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El Diario de Cantabria

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El español, reclamo de la UIMP para alumnos de una veintena de países

Madison (i), de 22 años, y Jackson, de 21, dos estudiantes estadounidenses que reciben cursos de español en la UIMP. EFE/Román G. Aguilera
Madison (i), de 22 años, y Jackson, de 21, dos estudiantes estadounidenses que reciben cursos de español en la UIMP. EFE/Román G. Aguilera
El español, reclamo de la UIMP para alumnos de una veintena de países

Acreditada por el Instituto Cervantes para enseñar castellano, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) aprovecha este reclamo para atraer a Santander a alumnos de una veintena de países que buscan iniciar o perfeccionar su español y también familiarizarse con la cultura del país.

Así, desde Estados Unidos, Corea del Sur o Japón llegan grupos de alumnos para adentrarse en los cursos de inmersión que ofrece la UIMP en su campus de Las Llamas, en la capital de Cantabria, por donde pasan centenares de alumnos cada verano, algunos de los cuales han explicado a Efe su experiencia.

La directora de los cursos de español para extranjeros, Teresa Rodríguez, subraya que la UIMP tiene que renovar el plan académico del máster de español, que este año cumple su decimotercera edición, y pone como objetivos mantener los cursos de español durante todo el año y ampliarlos a través de internet.

Pese a esa oferta, es en verano cuando Las Llamas registra más afluencia de alumnos, que se decantan por los cursos de lengua y cultura española, en muchos casos, para obtener diplomas DELE, títulos oficiales acreditativos del grado de competencia y dominio del idioma español que otorga el Instituto Cervantes.

Con la finalidad de facilitar el aprendizaje, se les divide en grupos de 12 de un nivel similar para estudiar lengua la mayor parte del tiempo, con espacio también para la cultura y otras materias.

En el caso de los más avanzados se elige una asignatura optativa entre literatura, teatro, baile, cocina, cine, escritura creativa, cultura y dieta mediterránea, arte y música, taller de poesía creativa o variedades dialectales del español.

Así, universidades como la de Michigan, Dartmouth, Cuny, West Virginia -todas ellas norteamericanas-, la japonesa Seisen o ISA, de Corea del Sur, mandan a sus alumnos a los cursos veraniegos de la UIMP para compartir campus con muchos otros de una veintena de nacionalidades distintas que acuden de forma independiente. "La mejor difusión es el boca a boca", enfatiza su directora.

Según Rodríguez, hay dos perfiles de alumnos: por un lado personas del entorno de los 75 años que quieren perfeccionar su español en contextos específicos para comunicarse mejor o viajar y, por otro, el del joven que pretende obtener el diploma UIMP o el certificado DELE con fines universitarios o laborales.

En esa descripción caben tanto Madison (22 años) como Jackson (21), que al término de su estancia habrán pasado en Santander ocho semanas dentro de una expedición de 41 alumnos de la Michigan State University que está haciendo una inmersión total en español: estudiar en castellano y alojarse con una familia española.

Entre otras asignaturas, Madison y Jackson han elegido "Conversación y Medios" -junto a "Cultura española", la que más tirón tiene- que pretende incrementar la capacidad de expresión oral de los estudiantes tomando los medios de comunicación como elemento de aprendizaje.

Madison escogió aprender español porque quiere ser traductora, y para obtener su título es obligatorio que los estudiantes viajen al menos ocho semanas a un país de habla hispana.

"Me gustaría trabajar con niños e inmigrantes en hospitales como intérprete", señala Madison, quien se confiesa encantada con la experiencia, tanto en la casa que le ha tocado como en el aula, y aconseja quedarse cuanto más mejor porque, a su juicio, "ocho semanas es muy poquito".

Jackson, que optó por la UIMP tras la recomendación de un compañero, estudia español porque en el futuro quiere trabajar en Latinoamérica o El Caribe implementando en grupos indígenas métodos de vida sostenible que sean "culturalmente fáciles" para ellos.

Su español -dice- ha mejorado mucho desde que llegó, sobre todo porque hasta entonces no había tenido oportunidades de hablar con nativos.

"La lengua aquí es muy clara y es fácil para los extranjeros de aprender. Tampoco hay muchas oportunidades de hablar inglés y se necesita el español", destaca.

Además, ve necesario aprender castellano porque en Estados Unidos hay muchos hispanohablantes y rechaza que sea un idioma difícil de dominar para personas con el inglés como primera lengua.

Como novedad en esta edición se ha recuperado, en colaboración con el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la formación de profesores no nativos que ya están dando clase en sus centros. Así, los docentes tienen la opción de formarse en España, Rusia, Brasil, Portugal o Polonia, con grupos de hasta 30 alumnos.

Precisamente mañana, lunes, estará en el campus de Las Llamas la ministra de Educación en funciones, Isabel Celaá, para inaugurar, por su importancia, uno de los cursos de inmersión en lengua inglesa. 

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