El Supremo eleva a 28 años de cárcel por la violación grupal de 2022
No hubo consentimiento, ni dudas para el Supremo. La violación múltiple a una joven de 22 años en Santander ya tiene sentencia firme: 28 años de cárcel para cada acusado, por actuar de forma conjunta y con intimidación
El Tribunal Supremo ha aumentado a 28 años de prisión la condena para cada uno de los cuatro hombres responsables de la violación grupal cometida durante las fiestas de la Semana Grande de Santander en 2022. La víctima, una joven de 22 años, se encontraba en un estado de intoxicación por alcohol y drogas cuando fue agredida sexualmente en el domicilio de uno de los condenados.
La Sala Penal del Supremo ha estimado el recurso de la acusación particular –ejercida por la víctima y apoyada por la Fiscalía– y ha corregido la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC), que inicialmente impuso penas de 16 y 19 años. El alto tribunal aplica ahora la agravante de actuación conjunta para cada acusado, al considerar que todos fueron cooperadores necesarios de las violaciones perpetradas por los demás.
Delitos agravados y cooperación necesaria
Tres de los acusados habían sido condenados como autores de una violación y cooperadores en otras tres, mientras que el cuarto, que presenció pasivamente los hechos, fue considerado cooperador necesario en cuatro delitos de agresión sexual. Todos ellos cumplen ahora 28 años de cárcel.
La sentencia, firme y sin posibilidad de recurso, recalca que la cooperación necesaria no se diluye por el hecho de que la conducta de cada uno estuviera ya agravada: “Cada uno participó en un hecho ya agravado por la presencia de otros cuatro hombres”, explica el fallo, redactado por la magistrada Ana Ferrer.
Intimidación ambiental y ausencia de consentimiento
Según el Supremo, la intervención de los cuatro hombres generó una clara intimidación ambiental, agravando el delito y anulando cualquier posibilidad de consentimiento. La joven fue sometida a penetraciones vaginales y anales, además de una felación forzada, sin que mediara consentimiento ni voluntad.
Durante el juicio, los acusados defendieron que hubo relaciones sexuales consentidas, pero la Sala destacó la coherencia, persistencia y credibilidad del testimonio de la víctima, así como su corroboración por otras pruebas.
Medidas complementarias y responsabilidad civil
La sentencia incluye otras medidas adicionales:
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Prohibición de comunicación y acercamiento a la víctima durante 24 años.
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Libertad vigilada durante 10 años tras cumplir la pena.
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Inhabilitación para ejercer profesiones con menores por 36 años.
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Indemnización conjunta a la víctima por un total de 60.000 euros, el doble de lo fijado por la Audiencia Provincial.
Un caso de especial gravedad
Los hechos, considerados de extrema gravedad por el Supremo, ocurrieron después de que la joven coincidiera con los procesados en un after de Santander. Tras aceptar acompañarlos a una vivienda, fue llevada a una habitación donde comenzaron las agresiones. La sentencia subraya que el acusado que la condujo hasta allí no actuó como simple observador, sino que facilitó y toleró la violación, reforzando el clima de bloqueo y miedo que impidió a la víctima resistirse.