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El Diario de Cantabria

Revilla recula y ahora atiende la petición de Sanidad de hace una semana

El presidente cántabro tarda una semana en adoptar la recomendación del informe de Salud Pública que contemplaba el cierre de los municipios, pero no dejar sin vacaciones a los niños

Un hombre pasea a su mascota por por la calle Burgos en Santander. / Hardy
Un hombre pasea a su mascota por por la calle Burgos en Santander. / Hardy
Revilla recula y ahora atiende la petición de Sanidad de hace una semana

Una semana ha tardado el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, en seguir las recomendaciones del informe de Salud Pública del pasado jueves día 29 en lo referente al confinamiento de los municipios. El Gobierno de Cantabria decidió ayer confinar todos los municipios desde las 18.00 horas de ayer y hasta el día 18 de noviembre, cuando finalizará también el cierre de la región.

El documento, de Salud Pública, reproducido por ALERTA el viernes día 30, no pedía cancelar las vacaciones a los escolares –como finalmente decidió Revilla y luego anuló el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria–, sino que recomendaba confinar por comarcas, por municipios de alta incidencia o todos los municipios, además de otras cuestiones como refuerzos sanitarios y el cierre perimetral de la comunidad.

Fue ayer, una semana después cuando el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, anunció que publicaba un decreto con el cierre municipal. Medida a la que sucederán en los próximos días otras de reducción de aforos y movilidad, por las que se aplica en la región el nivel 3 de alerta del protocolo para el control de la transmisión de COVID-19. En concreto, se contempla el cierre al público del interior de los bares y restaurantes -se podrá permanecer en las terrazas-, o limitar reuniones a un máximo de 6 personas en caso de no pertenecer al mismo grupo de convivencia. También se suprime la actividad en centros de ocio y ludotecas, así como las visitas en residencias de estudiantes. Asimismo, se reduce el aforo en ceremonias nupciales, velatorios, lugares de culto, alojamientos, locales al aire libre, museos teatros, instalaciones culturales o comercios minoristas, en este último caso a un tercio.

Instalaciones deportivas. Las instalaciones deportivas se podrán utilizar en grupos de máximo seis personas, y en las piscinas y playas para uso deportivo se podrá realizar actividad en grupos de hasta 30 personas. En cuanto al cierre de municipios, solo se podrá incumplir para causas de fuerza mayor o justificadas, como acudir a centros sanitarios, a cuidar de personas dependientes, al trabajo o centros de estudios -colegios o universidades-, volver al lugar de residencia habitual o renovar permisos y trámites, entre otras.

Revilla ha asegurado que Cantabria está en un momento «muy complicado» y en una situación «gravísima», y hay que actuar «con rotundidad», por lo que «hay que adoptar esta medida, actuar con rigor». «Pido a los ciudadanos que lo entiendan y se cumpla porque «no hay otra», y siempre bajo las recomendaciones de los sanitarios. «Esto no tiene que ver con abril y mayo, pero hay que llevarle con rigor y evitar en lo posible no estar con más de cuatro personas». «Son 14 días y si lo hacemos, estoy seguro que la curva a volver a bajar». «Si queremos recuperar la actividad económica para Navidad, esto hay que hacerlo. E intentaremos paliar la situación que se provoca a empresarios y autónomos, sobre todo en hostelería», ha dicho.

Revilla ha insistido en que en Cantabria «no somos los peores», pero si no se toman este tipo de medidas se puede llegar a una situación «insoportable» desde el punto de vista de la presión hospitalaria, pese a que de momento la comunidad autónoma es la segunda menos afectada en este ámbito.

El confinamiento de municipios llega tras conocerse el martes la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria que anula la resolución del Gobierno para modificar el calendario escolar y suspender la semana de vacaciones prevista del 2 al 6 de noviembre, que argumentaba que los colegios son el lugar «más seguro» y que el periodo no lectivo supondría el trasiego de 120.000 familias por la región, con el consiguiente riesgo para la evolución de la pandemia.

Revilla advirtió la semana pasada que esa medida se tomaba porque era, a su entender, la «única» opción para evitar cerrar todos los municipios, por lo que, tras tumbar la Justicia la decisión del Gobierno alegando que no se ha justificado lo suficiente, dijo que «no queda otra que acatar la sentencia».  Pero el Ejecutivo ha optado por la alternativa del confinamiento por ayuntamientos, una de las opciones que le dio a Revilla Salud Pública en su informe. Las otras eran cerrar por comarcas o los municipios de mayor incidencia.

Confinamiento domiciliario. Por el momento el presidente intenta evitar «en la medida de lo posible» el confinamiento total, «lo que no quiere decir» que si empeora la situación haya que tomar más medidas, ha advertido. Pero ha insistido en que «hay una pandemia económica superpuesta a una sanitaria» y un aislamiento como el de la primera ola «sería catastrófico» y podría «llevarse a más gente» que el propio virus.

Por ello ha explicado que se toman medidas intentando buscar un equilibrio entre preservar la salud pública y no acabar del todo con la actividad económica, además de que éstas se irán «flexibilizando» en cuanto los datos de la pandemia vayan mejorando. Sin embargo, por el momento hay que tomar medidas «muy dolorosas y duras», porque hay un «relajamiento muy grande» entre la población y se ha comprobado que las recomendaciones «no valen», «la gente no hace caso», ha sentenciado Revilla. El presidente ha hecho estas declaraciones en una rueda de prensa que ha ofrecido este miércoles para informar de las nuevas restricciones junto al vicepresidente, Pablo Zuloaga; el consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez; y la directora general de Salud Pública, Paloma Navas.

La medida del cierre de municpios, según ha explicado, se hubiera tomado el pasado miércoles si no se hubiera decidido suspender la semana de vacaciones del 2 al 6 de noviembre con el fin de evitar la movilidad de unas 120.000 personas, según las estimaciones de Sanidad. Según se ha dicho en numerosas ocasiones en la rueda de prensa que han ofrecido Revilla, el vicepresidente, Pablo Zuloaga; y la directora general de Salud Pública, Paloma Navas, acompañados por el consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez, la decisión de suspender las vacaciones pretendía evitar el trasiego de escolares a domicilios de familiares y a otros municipios para evitar el cierre perimetral de los ayuntamientos.

Con lo que, según Revilla, el Gobierno tuvo que decidir el miércoles entre «cerrar todos los municipios» o anular las vacaciones escolares. «Ahora que los datos son peores y se ha anulado la posibilidad de que los niños estén en el colegio, hay que tomar esa medida porque antes teníamos dos medidas y ahora solo hay una», ha subrayado, aclarando que el decreto que se publicará esta tarde decretando el cierre perimetral de los municipios es «lo que recomienda Sanidad». El jefe del Ejecutivo ha reconocido que se trata de una decisión «improvisada», como todas las que se tienen que tomar «día a día» frente a una situación cambiante, pero todas con el objetivo de «conciliar en la medida de lo posible» las medidas de protección de la salud con la actividad económica.

Revilla reconoce que igual habría sido «bueno» cerrar los municipios hace una semana. Además, ha explicado que los datos del miércoles «no eran de la gravedad de los de hoy», la «peor semana desde que existe la pandemia», y que entonces también se planteó como alternativa, aunque se descartó, el cierre perimetral de dos municipios, Laredo y Castro Urdiales, cuyos datos han mejorado desde entonces, frente al empeoramiento en otros municipios como Santander. Ha reconocido que no sabe si, a la vista de la evolución en esta semana, «hubiera sido bueno hacerlo el miércoles», si bien ha insistido en que «el trasiego de personas de un lugar a otro fomenta contagios», así como los locales cerrados.

En cuanto a si el Gobierno ve «un varapalo» y reconoce su equivocación ante el hecho de que el TSJC considere que no se ha justificado lo suficiente la anulación del periodo no lectivo y que no se haya acreditado el interés general de salud pública, lo que ha llevado a la anulación de la medida, Revilla ha dicho que acata las decisiones de los tribunales. Sin embargo, se ha preguntado quién está ahora en condiciones de garantizar que con la medida adoptada ayer de cerrar los municipios la situación mejorará dentro de 15 días. «No lo puedo garantizar», ha dicho.

Revilla recula y ahora atiende la petición de Sanidad de hace una semana
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