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“Intento de homicidio”: el ataque contra Van der Poel en la París-Roubaix

Van der Poel durante el incidente. / X
Mathieu van der Poel vivió un momento aterrador en la París-Roubaix 2025 al ser alcanzado por un bidón lanzado desde el público

Mathieu van der Poel pudo haber perdido la París-Roubaix 2025 por un gesto tan irresponsable como grave. Durante su escapada en solitario, tras el error de Tadej Pogacar en una curva, un espectador le lanzó un bidón de agua que impactó en su cuerpo. La escena fue captada por las cámaras, generando una ola de indignación en todo el mundo del ciclismo. Ahora, el caso da un nuevo giro: el autor del lanzamiento se ha entregado a las autoridades.

Según ha confirmado la Fiscalía de Flandes Occidental, el individuo se presentó voluntariamente en una comisaría de la zona de Mira. Aunque no se han revelado datos sobre su identidad, se ha confirmado que ya ha sido interrogado por la policía, y el informe del caso será trasladado a la fiscalía, que deberá decidir los próximos pasos legales. Todo ello, después de que el propio Van der Poel calificase lo sucedido como “un intento de homicidio involuntario”.

El ciclista neerlandés no se mordió la lengua tras la carrera: “Era una botella llena de agua y me dolió mucho. Si me da en la nariz, me la rompe. Esto tiene que ser procesado. Si no lo denuncia la UCI, lo hará mi equipo”, declaró. De hecho, todo apunta a que la botella lanzada pertenecía al equipo Visma, que no tardó en condenar el acto públicamente.

Rechazo unánime del ciclismo

La reacción del mundo del ciclismo ha sido firme y contundente. Equipos, organizadores, sindicatos y aficionados han mostrado su total rechazo a un acto que pudo haber tenido consecuencias devastadoras. Testigos presenciales describieron la escena con preocupación: un grupo de personas, aparentemente ebrias, se unió a la multitud poco antes del paso de Van der Poel, generando un ambiente tenso. Uno de los testigos incluso aseguró haber enviado una fotografía del agresor al equipo Alpecin-Deceuninck para facilitar su identificación.

La gendarmería local ha recordado que tanto la víctima directa como la dirección de carrera tienen la posibilidad de presentar una denuncia formal, y que será un juez quien determine si procede una investigación penal. Mientras tanto, Philip Roodhooft, director deportivo de Alpecin, lamentó el incidente: “El 99% de los aficionados vienen a disfrutar del espectáculo, pero siempre hay quien actúa con imprudencia”.

Desde el sindicato belga BPCA, su presidente Staf Scheirlinckx ha advertido que, aunque es imposible garantizar el comportamiento de todos los asistentes, sí se pueden aplicar sanciones ejemplares para disuadir a futuros infractores: “En estos momentos tenemos entre cuatro y cinco casos similares en curso. Es necesario un seguimiento judicial riguroso”, subrayó.

Van der Poel, blanco de agresiones reiteradas

Este nuevo incidente no es un caso aislado. Mathieu van der Poel ha sido objeto de otros ataques y comportamientos hostiles en los últimos años. En 2023, durante una prueba de ciclocross, escupió a un grupo de aficionados que le lanzaban orina y cerveza. En la París-Roubaix 2024, otra espectadora lanzó una gorra a su rueda, poniendo en riesgo su integridad física. Más recientemente, en la E3 Harelbeke 2025, fue escupido por un espectador: “Estas personas no deberían estar en el recorrido. Lamentablemente, parece que se está convirtiendo en una costumbre”, afirmó entonces el ciclista.

A pesar de los riesgos y provocaciones, Van der Poel volvió a imponerse en el ‘Infierno del Norte’, demostrando una vez más su carácter competitivo y su talento excepcional. Su victoria, sin embargo, queda empañada por la reiterada vulnerabilidad de los corredores ante acciones peligrosas por parte del público, un problema que el ciclismo debe abordar con urgencia y decisión.