes y cazadores de gloria de última hora.
El domingo, el Tour cerrará en París, pero este año con un giro novedoso: además del tradicional paso por los Campos Elíseos, la subida final a Montmartre añadirá un toque explosivo, técnico y dramático al desenlace de la carrera. La emoción, lejos de terminar, solo acaba de empezar.