El Tour entra en su fase clave: los Pirineos desafían a los grandes nombres con Hautacam, Tourmalet y Peyresourde
Tras la primera jornada de descanso, el Tour de Francia 2025 se reanuda este miércoles con la tensión al máximo y los Pirineos como juez implacable. Los favoritos se preparan para la batalla definitiva en la alta montaña, donde el margen de error se reduce a cero y cada pedalada puede marcar el destino de la carrera más prestigiosa del ciclismo mundial.
Aunque el maillot amarillo lo viste actualmente el irlandés Ben Healy (EF Education-EasyPost), tras aprovechar la escapada del pasado lunes en la décima etapa, todos los focos siguen puestos en Tadej Pogacar, el gran dominador de lo que llevamos de carrera. El esloveno, tricampeón del Tour y actual campeón del mundo, afronta los próximos días con la intención de recuperar el liderato y dejar claro que no hay otro corredor con mayor capacidad para definir la Grande Boucle en las alturas.
Pogacar se prepara para el asalto definitivo
Situado a tan solo 29 segundos de Healy, Pogacar parte como el gran favorito, tanto por sus resultados en las etapas anteriores como por su historial reciente en las grandes vueltas. Ya ha conquistado dos etapas y logró distanciar a su gran rival, Jonas Vingegaard, en la contrarreloj, donde el danés no pudo seguir su ritmo implacable. Su dominio se ha traducido en control táctico, fuerza física y, sobre todo, confianza.
“Esta semana será decisiva”, reconoció el líder del UAE Team Emirates durante la jornada de descanso celebrada en Toulouse. Pese a la pérdida de su escudero Joao Almeida, que tuvo que abandonar la carrera, y los problemas físicos de Pavel Sivakov, Pogacar se muestra tranquilo y seguro de su equipo. El UAE ha demostrado ser sólido, inteligente en las decisiones de carrera y capaz de marcar el ritmo cuando la carretera se inclina hacia arriba.
Visma, al acecho con Vingegaard
El equipo Visma-Lease a Bike, por su parte, no ha dicho su última palabra. Vingegaard, campeón del Tour en 2022 y 2023, se encuentra a 1’17’’ del maillot amarillo y sabe que los Pirineos ofrecen terreno propicio para repetir emboscadas como la que le permitió asaltar el liderato en el Col du Granon hace tres años. La táctica está clara: aprovechar la fuerza colectiva de un bloque compacto, con Sepp Kuss, Matteo Jorgenson y Simon Yates como piezas clave para aislar a Pogacar y desgastarlo antes del momento clave.
Aunque el danés ha optado por el silencio y el perfil bajo, nadie duda de que el Visma tiene preparada su artillería para golpear en los próximos tres días. La estrategia puede incluir ataques lejanos, aceleraciones en cadena y movimientos en los descensos. Todo con un objetivo: dejar a Pogacar sin equipo y obligarle a responder en solitario.
Evenepoel juega al despiste
Tercero en la general, a 1’29’’, el belga Remco Evenepoel sigue la estela de los grandes con una estrategia camaleónica. Sin el mismo poderío en la montaña que Pogacar o Vingegaard, el ciclista del Soudal-Quick Step ha preferido mantenerse en un discreto segundo plano, acumulando minutos de protagonismo sin levantar demasiado ruido. “Me dejaré llevar mientras ellos se vigilan”, bromeó, dejando entrever su intención de aprovechar cualquier descuido entre los gigantes.
Sin embargo, nadie subestima a un campeón del mundo contrarreloj con capacidad para explotar en jornadas de desgaste y clavar ataques punzantes si encuentra hueco. Su equipo ya ha insinuado que los Pirineos serán su verdadero examen y que no renuncian a un lugar en el podio, o incluso a algo más si se abre la oportunidad.
Un menú de alta montaña: Hautacam, Tourmalet, Peyragudes...
El recorrido diseñado por la organización del Tour en esta segunda semana tiene todos los ingredientes para dinamitar la general. El encadenado pirenaico, que comienza este jueves, incluirá colosos históricos como Hautacam, la cronoescalada a Peyragudes, el Col d’Aspin, el Peyresourde y, por supuesto, el Tourmalet, emblema de la montaña francesa.
Pogacar ya ha avisado: “Todos tendrán que atacar”. Su intención es clara: marcar diferencias antes de llegar a los Alpes, donde la fatiga acumulada puede equilibrar las fuerzas o beneficiar a corredores que hayan sabido gestionar mejor el esfuerzo.
Los equipos de los favoritos trabajan en todos los escenarios. Visma sueña con descolocar a UAE, mientras Evenepoel espera un duelo explosivo entre los dos gigantes para colarse por sorpresa. Todo está preparado para que el Tour, hasta ahora contenido, estalle en la altísima montaña.
España, a la espera de un milagro
Más allá del podio, la afición española sigue con atención la evolución de sus principales bazas. Carlos Rodríguez, actualmente 12º a 5’06’’, y Enric Mas, 13º a 5’18’’, tienen por delante una empresa difícil pero no imposible. Ninguno de los dos ha mostrado aún su mejor versión, pero las etapas de montaña pueden ofrecerles la posibilidad de luchar por una victoria de etapa o una remontada en la general si las circunstancias se alinean.
Rodríguez, que ya brilló el año pasado con victoria en el Alpe d’Huez, busca su oportunidad en un terreno que conoce y que se adapta a sus cualidades. Mas, por su parte, espera que las largas ascensiones y la exigencia táctica de estas jornadas le permitan recuperar sensaciones tras un inicio discreto.
Tras una primera semana marcada por etapas nerviosas, escapadas exitosas y una contrarreloj decisiva, el Tour 2025 afronta su verdadero punto de inflexión. La montaña decidirá no solo el nuevo líder de la carrera, sino también quién tendrá fuerzas para sostener el pulso hasta los Campos Elíseos.