Hostelería de Cantabria denuncia los pronósticos fake de AEMET que arruinan la Semana Santa
La Semana Santa de 2025 ha supuesto un jarro de agua fría —literal y figuradamente— para el sector turístico de Cantabria. La ocupación hotelera media apenas ha alcanzado el 65%, una cifra muy alejada de las previsiones iniciales de los empresarios del sector, que esperaban superar el 80% gracias a un calendario favorable y la progresiva recuperación de la movilidad.
La causa principal: los pronósticos de mal tiempo, que han provocado una oleada de cancelaciones de última hora. Esta situación ha dejado a muchos alojamientos con plazas disponibles incluso en los días tradicionalmente de mayor demanda, como el Jueves y Viernes Santo.
AEHC: entre el desencanto y la crítica estructural
Eduardo Lamadrid, presidente de la Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria (AEHC), ha trasladado la preocupación del sector en declaraciones a los medios.
Lamadrid ha denunciado que el comportamiento del visitante ha sido anómalo: «Tradicionalmente, esta época se caracteriza siempre por reservas de última hora, pero este año muchas se hicieron anticipadamente y luego se cancelaron al ver el mal tiempo anunciado».
Los pisos turísticos ilegales, en el centro del debate
Más allá del efecto de la climatología, Lamadrid ha subrayado un problema estructural: la proliferación de alojamientos turísticos no regulados. Aunque las calles presentaban una afluencia elevada, los datos de ocupación oficial no reflejan esa realidad. «Cantabria parecía llena, pero ¿dónde se aloja toda esa gente?», se preguntó.
Desde la AEHC se advierte que los pisos turísticos ilegales están causando «muchísimo daño» a los negocios que sí cumplen con las normativas de seguridad, calidad y fiscalidad. Este fenómeno, señalan, distorsiona los indicadores del sector y afecta a la imagen de Cantabria como destino turístico de calidad.
La organización ha reiterado la necesidad de una mayor fiscalización por parte de las autoridades autonómicas y locales, y ha instado a combatir esta «economía sumergida» que no solo perjudica al empresariado legal, sino que también erosiona los ingresos fiscales y afecta al empleo formal.
Diversidad territorial en la ocupación turística
El mapa de ocupación turística en Cantabria revela realidades dispares. Mientras que Liébana ha alcanzado el 85% gracias a su atractivo paisajístico y cultural, Santander, Isla y Hoznayo se han situado entre el 70% y 75%.
Ocupación por zonas:
- Liébana: 85%
- Santander, Isla, Hoznayo: 70% - 75%
- Suances, Comillas, Santillana del Mar: 65%
- Laredo y Campoo: 55% - 60%
Este comportamiento desigual confirma la alta dependencia del turismo de proximidad y de las condiciones meteorológicas. Zonas con oferta más diversificada han resistido mejor, mientras otras han acusado más intensamente las cancelaciones.
El futuro: repensar el modelo turístico
La AEHC insiste en que la Semana Santa debe servir como advertencia. Es necesario diversificar la oferta más allá de la estacionalidad y consolidar productos turísticos que no dependan del clima, como el turismo cultural, gastronómico o de naturaleza.
Además, la asociación insta a desarrollar campañas de promoción inteligente y sostenida que pongan en valor la oferta regional durante todo el año.
Conclusión: una Semana Santa que no cumple las expectativas
«Pensamos que iba a ser excepcional pero se va a quedar en inaceptable», resume Lamadrid. El sentimiento del sector hostelero es de frustración y preocupación. Aunque todavía se espera una leve reactivación de las reservas a mitad de semana, la valoración general es negativa.
El reto ahora es afrontar los desafíos estructurales que afectan al sector, y que van mucho más allá de una campaña afectada por el mal tiempo. La competencia desleal, la dependencia del clima y la falta de regulación siguen siendo los grandes escollos del turismo cántabro.