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Pogacar desafía al Infierno del Norte: el debut más esperado en la París-Roubaix

El ciclista esloveno, Tadej Pogacar. / Gian Mattia D'alberto
Sin experiencia previa en este pavé, pero con la ambición intacta, el esloveno quiere agrandar su leyenda ganando lo que solo cuatro hombres lograron en su primera vez: el Infierno del Norte

Tadej Pogacar, a sus 26 años, se encuentra este fin de semana ante uno de los retos más épicos y complejos del ciclismo profesional: su debut en la París-Roubaix, también conocida como “El Infierno del Norte”, con el objetivo no solo de terminar, sino de ganarla. La empresa es tan colosal que, históricamente, apenas un puñado de corredores han logrado semejante hazaña. Sin embargo, el esloveno del UAE Team Emirates, lejos de amedrentarse, acude como uno de los grandes favoritos, una etiqueta que parece acompañarle con naturalidad en cada carrera que disputa.

Una carrera para sufrir… y para leyendas

La París-Roubaix es mucho más que una clásica del calendario. Con sus 259 kilómetros, de los cuales 55 discurren por los famosos tramos adoquinados repartidos en 30 sectores, la prueba representa una auténtica batalla física, táctica y psicológica. Muchos corredores experimentados tardan años en entenderla y aprender a lidiar con ella. Solo llegar al velódromo de Roubaix ya es una hazaña personal, y ganar, algo reservado a los más completos, valientes y resistentes.

Pero Pogacar no es un ciclista convencional. Su versatilidad, su capacidad de adaptación y su hambre competitiva lo han convertido en un fenómeno pocas veces visto en este deporte. En apenas cinco temporadas ha conquistado dos Tours de Francia, ha ganado en pruebas tan dispares como el Lombardía, Tirreno-Adriático, Flandes o Strade Bianche, y siempre que se planta en la salida de una gran carrera, su nombre se imprime en mayúsculas entre los favoritos.

Un precedente reciente: la edición de 2021

El mayor aliciente de Pogacar y su equipo en esta empresa tiene un referente muy cercano: la edición de 2021, marcada por la lluvia, el barro y una dureza sin igual. Ese año, el italiano Sonny Colbrelli, en su primer Roubaix, logró una victoria histórica, acompañado en el podio por Florian Vermeersch y Mathieu van der Poel, también debutantes. Tres novatos, tres podios, un precedente único en la historia moderna de la carrera que inspira y motiva al esloveno, aún sabiendo que no es lo habitual.

Una hazaña al alcance de pocos… muy pocos

A lo largo de las casi 130 ediciones de esta mítica carrera, sólo cuatro ciclistas han ganado en su debut, y dos de ellos en contextos muy particulares:

  • Josef Fischer, en la primera edición de 1896.
  • Serse Coppi, en 1949, en una edición con dos ganadores por error organizativo.
  • Jean Forestier, en 1955, batiendo a Fausto Coppi.
  • Sonny Colbrelli, en 2021, en un podio inédito y excepcional.

Estos nombres forman una élite histórica que Pogacar podría agrandar si logra imponerse en su estreno.

¿Por qué Pogacar puede hacerlo?

A pesar de no tener experiencia directa sobre el pavé de Roubaix, hay varios argumentos que permiten soñar con lo imposible:

  • Estado de forma impecable: Viene de ganar el Tour de Flandes, demostrando su capacidad sobre tramos de adoquín, aunque Roubaix es más extremo.
  • Técnica y potencia sobresalientes: Ha demostrado manejar la bicicleta como pocos, incluso en condiciones adversas.
  • Mentalidad ganadora: No le asusta el reto; se crece ante desafíos improbables.
  • Equipo sólido: Con corredores como Florian Vermeersch, que ya sabe lo que es pelear una Roubaix hasta el final, contará con respaldo clave.

Una oportunidad de leyenda

No se trata solo de ganar otra clásica. Si Pogacar triunfa este domingo, su victoria pasará directamente a los anales del ciclismo. Ganar en Roubaix a la primera, tras conquistar el Tour, el Lombardía, Flandes y otras grandes citas, sería confirmar su candidatura a ser uno de los más grandes de todos los tiempos.

En un pelotón donde la experiencia sobre los adoquines suele ser ley, el esloveno se atreve a romper la tradición. Porque Pogacar no compite solo contra los rivales, también lo hace contra la historia. Y no sería la primera vez que la doblega.