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El Diario de Cantabria

MARINA LOMBÓ: «Para septiembre no habrá un criterio generalizado, sino centro a centro»

La consejera de Educación, Marina Lombó, posa para tras la entrevista telefónica. EFE/Pedro Puente Hoyos
La consejera de Educación, Marina Lombó, posa para tras la entrevista telefónica. EFE/Pedro Puente Hoyos
MARINA LOMBÓ: «Para septiembre no habrá un criterio generalizado, sino centro a centro»

Cantabria ya ha diseñado su hoja de ruta para una vuelta a las aulas «excepcional» en junio y a partir de ahora la Consejería de Educación se volcará en preparar el regreso a las clases del próximo curso, una tarea que, según su titular, Marina Lombo, será mucho más complicada en los entornos urbanos que en los rurales y para la que «no habrá un criterio generalizado, sino centro a centro».

Partiendo de un escenario de vuelta a las clases presenciales con medidas sanitarias y de distanciamiento, el segundo de los tres que ha puesto sobre la mesa el Ministerio de Educación, lo primero que hará la Consejería será «buscar el máximo número de espacios para que se pueda dar esa posibilidad presencial el máximo posible», explica Lombó.

«Somos muy conscientes de que la educación no presencial es muy importante, ha funcionado bastante bien pero el alumno necesita la escuela como entorno porque en ella están sus personas de referencia, los docentes, sus amigos, sus compañeros», subraya en una entrevista telefónica con Efe, en la que habla también del regreso a las aulas en la fase 2 en unos 70 centros, y de dos meses de confinamiento que han sacado a la luz las fortalezas y carencias de un sistema educativo que necesita más que nunca «unidad, diálogo y una gran responsabilidad».

PREGUNTA.- Cantabria se prepara para un regreso a las aulas «excepcional» en ese final de curso pero la Junta de Personal sigue pidiendo que no vuelva ningún alumno.

RESPUESTA.- Su posición desde el principio como Junta de Personal es que no hubiera actividad presencial. Entiendo que su planteamiento va dirigido a las condiciones laborales de los docentes y yo, como consejera de Educación, tengo que pensar en el objetivo de esta Consejería, que es la atención a todos los estudiantes de Cantabria y también a todos los docentes. Hemos valorado como algo necesario, siempre que podamos pasar a la fase 2, el poder tener un pequeño tramo de días para aquellos alumnos que puedan presentarse a la EvAU.

P.- La nueva fecha para la vuelta es a partir del 8 de junio ¿Se quiere limitar más el regreso o Cantabria no estaba preparada para el 25 de mayo?

R- Es a partir del 8 de junio y tiene todo su sentido. Como queremos incorporar de forma presencial a alumnos que van a prepararse para la EvAU, lo que pretendemos precisamente es que hayan concluido su fase de evaluación ordinaria, que viene a concluir a partir de ese fecha, más bien hacia el 15. Es a partir del 8 pero puede ser el 15, puede ser el 14.

P- Cantabria se ha desmarcado de la hoja de ruta del Gobierno de España. ¿Cuál ha sido la respuesta del Ministerio, está el resto de las comunidades en esa misma línea?

R.- Algunas comunidades no se han pronunciado claramente pero la mayoría hemos optado por no incorporar a los menores de 6 años. El Ministerio lo ha entendido, no se si lo comparte o no. Sigue pidiendo un esfuerzo de intentar incorporar a los menores pero entendemos que no se dan las condiciones higiénico-sanitarias, ni en este momento la comunidad educativa está en condiciones de acoger a estas edades tan tempranas. La posición generaliza ha sido la no incorporación de los menores de 6 años.

P.- Esa vuelta se planteaba como una medida exclusivamente de conciliación. ¿Se va a dar alguna alternativa por parte de la Consejería o de otro departamento del Gobierno a esa necesidad que parece que está siendo acuciante?

R. El ámbito educativo es en todo caso educativo, tendrá un componente pequeño de conciliación pero desde luego no le compete el ámbito total de la conciliación. A lo mejor fue una expresión en un momento por parte del Ministerio pero ha quedado claro que la escolarización de los niños es un ámbito educativo. Supongo que otras administraciones estén trabajando en actividades, como han venido haciendo a lo largo de estos años, en verano por dar cierta cobertura a esas medidas de conciliación. Nosotros estamos trabajando en preparar el próximo curso ahora mismo y por acabar este de la mejor manera posible.

P.- Dice que fue una expresión del Ministerio pero las condiciones de la medida eran que los padres trabajaran y no tuvieran alternativa.

R.- Sí efectivamente. La expresión que recogía el documento iba dirigida precisamente a algo ante lo que comunidad educativa ha mostrado tanta reticencia, a que el sistema educativo soportara exclusivamente esa medida. Por eso lo ha entendido el Ministerio y por eso hemos tomado las decisiones que hemos tomado. En esta comunidad se ha hecho un trabajo muy riguroso, se ha hablado con toda la comunidad educativa. No solo hemos trasladado una opinión sino unos informes técnicos rigurosos en donde evidentemente no se dan las condiciones para incorporar a alumnos de tan temprana edad. Y tampoco a otro colectivo muy importante y muy sensible como es el de la educación especial.

P.- Con este nuevo escenario ¿cuántos alumnos volverán a las aulas?

R.- La vuelta es voluntaria para los alumnos que quieren presentarse a la EvAU y aquellos con más dificultades, más vulnerables. Quienes han hecho esa manifestación de voluntariedad de volver a las aulas ronda un 33 por ciento en Bachillerato y en FP es mucho más bajo, en grado medio un 5,7 por ciento y en el superior un 8,86 %. Esto va a suponer unos 1.200 alumnos repartidos en todas los institutos, de FP de grado medio unos 93 y de grado superior 154.

P.- ¿Cuantos centros será necesario abrir?

R.- Unos 70 centros. Es en lo que tenemos trabajar ahora, en una apertura en las condiciones necesarias que determinemos para los centros, con las prevenciones para los docentes y los alumnos. No se pueden juntar más de 15 alumnos y con una distancia interpersonal de dos metros.

P.- ¿El Ministerio ha remitido el protocolo?

R.- El Ministerio se comprometió a hacer un protocolo para la EvAU, que nos remitió el jueves por la noche.

P.- ¿Y se sabe ya dónde se va hacer?

R.- Vamos a intentar descentralizar para que se haga al menos en tres sedes, en la zona oriental, occidental y en Santander. Estamos trabajando en ello.

P.- Otra de las medidas previstas es el refuerzo voluntario en verano ¿Será para todos los niveles, serán los profesores los que propongan a qué alumnos, cómo se va a articular?

R.- Es un tema que surgió desde el principio, primero se habló del mes de junio, luego ya se acordó a partir del 14 de agosto y como una medida de refuerzo para aquellos alumnos que no hayan podido seguir el ritmo, más vulnerables. Lo primero que hemos hecho es pedir a los centros que ya a primeros de junio tengan detectado qué alumnos pudieran reunir estas características y a partir de ahí, valoraremos las circunstancias para ver si podemos plantear algún refuerzo a partir de agosto.

P.- Ya se está trabajando en el próximo curso y el Ministerio plantea tres escenarios: uno de normalidad, otro en el que habría que volver a las aulas con distanciamiento y un tercero en el que seguimos como estamos.

R.- Para nosotros la frontera estaba en la mesa sectorial del jueves y desde este viernes ya estamos trabajando para la vuelta al curso. Vamos a empezar por estudiar todos los espacios físicos de los centros. Si el escenario es que sea todo normal no tendríamos nada que hacer, y como eso sería idílico pero no creemos que se vaya a dar, vamos a pensar en el segundo. Vamos a buscar el máximo número de espacios para que se pueda dar esa posibilidad presencial el máximo posible. Somos muy conscientes de que la educación no presencial es muy importante, ha funcionado bastante bien pero el alumno necesita la escuela como entorno porque en ella están sus personas de referencia, los docentes, sus amigos, sus compañeros. Es un entorno que emocionalmente da muchas posibilidades al alumno. Vamos a empezar el lunes a trabajar en los espacios para ver después otras medidas, necesitamos saber los recursos humanos. En el último escenario, la formación no presencial, tenemos que ver como reforzamos estos dos meses que han sido largos e intensos. Hemos detectado qué alumnos no estaban conectados al sistema y hemos trabajado mucho en implementar que esa brecha digital, la tuviera el menor número de alumnos. Seguramente todavía queda algo y en eso tenemos que trabajar a lo largo de este verano para que ningún alumno se sienta desconectado porque la falta un medio tecnológico.

P.- En el segundo escenario cabe la posibilidad de que no nos quepan todos los alumnos en la aulas y haya que combinar enseñanza presencial y a distancia.

R.- Seguramente. El mundo rural es muy amplio a nivel escolar, tiene mejores condiciones, las ratios alumno profesor son más bajas y ahí vamos a tener más posibilidades. Pero en las zonas urbanas como Santander, Torrelavega y alguna otra como Medio Cudeyo o Santa Cruz de Bezana, lo vamos a tener realmente difícil porque el espacio es el que es, podemos rescatar algún pequeño espacio pero no vamos a poder solucionarlo todo de forma presencial. Por lo tanto habrá que buscar esa combinación, que es la que tenemos que estudiar. Si ahora ya la supiéramos, ya tendríamos resuelto septiembre.

P.- Pero es muy difícil ¿eligen a unos alumnos para que vayan, a otros no, se busca una fórmula mixta, se va a separar a los alumnos que han ido compartiendo clase..?

R.- Fácil no es. No se trata ya de un criterio generalizado, sino de centro a centro. Nos vemos ya en un supuesto en el que a lo mejor lo que valga para un centro no valga para otro porque uno tiene más posibilidades de ampliar, mucho más potencial, y en otros no llegas ni al 50 ni al 30 y tienes que hacer mucha más combinaciones. Aunque los centros tienen mucha autonomía, por primera vez en la historia realmente ahora van a tener tantas singularidades que es posible que la metodología que se tenga que aplicar en cada centro no vaya a ser la misma. Ese es nuestro trabajo ahora, en conjunto con todos los docentes, las organizaciones sindicales, llegar a ese equilibrio que tendremos que buscar para que podamos aprovechar todos nuestros recursos para dar una respuesta a nuestros estudiantes y nuestras familias.

P.-¿ Se va a garantizar, en el caso de que sea necesaria, que todos los alumnos tengan acceso a la enseñanza a distancia?

R.-En estos dos meses se ha hecho un grandísimo esfuerzo. En la primera semana las indicaciones que se dieron a los tutores fueron precisamente que contactaran con cada uno de los alumnos para detectar las dificultades. Hemos repartido ya mas de 500 dispositivos y hemos llegado a 397 alumnos. A eso se ha unido los cientos de medios que han repartido los centros educativos, los ayuntamientos y las empresas privadas. Seguramente que quedan todavía alumnos sin conectar, pero se ha hecho un grandísimo esfuerzo.

P.- ¿Los profesores están preparados, han recibido alguna formación, se les va a dar más este verano?

R.- Durante años ha habido muchísima formación digital, pero no es lo mismo tener formación digital que ponerte a hacer toda la formación de una manera digital. Reconozco que el esfuerzo mayoritario ha sido tremendo, que no les ha dado tiempo a pensar si sabían o no sabían, se han puesto. Y sí que tenemos que estar preparados para septiembre, es muy importante esta formación tanto para los alumnos como para los docentes. Vamos a pensar que nos podemos incorporar en septiembre aunque sea como en esas limitaciones. Hay que dedicar un tiempo a esa formación digital, tanto para alumnos como los docentes por si hubiera que volver de nuevo a los domicilios.

P.- Otro reto por delante es modificar los currículos para adaptarlos a los déficit que ha habido estos meses.

R.- Es muy importante pero me preocupa mucho menos porque no cabe la menor duda de la calidad de nuestros docentes. Eso no será ni objeto de debate porque son los primeros que saben que hay que adaptar y ver aquellas cosas que han sido fundamentales y no se han podido incluir.

P.- ¿ Y habrá que negociar un nuevo calendario escolar con estas nuevas circunstancias?

R.- El calendario no estaba concluido de negociar, estaba muy avanzado. Pero no tiene por qué afectarle esta situación, habla de 175 días, de periodos de cierre o de descanso, no tiene por que afectar.

P- Después de dos meses en una situación excepcional ¿qué debilidades y qué fortalezas del sistema educativo de Cantabria cree que ha sacado a la luz esta emergencia?

R.-Fortalezas, importantísima la profesionalidad de los docentes, la capacidad de adaptación de nuestros estudiantes y, desde luego, el mérito inmenso de las familias, que han sido capaces de mantener esta difícil situación en sus domicilios, que han tenido el apoyo de los docentes, e incluso como parte positiva creo que se han conocido muchísimo más ambas partes. Y déficit, se ha puesto sobre la mesa algo que todos conocíamos, que la brecha digital no es solo digital, que también era social, que hay muchos alumnos que tienen unas carencias importantísimas en sus familias, que tenemos que volcarnos en apoyarlos. Como muy positivo es que toda la comunidad educativa hemos aprendido a trabajar en conjunto, que las individualidades no son buenas y menos en estos momentos, y que tenemos que empezar a apartar esos egos de lo que es lo más importante, que las cosas las tenemos que debatir y hablar. Y ser lo suficientemente flexibles para que una época de excepcionalidad como esta lo que valía en un estado normal no se pueda aplicar ahora.

P. Y en lo personal, ¿ha sido este el mayor reto de su vida profesional?

R.- Creo que en mi larga vida en la administración este ha sido el reto de mayor responsabilidad. Era una situación en la que nadie teníamos escrito como actuar, pero yo estoy satisfecha gracias al gran equipo directivo y todos los equipos de los centros educativos. En momentos como estos hay que tener serenidad y gran capacidad de reacción, si no es imposible afrontar una situación de este calado y de una gran responsabilidad, porque estamos hablando de 94.000 estudiantes con sus familias y de 9.000 docentes. Esto no es un labor de una persona, es una labor de un conjunto y creo que no se puede hacer de otra manera que con serenidad, trabajando mucho y con mucho diálogo y consenso con todo el equipo.

MARINA LOMBÓ: «Para septiembre no habrá un criterio generalizado, sino centro a centro»
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