Cantabria se planta y abandona la reunión del CPFF: “Es una medida que fomenta la desigualdad y la mala gestión económica"
El Gobierno de Cantabria ha seguido los pasos del resto de comunidades gobernadas por el Partido Popular y ha abandonado la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) en protesta por la forma en la que el Gobierno de España está abordando el reparto del impuesto a la banca y la condonación de deuda autonómica.
El consejero de Economía, Hacienda, Financiación Autonómica y Fondos Europeos, Luis Ángel Agüeros, ha justificado su decisión al considerar que ambos asuntos se han pactado de manera unilateral y que la propuesta de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, resulta perjudicial para Cantabria y fomenta la desigualdad entre comunidades.
Un reparto que favorece a las comunidades más ricas
El primer punto de fricción surgió cuando se debatió el reparto del impuesto a la banca. Según Agüeros, el Ejecutivo de Sánchez pretende que el CPFF ratifique una decisión ya impuesta por ley, sin margen para una negociación real. Además, ha señalado que la distribución de estos ingresos es injusta y perjudicial para Cantabria, ya que favorece a las comunidades más ricas en lugar de garantizar una distribución equitativa.
Tras este debate, la tensión aumentó cuando se puso sobre la mesa la propuesta de condonación de deuda autonómica, en la que Cantabria también se ve claramente perjudicada frente a otras regiones. En ese momento, el consejero cántabro y sus homólogos del PP decidieron abandonar la reunión, denunciando que esta medida ya había sido pactada previamente con ERC y que el Consejo solo servía como un trámite sin valor para legitimar una decisión tomada en Moncloa.
Cantabria, entre las regiones más perjudicadas
Los datos de la propuesta de Hacienda dejan a Cantabria en una posición muy desfavorable respecto a la media nacional. Según Agüeros, mientras que el porcentaje medio de condonación de deuda por comunidad autónoma es del 26,7%, en Cantabria solo alcanzaría un 2,3%, situándola muy por debajo del resto de regiones.
- 1.892 euros por habitante.Condonación media en España:
- Condonación en Cantabria: 1.369 euros por habitante.
En términos absolutos, Cantabria tiene una deuda de 3.248 millones de euros, de los cuales 3.019 millones corresponden a los fondos de financiación del Estado. Con la propuesta de condonación de Hacienda, la comunidad recibiría un alivio de 809 millones de euros, la cifra más baja tras La Rioja.
"Es una propuesta gravosa y lesiva para los intereses de Cantabria", ha asegurado Agüeros.
"No es una solución, es un pago político a los independentistas"
El consejero cántabro ha rechazado la idea de que esta medida sea una solución real para los problemas de financiación de las autonomías y ha insistido en la necesidad de una reforma integral del sistema de financiación autonómica, en lugar de "parches parciales pactados con los separatistas".
"El problema no es la deuda, sino la insuficiencia de recursos que sufrimos las comunidades autónomas debido a la mala gestión del Gobierno central", ha denunciado. En su opinión, el Ejecutivo sigue aprobando nuevas leyes que imponen obligaciones a las autonomías sin proporcionar financiación adicional, lo que agrava el déficit estructural de muchas regiones.
Además, Agüeros ha recordado las palabras de la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, quien ya advirtió que esta quita de deuda "es solo una herramienta para pagar a los independentistas los votos que necesita Sánchez para mantenerse en el poder".
Una demanda por una financiación más justa
Cantabria ha dejado claro que no aceptará una propuesta que perpetúe las desigualdades entre comunidades. Agüeros ha exigido que se presente una propuesta formal y multilateral, que beneficie a todas las regiones por igual y garantice los recursos necesarios para sanidad, educación y servicios sociales.
Mientras tanto, el Ejecutivo central sigue defendiendo la condonación de deuda como una medida de alivio financiero, aunque la oposición insiste en que se trata de un pago político y no de una solución real para los problemas de financiación autonómica.
Con este nuevo desencuentro, el choque entre el Gobierno de Cantabria y Moncloa se suma a la creciente crisis territorial que enfrenta a las comunidades del PP con el Ejecutivo de Sánchez, en una batalla que, lejos de cerrarse, sigue sumando nuevos frentes de conflicto.