Piquetes bloquean Requejada por la huelga del metal
La huelga indefinida del metal en Cantabria ha comenzado con gran tensión en varios puntos de la región, especialmente en el puerto de Requejada, donde esta madrugada piquetes de trabajadores bloquearon los accesos y provocaron un incendio al prender fuego a material industrial. La actuación de los bomberos fue necesaria para sofocar las llamas y garantizar la seguridad en la zona.
Los hechos ocurrieron poco antes de las seis de la mañana, cuando un grupo de huelguistas organizó un corte total en la entrada del puerto, punto clave para el suministro de materias primas a industrias como Solvay. Algunos manifestantes apilaron palets y restos de madera, que posteriormente incendiaron como parte de la protesta. El fuego generó una densa columna de humo que alertó a los vecinos y obligó a intervenir a efectivos del parque de emergencias de Torrelavega.
La huelga, convocada por los sindicatos del sector, como UGT y CCOO, afecta a más de 22.000 trabajadores del metal en Cantabria. Las principales reivindicaciones incluyen la subida salarial frente a la pérdida de poder adquisitivo, la reducción de jornada laboral y la mejora de las condiciones de salud y seguridad en el trabajo. El convenio colectivo del metal permanece sin renovar desde diciembre de 2023.
Los piquetes informativos también se han desplegado en otras zonas industriales de la comunidad, como Santander, Guarnizo, Ampuero, Reinosa y Torrelavega, con paralización parcial o total en empresas como Global Steel Wire, Teknia y Sidenor. En Requejada, además, varios camiones de transporte han quedado retenidos, sin posibilidad de entrar al recinto portuario, lo que agrava los problemas logísticos.
La intervención de los bomberos ha evitado mayores daños materiales, aunque fuentes del servicio de emergencias señalan que el fuego “tenía potencial de propagación si no se actuaba con rapidez”.
A pesar del fuerte impacto del primer día, los sindicatos aseguran que la huelga se mantendrá “hasta que la patronal acceda a negociar con seriedad”. La patronal Pymetal, por su parte, ha calificado las demandas de “inasumibles” en el actual contexto económico y lamenta las consecuencias que el conflicto puede tener para la competitividad de las empresas cántabras.