El Parlamento de Cantabria vota en contra de que las personas trans compitan en categorías femeninas de élite
La propuesta presentada este lunes en el Parlamento de Cantabria ha desatado una intensísima polémica, en la que el deporte, la igualdad de género y los derechos de las personas trans han sido los temas centrales del debate. El Grupo Vox, en línea con sus posturas tradicionales sobre la identidad de género, ha promovido una iniciativa que exige la derogación de las leyes estatales que permiten a los deportistas transgénero participar en competiciones femeninas de élite. Para ello, el partido ha recabado el apoyo del PP y el PRC, aunque el PSOE se ha mostrado en contra, acusando a Vox de seguir la agenda del ex presidente estadounidense Donald Trump.
Vox defiende que los deportistas transgénero que han nacido hombres cuentan con ventajas físicas biológicas que los hacen superiores a las mujeres, especialmente en disciplinas de alto rendimiento, lo que, según su argumento, comprometería la igualdad de oportunidades en los deportes. La portavoz de Vox, Leticia Díaz, subrayó que las diferencias físicas entre hombres y mujeres, tales como la densidad ósea, la masa muscular o la capacidad pulmonar, son innegables, y argumentó que estas características no desaparecen tras los tratamientos hormonales, por lo que representan una ventaja competitiva clara.
El PP también ha sido un firme defensor de esta postura, aportando datos científicos de la Sociedad Española de Medicina que respaldan la afirmación de que los deportistas transgénero nacidos hombres tienen ventajas físicas sobre las mujeres. Esta evidencia, argumenta el partido, justifica la necesidad de una regulación más estricta en torno a la participación de las personas trans en categorías deportivas femeninas.
Sin embargo, la propuesta de Vox ha suscitado una feroz oposición por parte del PSOE, que ha calificado esta iniciativa como un intento de "retroceder" en los derechos de las personas transgénero y de “alimentar la polarización ideológica” en torno a un tema delicado. Los socialistas han cuestionado el enfoque de Vox, sugiriendo que la preocupación por las deportistas transgénero es artificial y que no refleja una necesidad real en Cantabria. El diputado Mario Iglesias del PSOE, por ejemplo, señaló que durante sus años como director general de Deportes no había recibido ninguna queja por la presencia de deportistas transgénero en competiciones femeninas.
La enmienda del PP: un toque de precisión
A lo largo de la discusión, el PP ha presentado una enmienda a la proposición original de Vox, que establece que la distinción entre deportistas trans y cisgénero se realice exclusivamente en el deporte de élite, no en el deporte base. Esta modificación ha logrado sumar apoyos, ya que se considera que en las competiciones profesionales las diferencias físicas entre hombres y mujeres pueden tener un impacto significativo, pero que en el deporte amateur o juvenil las reglas deberían ser más inclusivas.
Javier López Estrada, portavoz del PRC, aunque también votó a favor de la proposición, señaló que el problema planteado por Vox no era una cuestión que afectara directamente a los cántabros, ya que, según él, Cantabria no tiene incidencia significativa en el deporte femenino de élite que involucre a deportistas transgénero. López Estrada, sin embargo, hizo hincapié en que el debate debía centrarse en temas más relevantes para la comunidad, como las dificultades económicas que enfrentan muchas personas transgénero.
En una postura más neutral, Cándido Cobo, del PP, destacó la importancia de que las federaciones internacionales de deportes, como las de atletismo, natación y rugby, ya han adoptado restricciones para la participación de deportistas transgénero en competiciones femeninas, citando informes del Consejo General del Poder Judicial que también apuntan a la diferencia entre sexo biológico y género como el factor determinante en las competiciones deportivas.
El debate sobre la participación de los deportistas trans en las competiciones femeninas de élite ha sido un tema recurrente a nivel internacional, especialmente tras las declaraciones de Donald Trump y las acciones de algunas federaciones deportivas internacionales. En Estados Unidos, por ejemplo, el expresidente firmó un decreto en el que prohibía a las mujeres transgénero competir en deportes femeninos de élite, una medida que ha generado tanto apoyo como rechazo. En Europa, la cuestión ha generado debates similares en el seno de organismos como el Comité Olímpico Internacional y diversas federaciones deportivas.