rave en roiz

La Guardia Civil mantiene el operativo en la 'rave' ilegal de Roiz mientras continúa el desalojo progresivo del evento

Controles policiales para evitar. la 'rave'. / RTVE

Durante esta noche y hasta las 7.00 horas han abandonado la fiesta un total de 81 personas

La fiesta no autorizada, celebrada en la cantera de Roiz, ha reunido a lo largo del fin de semana a más de 400 personas, muchas de las cuales ya han abandonado el lugar tras el despliegue policial que comenzó el pasado sábado por la mañana. Durante la madrugada y primeras horas de este lunes, un total de 81 asistentes han abandonado voluntariamente el recinto, elevando la cifra de salidas a más de 130 personas desde el domingo por la tarde.

Según ha informado la Delegación del Gobierno en Cantabria, se espera que a lo largo del día de hoy, lunes 25 de agosto, el resto de los asistentes desalojen progresivamente el lugar, como parte del dispositivo de contención y seguimiento puesto en marcha por la Guardia Civil.

Desde el viernes, esta ‘rave’ ilegal ha generado una gran preocupación tanto en el ámbito institucional como entre los vecinos del municipio de Valdáliga, donde se sitúa la cantera utilizada como enclave para esta concentración no autorizada. El evento fue organizado sin licencia y difundido a través de redes sociales, lo que facilitó la llegada masiva de jóvenes de distintas procedencias a un espacio que, si bien de uso industrial, se encuentra en zona rural y de difícil acceso.

Ante la llegada inminente de participantes en la madrugada del sábado, la Guardia Civil activó un dispositivo especial de seguridad a las 7:00 horas, cortando el acceso por carretera a la cantera para impedir la entrada de nuevos vehículos. Aun así, se calcula que más de un centenar de coches ya habían accedido previamente, lo que permitió que el número de asistentes rondara las 400 personas en el punto álgido de la concentración.

Durante el fin de semana, los agentes han estado realizando controles aleatorios en los accesos, imponiendo multas por consumo de drogas y alcohol a los asistentes que abandonaban el lugar. Desde la Delegación del Gobierno se ha recordado con contundencia que este tipo de eventos pueden acarrear sanciones muy graves: los organizadores se enfrentan a multas de hasta 600.000 euros, mientras que los participantes pueden ser sancionados con cantidades que oscilan entre los 150 y los 30.000 euros, en función de la infracción cometida.

Por su parte, la empresa concesionaria de la cantera de Roiz, propietaria del terreno ocupado por los participantes, ha presentado una denuncia formal por ocupación ilegal, lo que añade un componente judicial a esta situación que ya contaba con consecuencias administrativas y de orden público.

En todo momento, el objetivo de las fuerzas de seguridad ha sido garantizar la seguridad de las personas, evitar el acceso de nuevos participantes y asegurar que el abandono del recinto se produzca de forma ordenada y sin incidentes. La cantera de Roiz, situada en un entorno natural alejado de núcleos urbanos, no contaba con las condiciones necesarias de salubridad ni con permisos para albergar un evento de estas características.

Además, las autoridades han mostrado su preocupación por los posibles impactos medioambientales que este tipo de concentraciones pueden tener en zonas protegidas o de especial valor ecológico. No se descarta que se lleven a cabo inspecciones posteriores para evaluar el estado del lugar y determinar posibles daños al entorno natural.

La Delegación del Gobierno ha recalcado que se trabaja con una clara premisa: la tolerancia cero frente a las fiestas ilegales, y ha agradecido la colaboración ciudadana y la labor coordinada de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, que han estado presentes durante todo el fin de semana. El dispositivo seguirá activo hasta que la cantera quede completamente desalojada.