Las familias del IES Torres Quevedo piden "calma y responsabilidad" mientras crecen las demandas de expulsión definitiva
Tras la agresión a Antonio, la comunidad educativa ha roto su silencio. Padres, estudiantes y asociaciones han condenado los hechos y reclaman medidas ejemplares contra los agresores y los centros que fallan en prevenir el acoso.
La comunidad educativa del IES Leonardo Torres Quevedo de Santander sigue reaccionando ante la agresión sufrida por Antonio, un alumno con discapacidad motora, a manos de varios compañeros. A través de distintos comunicados, tanto la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) como estudiantes del centro y colectivos contra el acoso escolar han mostrado su postura ante un caso que ha generado una ola de indignación en Cantabria y en todo el país.
El AMPA del instituto ha expresado su “más enérgico rechazo” a los “lamentables hechos de agresión” y ha transmitido su “total solidaridad” con el alumno afectado y su familia. En un comunicado difundido en redes sociales, la asociación ha hecho un llamamiento a “la calma y la responsabilidad”, alertando de que “la tensión y la difusión de informaciones no verificadas solo generan mayor alarma y perjudican el clima de convivencia que tanto valoramos”.
La asociación ha pedido confiar en los cauces institucionales y legales, y ha mostrado su disposición a colaborar con el centro y las autoridades competentes para “garantizar la seguridad y el bienestar de todos los estudiantes”. “Ningún tipo de violencia puede ser tolerada en el ámbito escolar”, subraya el texto, que también invita a la comunidad educativa a trabajar unida “para prevenir futuros incidentes y fortalecer un entorno seguro e inclusivo”.
Los alumnos del centro exigen expulsiones definitivas
Por otro lado, un grupo de estudiantes del propio IES Torres Quevedo ha emitido un comunicado en redes sociales en el que exigen la expulsión definitiva de los agresores y anuncian que están dispuestos a organizarse para realizar protestas en caso de que no se adopten medidas más contundentes.
“La solución no puede ser una simple expulsión temporal. Cinco días no van a cambiar nada. Si esto se deja pasar, el que acabará teniendo que irse será la víctima”, afirma el mensaje, que propone sentadas, huelgas o manifestaciones a las puertas del centro hasta que se tomen decisiones ejemplares. También critican la falta de actuación oportuna por parte de quienes tienen responsabilidad directa: “Todos hemos visto actitudes, hemos actuado como hemos podido, pero quienes debían haber actuado antes no lo hicieron”.
Tolerancia 0 al Bullying pide una sanción ejemplar y medidas contra centros inactivos
La asociación cántabra Tolerancia 0 al Bullying también ha condenado “rotundamente” los hechos y ha pedido a las autoridades educativas y judiciales que actúen con celeridad. En su comunicado, reclaman “consecuencias y sanciones no solo para los menores agresores, sino también para los centros escolares que no actúan o lo hacen de forma ineficaz ante situaciones de violencia escolar”.
“El menor sigue compartiendo espacio con sus agresores, y eso demuestra que los protocolos actuales son insuficientes”, denuncia la organización. Además, han advertido que este tipo de casos “no son aislados” y que entre el 10% y el 15% del alumnado es víctima de algún tipo de violencia por parte de sus compañeros.
Tolerancia 0 al Bullying ha instado a sacar el tema del acoso escolar del “juego político” y ha exigido políticas claras y unánimes: “Las agresiones no se combaten con violencia, pero tampoco con inacción. No pasemos página”, concluyen.