El Gobierno regional defiende a los bomberos frente a las «barbaridades» de los sindicatos
El Ejecutivo cántabro sostiene que la gestión de incendios fue eficaz, incluyendo su apoyo a León I La consejera Urrutia y Serdio defienden a los bomberos frente a las críticas de CCOO, manteniendo la vigilancia preventiva y la situación de preemergencia
El Gobierno de Cantabria, liderado por el Partido Popular, ha defendido la actuación realizada frente a los incendios forestales registrados en los últimos días, destacando la efectividad del operativo que ha permitido contener los fuegos dentro del territorio regional y prestar apoyo a provincias cercanas afectadas, como León. La administración autonómica calificó de “barbaridades” las críticas realizadas por el sindicato CCOO respecto a la gestión de estas emergencias.
El Ejecutivo regional hizo un llamamiento a la “responsabilidad” de las organizaciones sindicales, resaltando que se ha llevado a cabo una “buena labor” en el control de los incendios, tanto en Cantabria como en el apoyo a otras regiones. En particular, se enfatizó que el despliegue en León funcionó perfectamente, según las autoridades.
Tras la denuncia de CCOO sobre un supuesto “caos organizativo” y falta de dirección, la primera reacción oficial provino de la consejera de Presidencia, Isabel Urrutia, quien respondió a preguntas de los periodistas. Posteriormente, el director general de Montes, Ángel Serdio, emitió un comunicado en respaldo de la gestión del Ejecutivo.
Urrutia afirmó que le “llama mucho la atención” que mientras Castilla y León agradece la “coordinación” y “profesionalidad” de Cantabria, sean “nosotros mismos”, en referencia a los sindicatos, quienes “arremetan contra su propio servicio y compañeros”. Añadió: “No entiendo esa labor sindical. No entiendo que los representantes de los trabajadores hagan su trabajo arremetiendo contra sus propios compañeros”.
En defensa de los bomberos, la consejera criticó que CCOO haya cuestionado la actuación de los efectivos cántabros en León, y defendió que los bomberos forestales, junto con voluntarios de Protección Civil de Vega de Liébana y Camaleño, realizaron labores de prevención, desbroce y protección de núcleos urbanos, evitando que se produjeran daños graves. Calificó de “muy injusto” el señalamiento del sindicato. Aunque valoró positivamente la respuesta ante los incendios, Urrutia reconoció que “de cada emergencia se extraen aprendizajes” y declaró: “Sabemos dónde hemos fallado, dónde vamos a evolucionar, qué tenemos que hacer mejor. Aprendemos de ellas”.
También se mostró dispuesta a reunirse con CCOO, con trabajadores o cualquier parte interesada, pero pidió que fuera “con un espíritu constructivo y no destructivo”, descartando la confrontación: “Estamos para mejorar, para trabajar. Las guerrillas internas y las barbaridades no benefician nada”.
En respuesta a las acusaciones sobre supuestas mentiras del Ejecutivo, Urrutia sostuvo que “no es cierto” que el Gobierno haya ocultado incendios. Aseguró que se ha ofrecido un “balance diario de los fuegos activos”, y que “hubo muchos días sin incendios a pesar de estar en situación 2”. En relación con el incendio de Bejes (Cillorigo de Liébana), explicó que fue considerado activo y controlado. “Todo lo que se haya dicho hoy de que hemos mentido no es cierto”, sentenció.
Por su parte, Ángel Serdio reiteró la necesidad de “responsabilidad sindical” frente al operativo, dependiente de la Consejería de Desarrollo Rural. Destacó que la intervención en el incendio de Barniedo de la Reina (León) funcionó “perfectamente” y fue un “ejemplo de coordinación entre estamentos”. Indicó que los bomberos realizaron acciones determinantes en Llánaves de la Reina, evitando que las llamas alcanzaran áreas urbanas, y asumieron la dirección del flanco norte del incendio, con posible afectación al Parque Nacional de los Picos de Europa.
Añadió que se estableció un Puesto de Mando Avanzado (PMA) en Vega de Liébana, bajo el PLATERCANT, y se desplegaron todos los recursos disponibles. Consideró “sorprendente” el desconocimiento de CCOO sobre el sistema de emergencias, y remarcó que la afectación del incendio leonés en Cantabria fue “residual” (menos de 20 hectáreas).
Sobre el incendio de Bejes, calificado de “desastre” por CCOO, Serdio aclaró que fue provocado por un rayo el 10 de agosto, en un área de difícil acceso, sin daños a personas, bienes ni masa forestal significativa, por lo que se mantuvo controlado mientras los medios aéreos atendían otros incendios más graves. Rechazó que haya intención alguna de privatizar el operativo, destacando que “Cantabria cuenta con 400 trabajadores públicos a tiempo completo y de los mejores pagados del país”.
A día de hoy, el Gobierno mantiene que, respecto a los incendios, “todo está controlado”, aunque se permanece vigilante ante condiciones meteorológicas adversas, como el viento sur. Las cuadrillas continúan labores de vigilancia en la frontera con León. La situación de preemergencia se mantiene en Liébana y Campoo-Los Valles, mientras Cantabria colabora con otras comunidades y responde a solicitudes de apoyo.
Por otro lado, el sindicato CCOO ha denunciado un supuesto “caos organizativo” en la Consejería de Desarrollo Rural y alertado de que el 10 de agosto, un bombero forestal estuvo a punto de morir durante la extinción del incendio en Bejes. En rueda de prensa, el sindicato denunció que existen “desavenencias personales y profesionales” entre mandos, una “total falta de dirección y coordinación”, y problemas de flujo de información, afectando a la eficacia del operativo, la seguridad ciudadana y de los trabajadores.
CCOO se reunirá con el comité de empresa y la Junta de Personal, y solicitará una reunión con el Gobierno de Cantabria para que “se tomen cartas en el asunto”, implicando a las Consejerías de Presidencia y de Desarrollo Rural, e incluso a la presidenta regional, María José Sáenz de Buruaga (PP). Advirtieron: “No queremos un otoño caliente como el año pasado, cuando se quemaron 10.000 hectáreas”.
El sindicato exige un “operativo regional coordinado” y tomar medidas “antes de que ocurra otra vez”, sin descartar movilizaciones. También pidieron que la coordinación de emergencias pase a depender de la Consejería de Presidencia.
Carmelo Renedo, coordinador de CCOO y encargado de una cuadrilla, acusó al Ejecutivo de “mentir a la ciudadanía” sobre los incendios. Denunció que, cuando agentes del medio natural alertaron de que el incendio de León había entrado en Cantabria, “el Gobierno lo negó”, y que cuando se dijo que el 100 % del operativo estaba activado, también era “falso”. “La comarca 10 no fue activada en ningún momento”, aseguró.
Tildaron de “lavado de cara” el envío de efectivos a León, al considerar que “no fue eficaz”. Afirmaron que en Cantabria también hubo incendios activos, como el de Campoo o el propio de Bejes, que estuvo “ocho días ardiendo”. Además, se quejaron de que no se permitió actuar a la Brigada de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) con base en Ruente, que sí fue enviada a Asturias.
Relataron que cuadrillas y agentes enviados a Bejes tuvieron que caminar 45 minutos hasta el fuego, pero se les ordenó regresar por el humo, mientras que el helicóptero del Gobierno regresó a Santander tras solo tres descargas de agua, dejando el incendio activo cuatro días más.
Finalmente, CCOO denunció que el 10 de agosto, en condiciones extremas de 35 grados, se obligó a un bombero a subir a pie monte arriba, y que “no perdió la vida por pura suerte”.