Inquietud vecinal en Cartes ante la apertura de un centro de acogida para 18 'menas'
El municipio cántabro de Cartes vivió este lunes una jornada marcada por la incertidumbre y la preocupación vecinal ante la apertura de un centro de acogida para menores migrantes, que previsiblemente albergará a 18 menores extranjeros no acompañados procedentes de Canarias. La falta de información oficial sobre la fecha exacta de llegada, así como sobre las condiciones del traslado, ha generado un creciente malestar tanto entre los vecinos como en el propio Ayuntamiento, que insiste en la necesidad de garantizar el bienestar de los menores.
Desde el Consistorio se ha subrayado que la vivienda destinada a la acogida no es un edificio de grandes dimensiones, sino una casa unifamiliar con tres dormitorios, lo que plantea serias dudas sobre su capacidad real para albergar a casi una veintena de niños. La alcaldesa de Cartes, Lorena Cueto, ha defendido que la postura municipal no responde a un rechazo a la llegada de los menores, sino a la preocupación por que residan en condiciones adecuadas y acordes a la normativa vigente.
«Nuestro objetivo es que los menores vivan en las mejores condiciones posibles», ha señalado la regidora, quien considera que el inmueble seleccionado «no cumple los requisitos» necesarios para una acogida digna. A juicio del Ayuntamiento, resulta difícil entender cómo se pretende alojar a 18 niños en una vivienda con tan limitada distribución, una cuestión que consideran clave para su integración y cuidado desde el primer momento.
La apertura del centro, que será gestionado por la Fundación Cuin, se produce tras varios días de tensión social en el municipio. El pasado viernes, el Pleno municipal se desarrolló en un ambiente especialmente tenso por la presencia de numerosos vecinos que acudieron para expresar su inquietud y reclamar más información sobre el proyecto. Desde entonces, la situación ha estado bajo vigilancia policial, con presencia tanto de la Policía Local como de la Guardia Civil en las inmediaciones del inmueble.
Este lunes por la tarde, vecinos de Cartes volvieron a concentrarse frente al Ayuntamiento, aunque en los últimos días habían decidido frenar las reuniones diarias tras detectar una creciente polarización y lo que consideran un aprovechamiento político de sus reivindicaciones. Sus demandas, insisten, se centran exclusivamente en la falta de transparencia y en la ausencia de información oficial.
La propia alcaldesa ha aludido a esta polarización y ha manifestado su voluntad de no contribuir a ella. En su opinión, el origen del malestar se encuentra en el “oscurantismo” con el que, según denuncia, ha actuado el Gobierno de Cantabria, gobernado por el Partido Popular, en el proceso de traslado de los menores hasta Cartes.
Cueto sostiene que el Ayuntamiento se ha visto desbordado por una toma de decisiones que considera ajena a sus competencias y lamenta que gran parte de la información disponible haya sido facilitada directamente por la fundación gestora, y no por el Ejecutivo autonómico. A día de hoy, asegura, el Consistorio sigue sin conocer aspectos esenciales como el calendario de llegada.
«Lo que nos pone nerviosos a todos es esa opacidad, esa falta de transparencia en algo que, como mínimo, el Ayuntamiento debería conocer», ha afirmado la regidora, quien cree que una comunicación previa habría permitido buscar alternativas y planificar mejor la acogida.
Desde que se confirmó la apertura del centro, los servicios municipales han intensificado las inspecciones para comprobar que el inmueble cumple todos los requisitos legales exigidos por la normativa regional. Según la alcaldesa, estos trabajos se han realizado «sin descanso» y no persiguen paralizar el proyecto, sino garantizar que se respetan las condiciones necesarias para un recurso residencial de este tipo.
En paralelo, la Delegación del Gobierno en Cantabria ha anunciado un refuerzo de la seguridad, con un aumento de la presencia de la Guardia Civil y la activación del Equipo de Respuesta a los Delitos de Odio (REDO). El delegado del Gobierno, Pedro Casares, ha subrayado que la prioridad es proteger tanto a los menores como a los trabajadores del centro y ha hecho un llamamiento a rebajar la tensión, recordando que se trata de menores vulnerables que necesitan protección y estabilidad.