parque eólico Briesa

Liz sobre la Briesa: “No habrá decisión sin informes técnicos rigurosos”

El diputado del PP Alejandro Liz. / EP
El proyecto eólico Briesa, que divide a partidos y vecinos, ha desatado una batalla política en Cantabria: mientras el PRC, PSOE y Vox piden su rechazo, el PP exige esperar a los informes

El diputado del Partido Popular Alejandro Liz aseguró ayer en el Parlamento de Cantabria que el Gobierno regional no adoptará una postura definitiva sobre el parque eólico Briesa hasta que los técnicos competentes analicen las más de 5.000 alegaciones presentadas durante el periodo de información pública y emitan un informe de evaluación completo.

Liz defendió que «no es el momento de tomar una decisión política, sino de esperar un análisis técnico exhaustivo», subrayando que el Ejecutivo autonómico actuará «con prudencia y rigor». Recordó que en proyectos anteriores, como los parques eólicos Corus y Piruquito, el Gobierno de Cantabria optó por su cancelación tras los informes técnicos, lo que demuestra —dijo— que «las decisiones se toman sobre una base sólida y no por impulso político».

El parque eólico Briesa, impulsado en los municipios burgaleses de Espinosa de los Monteros y Merindad de Montija, contempla una potencia de 90 megavatios. Aunque la instalación principal se ubicaría en territorio de Castilla y León, la infraestructura eléctrica de evacuación atravesaría varios municipios de Cantabria, entre ellos Vega de Pas, Villacarriedo, Saro, Santa María de Cayón, Penagos, Villaescusa y El Astillero.

El Parlamento de Cantabria debatió una moción presentada por el PRC, que instaba al Ejecutivo autonómico a oponerse al proyecto. La propuesta fue aprobada con el respaldo del PSOE y Vox, mientras que el PP se abstuvo al considerar que la decisión debe basarse en criterios técnicos y no políticos.

El portavoz regionalista, Pedro Hernando, argumentó que el parque «no generará beneficios económicos, fiscales ni laborales para Cantabria», ya que su emplazamiento está íntegramente en Burgos. Añadió que la zona pasiega ha sido «una de las más castigadas por los intereses eólicos» y advirtió de que el proyecto «atenta contra los valores de conservación ambiental» del entorno, en especial los asociados a la Red Natura 2000 y a las Zonas de Especial Conservación (ZEC) de los ríos Pas y Miera.

Hernando alertó también de los posibles impactos ecológicos y sanitarios del proyecto, desde el riesgo para la fauna hasta los efectos del ruido y el impacto visual. Por su parte, el portavoz socialista, Pablo Zuloaga, criticó que el PP «someta a Cantabria a impactos y servidumbres sin obtener beneficios» y denunció la falta de un Plan de Ordenación de los Recursos Eólicos, que considera imprescindible para garantizar un desarrollo energético «ordenado y sostenible».

En su respuesta, Alejandro Liz reiteró que el Gobierno cántabro «no tomará ninguna decisión hasta disponer de una base técnica sólida», y recordó que el Ejecutivo actúa «con responsabilidad, transparencia y en defensa del interés general».

El diputado popular concluyó su intervención reafirmando el compromiso del Gobierno de Cantabria con el desarrollo sostenible y con la protección del territorio, pero también con el impulso industrial de la comunidad. «El futuro energético debe construirse con equilibrio entre progreso y conservación, y siempre desde el rigor técnico», sentenció.