08.12.2019 |
El tiempo
domingo. 08.12.2019
El tiempo
El Diario de Cantabria

TRIBUNALES

Los forenses discrepan sobre si la muerte del anciano de Carasa fue provocada o no

Los forenses que han testificado este martes en el juicio contra una mujer acusada de ser la responsable de la muerte de un hombre de 86 años al que venía cuidando desde hace 11 años, han discrepado en cuanto a la posible causa de la muerte del anciano, que para unos fue provocada y para otros no. Concretamente, las dos forenses que llevaron a cabo la autopsia del anciano han afirmado que la muerte se produjo como consecuencia de una «fractura abierta de la vertebra cervical c7», que habría provocado que la médula estuviera «prácticamente rota».

Los forenses discrepan sobre si la muerte del anciano de Carasa fue provocada o no

Y han afirmado que esa lesión fue consecuencia de una hiperextensión del cuello, hacia atrás, que rebasaba su limite de movimiento natural. Apuntando, además, que en la parte anterior del cuello del cadáver se apreciaban unas marcas compatibles con que hubiera sido agarrado por ahí para forzar el movimiento del cuello con un «movimiento brusco» .

Sin embargo, los dos forenses citados por la defensa, que han testificado al tiempo que los que llevaron a cabo la autopsia, han considerado que el fallecimiento pudo producirse por un «fallo multiorgánico» y han coincidido en que la fractura de la C7 podría ser consecuencia de convulsiones, de espasmos o incluso de la manipulación del cadáver durante su traslado.

autopsia de la médula. Además, han cuestionado a las forenses que realizaron la autopsia, porque consideran que «no es de recibo» que concluyan que la posible causa de la muerte es la rotura de la médula y que no mandaran hacer una autopsia de ésta para confirmarlo.

Con estos testimonios ha concluido la segunda sesión del juicio con jurado que comenzó este lunes en la Audiencia de Cantabria contra la mujer acusada de asesinar al padre de su pareja, para la que la Fiscalía pide una condena de 20 años de cárcel. Las autoras de la autopsia han insistido en que ellas vieron que la lesión medular y han hecho hincapié en que la rotura de la C7 no pudo producirse en la cama y tampoco se la podía haber ocasionado él mismo fuera de ella y luego regresar al lecho donde apareció muerto por la mañana.

También han rechazado la posibilidad de que el fallecimiento de este hombre, que se acostó después de cenar «sin ningún problema», se debiera a un fallo multiorgánico, porque estos «llevan un tiempo y no son inesperados».

Asimismo, han reiterado que tampoco se puede achacar a osteoporosis o a convulsiones y han subrayado que durante la autopsia buscaron otras posibles causas de la muerte del anciano y no encontraron ninguna. La lesión fue ocasionada por una hiperextensión del cuello, han enfatizado.

Pero, los otros expertos forenses se han mantenido firmes en cuanto a que «si no se prueba» mediante una autopsia de la médula «no se puede dar por sentado» lo que afirman sus colegas, menos aún cuando con ello «se incrimina a alguien de haber hecho algo».

«No entiendo como se puede decir que la lesión medular es la causa de la muerte», ha declarado uno de los forenses, para quien «no es más que una teoría» que el fallecimiento se produjera como consecuencia de una insuficiencia respiratoria ocasionado por la rotura de la C7 como afirma la forense que realizó la autopsia.

intenso debate. Antes del testimonio y cruce de impresiones de los forenses, que la propia juez ha calificado de «interesante» e «intenso», han declarado tres hijos del fallecido (hermanos de la mujer que es pareja la acusada) y un yerno y una nuera, coincidiendo todos ellos en que el anciano estaba «muy bien atendido» y en que quería a la acusada «como a una hija».

«Le daba muy buen trato, se desvivía por él», ha declarado una de las hijas, quien al igual que el resto de los familiares ha subrayado que «no había ningún motivo para que quisiera matarle».

el relato de los testigos. Todos estos testigos han aportado relatos similares en cuanto a que fueron avisados por la mañana de que el anciano había aparecido muerto en la cama por la mañana y que «se comentó» que se le había oído roncar sobre las 5 de la mañana, aunque no recuerdan si quien lo oyó fue la hija del fallecido o la acusada.

«Yo estoy convencido de que ella es inocente», ha declarado el yerno del fallecido, quien ha enfatizado que su suegro «estaba muy atendido». «Era un ejemplo de cómo se cuida a una persona mayor y puedo decirlo porque tengo a mi madre en ese estado», ha añadido.

loading...
Comentarios