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El Diario de Cantabria

Los parlamentarios cántabros tras su liberación en el 23F

Ciriaco Díaz Porras abrazó a u mujer, en presencia de sus hijos, a su llegada al aeropuerto de Parayas.
Ciriaco Díaz Porras abrazó a u mujer, en presencia de sus hijos, a su llegada al aeropuerto de Parayas.
Los parlamentarios cántabros tras su liberación en el 23F

La a democracia española vivía sus más dramáticos momentos, cuando una fuerza de la Guardia Civil, al mando del teniente coronel Antonio Tejero Molina, interrumpía violentamente la sesión del pleno del Congreso de los Diputados, en la que se procedía a la votación para la investidura del

candidato a la Presidencia del Gobierno. Al día siguiente, el martes 24 de febrero de 1981, fuentes de los Gobiernos Militar y Civil declaraban a ALERTA que en Cantabria se respiraba una intranquilidad sosegada y que no se habían adoptado medidas especiales, a excepción de la alerta a las fuerzas del orden en previsión de que

se produjera algún tipo de altercado. En relación con la noticia transmitida por radio alrededor de las seis y veinte de la tarde, ALERTA elaboraba una encuesta de urgencia con los líderes políticos y sindicales de las organizaciones de este tipo más importantes de la región. Las preguntas fueron dos: Cómo recibieron la noticia y qué medidas adoptaron. El actual presidente de esta editorial, Don Ciriaco Díaz Porras, en aquel momento era el diputado centrista por Cantabria de UCD, y vivió en primera línea lo sucedido aquel día, y hacía estas declaraciones tras su liberación: «Temimos por España, la democracia y nuestras familias».

EN DECLARACIONES DE LA ÉPOCA

Jaime Blanco: «Ante el Rey hay que quitarse el sombrero»

Tras saludar a sus familiares y amigos, nos dijo: «España ha sufrido una humillación por parte de un grupo de personas que en nombre y Defensa de España lo único que han hecho es manchar el nombre de España y de la Guardia Civil.

Este grupo, comandado por un paranoico, como es el teniente coronel Tejero, no se puede despachar como si se tratara de un grupo de locos. Hay que investigar sus relaciones con otros estamentos. por eso creo que de aquí en adelante ha de haber un gobierno con decisión de que reforme los cargos de Seguridad del Estado, porque no podemos estar más tiempo en manos de los antiguos franquistas, en manos de personas que no han aceptado la Constitución.

Han sido 19 horas de tensión, que se vieron aliviadas con el discurso del rey que nos proporcionó a todos una gran alegría. ante el rey hay que hacer ‘chapeuaux’ hay que quitarse el sombrero, porque no solo ha demostrado ser el artífice de la transición, sino que demuestra día a día su vocación de entrega España y al sistema democrático.

A la entrada de los guardias civiles, mi primera sensación fue de un gran miedo, especialmente por la vida de los líderes de los partidos de izquierda y algunos casos como Bandrés, Sagaseta, etc. Pero poco a poco, el miedo se fue transformando en una luz de esperanza y, también, en una gran angustia ante la falta de información de lo que acontecía en el exterior.

Todo esto mezclado con sueño, hambre, etc.

La sensación que tengo hoy, aquí, cuando hablo contigo en el aeropuerto de Santander es la de haber estado soñando o viendo alguna película.

Ha habido plena unión entre todos, desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha. Tan solo uno de los asaltantes, que vestía de paisano, le sirvió un café a Blas Piñar, cosa que no hicieron con los demás que no estuvieron sin comer. tan solo nos ofrecieron el desayuno, a lo que nos negamos todos».

Ciriaco Díaz Porras: Temimos por España, la democracia y nuestras familias»

Hubo un momento de gran tensión, con los disparos que pasaron a escasamente un metro y medio de nuestras cabezas, cayendo sobre las que ocupábamos las últimas filas cascotes. después de esos momentos, las preocupaciones principales eran España, la democracia y, lógicamente nuestras familias.

Ciriaco Díaz Porras abrazó a u mujer, en presencia de sus hijos, a su llegada al aeropuerto de Parayas.

Parece ser que había un aparato de radio entre los diputados, ¿quién lo tenía? Era Paco de la Torre, diputado de UCD. «La verdad es que no se nos vigilaban estrechamente. De lo que se preocupó el teniente coronel Tejero fue de entrar y salir es podar esporádicamente, dejando al mando de sus tropas a un teniente. Continuamente, animaba a sus hombres con noticias, que luego se sabía que eran falsas y gritos de ‘¡ánimo, guardias!’ y referencias a que el nuevo jefe del gobierno era el general Milans del Bosch Permanentemente se le pidió dialogar. en ese sentido hay que destacar la actitud valiente de Suárez y Gutiérrez Mellado, así como la postura adoptada por Fraga en la mañana de hoy. Con mucha tensión, como te puedes imaginar. Nos dejaban salir al servicio de uno en uno y cada dos horas. Fumando mucho, sin dormir porque la situación no estaba para soñar, precisamente y con avidez de noticias del exterior. Había tenientes y mandos que estaban perfectamente compenetrados con el teniente coronel Tejero, pero había números que habían sido engañados».

Justo de las Cuevas: «Un hecho impensable en la España de hoy»

«Será una bomba. Quizás se trate de un atentado Terroristas y por eso ha entrado la Guardia Civil, porque, claro, nadie se podía imaginar que en España, ahora, ocurre eso, sucede un acontecimiento que sobra de locos». Esta fue la primera impresión de Justo de las Cuevas, diputado por Cantabria y miembro del comité ejecutivo de UCD cuando el teniente coronel Tejero, al mando de unos 200 guardias civiles, iniciaba el acontecimiento más dramático y la historia de España de los últimos 40 años.Captura de pantalla 2021-02-23 a las 10.46.05

«Bien podía haber sido el argumento de una novela valleinclanesco, pero, nunca, algo que iba acontecer en la España-81. Una locura. Y qué valentía la de Gutiérrez Mellado y Suárez. España no se merece eso, no. Eso era lo que pensaba, indignado y rabioso, cuando me encontraba en el suelo. no nos preocupamos de nosotros, sino de las consecuencias de esa acción. Las primeras 6 horas fueron de total incertidumbre. Luego nos dimos cuenta de que se trataba de un hecho aislado de una locura. Estábamos allí, amenazados por las armas de unos locos. estábamos siendo testigos y protagonista es una de un hecho impensable en la España de hoy menos mal. Menos mal, ¡gracias a Dios! Todo ha sido una locura. Una locura. Pero es que... ¡Si han intentado involucrar a personas que no tenían nada que ver en el asunto! ¡Si muchos de los guardias civiles no sabían de qué se trataba! Debemos agradecer al Rey lo que ha hecho, cómo ha salvaguardado la democracia...

En cuanto salí de aquí, me dirigí a la telefónica para llamar a mi mujer y a mis hijos. He pasado muchos momentos pensando en ellos. en el trayecto del palacio a la CTNE me di perfecta cuenta, y sentí una profunda emoción de la cogida del pueblo de Madrid, allí en la calle, defendiendo, con su presencia como la democracia. Hemos pasado momentos de gran tensión.

Fraga se ha comportado muy valientemente. Se enfrentó a la Guardia Civil y les insto a que depusieran las armas; luego, se abrió, impasible, camino, cuando... Fue un momento terrible. No sé cómo nos escapó ningún tiro.

Alberto Cuartas: «Así no nos integramos en Europa»

Cuando charlamos por teléfono con el diputado Cuartas Galván, Alberto aún estaba bajo los efectos de la larga noche padecida en el hemiciclo de las Cortes.

«Cuando llegaron, cuando estaba en el suelo, pensaba en mi familia y en España. Me acordé de mis padres, de mis hermanos, de mis sobrinos. Estaba en su casa madrileña reponiendo si repostando energías para acudir a la sesión de investidura de hoy. Su película de los acontecimientos de la ‘Tejerada post Galaxia’ es la siguiente:

Captura de pantalla 2021-02-23 a las 10.45.59

Mira, Carmen, miedo, lo que se dice miedo, no tuve al principio, porque no me dio tiempo dada la rapidez con la que se desarrollaron los hechos. Primero, fue un correr por los pasillos y, cuando me di cuenta, cuando estaba intentando saber qué es lo que ocurría, me encontraba en el suelo y oía disparos, tiros al techo. y no sabíamos como al principio, si los disparos habían sido dirigidos al presidente o a Gutiérrez Mellado, no sabíamos si se habían lanzado a ellos. Yo estaba, como siempre, al lado de Justo y Ciriaco; delante nuestro, Óscar Alzaga y Carmela García Moreno. Y, en los sillones de atrás, miembros de la minoría catalana. Todos, de repente, con las manos encima de los asientos delanteros. Estábamos perplejos, anodados de que eso estuviera ocurriendo en España. pensando en lo que estaba sucediendo fuera. Luego, vía ‘radio macuto’, comenzaron a llegar noticias...

... Pasaba el tiempo. sentías algo... no sé... algo así como sensación de impotencia y de rabia recordando que en España es diferente y así no nos integrábamos en Europa».

Los parlamentarios cántabros tras su liberación en el 23F
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