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El Diario de Cantabria

Histórica plata para Irene Méndez

  • La corredora murciana del equipo río Miera-Cantabria deporte se ha proclamado Subcampeona de España élite tras un auténtico carrerón
  • Lourdes Oyarbide se hizo con la medalla de oro
  • Carmelo urbano, campeón sub-23
Irene Méndez, a la izquierda, en el podio, junto a Lourdes Oyarbide y Mireia Benito. / Photogomezsport
Irene Méndez, a la izquierda, en el podio, junto a Lourdes Oyarbide y Mireia Benito. / Photogomezsport
Histórica plata para Irene Méndez

Tarde histórica para el equipo Río Miera-Cantabria Deporte en los Campeonatos de España en ruta que se han disputado en la Región de Murcia. Precisamente con una corredora local: Irene Méndez (Torre-Pacheco), que se ha colgado la medalla de plata en un auténtico carrerón de principio a fin.

De hecho, todo el conjunto cántabro ha estado a un nivel sobresaliente. Elena Pérez, por ejemplo, formó parte de la cabeza de carrera durante buena parte de la prueba y estuvo peleándose de tú a tú con las mejores en los tramos más duros de la misma. La granadina ha evidenciado el tremendo salto cualitativo que ha dado a lo largo de esta temporada.

En los kilómetros decisivos, Irene ha logrado entrar en el grupo cabecero que se ha jugado la victoria, pues por detrás no hubo acuerdo y la distancia llegó a rondar los cinco minutos con el pelotón, donde marchaban también María Medina y Nerea Nuño. Lourdes Oyarbide se marchó por delante, y la murciana se quedó junto a Mireia Benito (Massi-Tactic), mientras por detrás las perseguía un grupo ya muy seleccionado.

Durante la subida al Castillo de Lorca, Méndez atacó a Benito y se fue en solitario en busca de Oyarbide. No logró alcanzarla, pero se lleva una medalla de plata enormemente merecida y peleada con toda la raza y calidad que posee. Un éxito que constituye el mayor logro en la historia del Río Miera-Cantabria Deporte sobre carretera en sus cuatro años de andadura, junto al Campeonato de España sub-23 CRI que logró Ane Iriarte en 2017.

Irene Méndez: «Todavía no me creo lo que está pasando. La fuga se ha hecho tempranísimo y hemos conseguido meter a Elena delante, luego en el segundo puerto salí yo con Lourdes (Oyarbide) haciendo de puente. Cazamos a Elena en la bajada y pudimos llegar al grupo de cabeza. En La Santa, a los equipos fuertes les han dicho que tenían que esperar, que esa fuga no valía, así que no me lo he pensado. He apretado para arriba, luego Lourdes nos ha soltado y me fui con Mireia del resto. La teníamos a la vista, pero en el Castillo de Lorca vi que Mireia cedía a medida que se empinaba la carretera, así que he seguido apretando y hasta meta. En casa, con mi gente y después de tanto esfuerzo... la verdad es que me cuesta creérmelo. Supongo que mañana lo habré asimilado. Y tengo que reconocer el trabajazo de mis compañeras, que con este calor al que muchas no están habituadas han sabido sufrir y plantar cara a todos los equipos UCI. No nos hemos achantado en ningún momento y eso es una parte enorme de este éxito».

Cristina San Emeterio: «Todas han hecho un carrerón. Creo que tácticamente el equipo ha sido el mejor del pelotón, podemos estar muy contentas. Desde que Elena entró en la fuga nos liberó de mucho trabajo atrás. Cuando se rompió todo, tuvimos mucha presencia en el pelotón principal. Sandra (Trevilla), pese a estar con gastroenteritis, ha vuelto a entrar y los kilómetros que ha estado ha ayudado a las compañeras. ‘Neri’ también ha remontado pese a que iba sufriendo con el calor. Hubo un momento que teníamos presencia en los cuatro primeros grupos de la carrera. Se ha visto al equipo metidísimo en carrera siempre y hemos sido subcampeonas por todo lo alto. Esto tardaremos unos días en asimilarlo».

Triunfo andaluz. La carrera por el título de campeón de España sub-23 de ruta ha aludido a todas las virtudes que llevan a este deporte a despertar una pasión tan especial al aficionado. Hemos vivido una competición al ataque desde el inicio, disputada sobre un bonito trazado, completamente rota en la parte cabecera y  que ha contado con un desenlace vibrante pleno de tensión y emoción.

Carmelo Urbano sumó ayer mediante una enorme actuación, el oro en el nacional de carretera a la medalla de plata que ya consiguió el pasado año en Castellón. Dos medallas en dos participaciones en el Campeonato de España de Carretera para un corredor que hasta hace poco centraban sus esfuerzos en el mountain bike y el triatlón. El inicio de un prometedor devenir.

La prueba, como no podía ser de otra manera tratándose de la categoría sub-23, ha arrancado trepidante, con multitud de intentos y ataques que han terminado fraguando en la formación de un enorme grupo de 30 ciclistas una vez transcurrida la primera hora de carrera. Con la mayoría de selecciones representadas, a excepción de la potente Cataluña, el pelotón ha dado por bueno el corte y a través de un terreno quebrado los escapados han incrementado su ventaja con velocidad hasta los cuatro minutos.

Justo en el mismo instante en el que se iniciaba la ascensión al Alto de la Perdíz ha llegado desde atrás, tras remar muchos kilómetros junto a Pla, Roger Adriá que ha completado una sensacional remontada para dar vida de nuevo a su selección. La ascensión más exigente del día se ha realizado a un ritmo vivo que ha permitido seleccionar el corte de 30 y empezar a distinguir quienes serían los corredores que entrarían en la pelea por la gloria.

Arturo Grávalos, que ha corrido con una valentía elogiable, ha aprovechado las rampas del Alto de la Perdiz para marcharse en solitario y, tras el posterior descenso, llegar a cobrar un minuto de ventaja con respecto a un grupo perseguidor en el que se encontraban Adriá, Barros, Gómiz, Ibarguren, Urbano o Aramendia.

El largo tramo, propicio para un buen rodador como Grávalos, hasta la llegada a la Fuensanta ha provocado el salto de Roger Adriá, Carmelo Urbano e Ibarguren, que han decido unir sus esfuerzos para controlar al riojano, que parecía determinado al oro.

A falta de algo menos de 20 kilómetros para la conclusión, han logrado capturar a Grávalos para formar en cabeza un grupo de cuatro que se ha jugado las medallas en el Alto del Castillo de Lorca. En sus rampas, Roger Adriá lo ha probado hasta en dos ocasiones, pero tanto Urbano como Ibarguren han respondido con facilidad, mientras el riojano sufría algo más. Pero no ha sido finalmente el ascenso el tramo que ha decidido la carrera, sino el técnico descenso posterior.

Ibarguren, en dos ocasiones, y Adriá han perdido sus opciones al irse al suelo en la  bajada del Castillo y han dejado en cabeza a Grávalos y Urbano, que estaban llamados a jugarse el triunfo al sprint en la misma línea de meta hasta que el riojano, en una curva ya dentro del trazado urbano, ha perdido el control de su bicicleta.

El andaluz ha entrado en solitario y vencedor en línea de meta, celebrando con euforia un triunfo que ratifica la madera de excelente corredor que posee. «Lo principal es agradecer la labor que ha hecho todo muy equipo. Esta victoria supone un premio al esfuerzo. Desde el kilómetro 0 sabíamos que sería una carrera muy nerviosa. El año pasado fue mi primer Campeonato de España y no sabía muy bien cómo se corría aquí y esta vez he decidido estar pendiente a todos los cortes para intentar estar o sino que estuviera alguno de mis compañeros. He tenido la suerte de meterme en un corte bastante grande con dos compañeros y he acertado», aseguraba.

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