Enric Mas, firme ante su reto en el Tour: “Confío en mí. Quiero volver a disfrutar de esta carrera”
A pocas horas del arranque del Tour de Francia 2025, Enric Mas comparece con serenidad y determinación. El líder del Movistar Team afronta la ronda gala con una mezcla de ambición contenida y una necesidad íntima: reconciliarse con una carrera que en los últimos tres años le ha negado la recompensa deseada.
“Simplemente quiero seguir como hasta ahora, estar bien, sentirme competitivo”, declara Mas en la rueda de prensa previa. “Confío en todo el trabajo que hay detrás. Espero que este 2025 sea el año en el que pueda volver a disfrutar del Tour”.
El ciclista balear, que porta este año el maillot de campeón de España, no rehúye el contexto. En 2020 fue quinto. En 2021, sexto. Desde entonces, dos abandonos y una edición pasada sin poder luchar por la general. “Los últimos tres años han dejado un sabor agridulce”, admite. “El año pasado no pude pelear, pero al menos recuperé sensaciones en la última semana”.
Hoy, sin estridencias ni promesas vacías, Mas se compromete con lo esencial: “Quiero hacer la mejor general posible. Si se puede, el podio sería un sueño. Llego bien, tranquilo. Lo he disfrutado desde la pretemporada y ahora quiero que eso se traduzca en carrera”.
A sus 30 años, el ciclista de Artà subraya la importancia del trabajo mental en un deporte que ya no solo exige piernas. “Empecé a trabajar la parte psicológica hace tres años y ha sido clave. Ser padre también me ha dado otra perspectiva. Hay que estar bien por dentro para rendir en la carretera”.
En cuanto a los grandes favoritos, Mas no duda: “Pogacar y Vingegaard están un punto por encima. Son dos superclases. Pero yo me centro en lo mío. En este Tour puede pasar de todo. Lo primero es sobrevivir a las diez primeras etapas y después ya llegará la montaña”.
La preparación, insiste, ha sido meticulosa. “He trabajado para llegar en mi mejor forma. Si puedo mejorar el quinto puesto de 2020, ese será el objetivo”. No hay espacio para excusas: ni descensos, ni rivales, ni presión extra por ser uno de los dos españoles con más opciones junto a Carlos Rodríguez. “Lo vivo como un orgullo, no como una carga”.
A su lado estará Iván Romeo, una de las grandes promesas del ciclismo nacional. El joven campeón de España y del mundo sub-23 en contrarreloj debuta en una gran vuelta con la mezcla justa de ilusión, madurez y ambición. “Lo más importante es aprender y estar con Enric para que quede lo más arriba posible en la general. Pero si puedo, buscaré alguna oportunidad”.
Romeo señala en rojo la quinta etapa, la contrarreloj individual. “Ahí quiero apretar. Sin mirar demasiado a Enric, pero dando lo mejor”, bromea entre risas con su jefe de filas. Y añade, ya más serio: “El ciclismo sigue siendo un hobby para mí, lo disfruto. Es mi forma de afrontarlo. Cuando vengan momentos duros, ya veremos cómo los manejo”.
Movistar llega con un plan definido: proteger a Mas, soñar con el podio y, si se presenta la ocasión, buscar una victoria parcial con Romeo u otro hombre del bloque. Será un Tour exigente, donde la regularidad y la capacidad de sufrir marcarán la diferencia.
Pero Enric Mas, lejos de presiones mediáticas o fantasmas del pasado, se presenta con lo que más pesa en una carrera de fondo: la convicción interior de que aún tiene algo grande que ofrecer.