ciclismo

Arensman se corona en el Tourmalet y Pogacar refuerza su liderato

El ciclista neerlandés Thymen Arensman (INEOS Grenadiers) tras su victoria. / ep
En medio de una densa niebla pirenaica, Arensman culminó la fuga del día con una imponente llegada en solitario a Luchon-Superbagnères

El neerlandés Thymen Arensman (INEOS Grenadiers) protagonizó una exhibición magistral en la decimocuarta etapa del Tour de Francia, un trayecto exigente de 182,6 kilómetros entre Pau y Superbagnères, coronado por la ascensión legendaria al Tourmalet, donde el esloveno Tadej Pogacar (UAE Team Emirates-XRG) defendió con éxito su mando en la clasificación general frente al ataque del danés Jonas Vingegaard (Visma-Lease a Bike).

En medio de una densa niebla pirenaica, Arensman culminó la fuga del día con una imponente llegada en solitario a Luchon-Superbagnères, tras superar una ascensión de 12,4 kilómetros con una pendiente media del 7,5%. La jornada, que acumuló 4.950 metros de desnivel positivo, fue un auténtico desafío para los favoritos. Pogacar, tras dominar con autoridad días previos, se mostró más humano, asegurando un valioso segundo puesto y recuperando segundos de bonificación al superar a Vingegaard casi en la meta.

El coloso del Tourmalet, con sus 19 kilómetros al 7,4%, resultó decisivo y causó la retirada del belga Remco Evenepoel (Soudal-Quick Step), víctima del desgaste extremo. En la general, Pogacar mantiene un margen sólido de 4:13 sobre Vingegaard, mientras que el alemán Florian Lipowitz (Red Bull-BORA-hansgrohe) se afianza tercero.

Con el descenso del Col de Peyresourde, Arensman lanzó un ataque definitivo que le permitió despegarse y asegurar su histórica victoria. Los favoritos se vigilaron estrechamente hasta el final, donde Pogacar demostró su clase al neutralizar el intento final de Vingegaard y consolidar su liderato.

Mañana, tras la segunda jornada de descanso, la carrera continuará con la etapa quince entre Muret y Carcassonne, prometiendo acción y nuevas emociones en la última semana del Tour.