tragedia en el bocal

Costas dice que Santander recepcionó la pasarela en 2015 y el Ayuntamiento lo desmiente

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, atiende a los medios. / nacho cubero - ep / archivo

El Ayuntamiento sostiene que las obras nunca se finalizaron, por lo que la responsabilidad del mantenimiento corresponde al Ministerio

La polémica sobre quién es responsable del mantenimiento de la senda costera de Santander se ha intensificado este viernes tras las declaraciones del secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, que afirmó que el Ayuntamiento recepcionó la infraestructura en 2015. El Consistorio ha rechazado con rotundidad esta versión y sostiene que la obra nunca fue oficialmente recibida porque el proyecto quedó inconcluso.

La controversia se produce diez días después del derrumbe de la pasarela de El Bocal, una estructura situada en el itinerario peatonal que conecta el faro de Cabo Mayor con la zona de La Maruca. El accidente provocó la caída de un grupo de jóvenes, con un balance de seis fallecidos y una persona gravemente herida, un suceso que ha causado una profunda conmoción social y que se encuentra bajo investigación judicial.

Desde entonces, se ha abierto un cruce de acusaciones entre administraciones sobre quién debía encargarse del mantenimiento de la senda costera y de sus distintos elementos, entre ellos pasarelas, barandillas y otros equipamientos.

En una entrevista concedida a la Cadena SER Cantabria, Morán aseguró que la infraestructura fue recepcionada por el Ayuntamiento hace más de una década, lo que implicaría que la administración local asumió desde ese momento las responsabilidades relacionadas con su conservación.

Según explicó, en mayo de 2015 se firmó el acta de comprobación de las obras realizadas, un documento administrativo que certifica la finalización de los trabajos ejecutados y permite la apertura de la infraestructura al uso público. En ese procedimiento, indicó, participaron representantes de la Administración, la dirección facultativa de la obra, el interventor delegado y la empresa adjudicataria encargada de ejecutar los trabajos.

«Si no me falla la memoria, en mayo de 2015 se firmó el acta de comprobación de las obras realizadas y, por lo tanto, se dio por recibida la obra», señaló Morán, quien defendió que ese tipo de documento acredita que la infraestructura está terminada y en condiciones de ser utilizada por los ciudadanos.

El secretario de Estado explicó que este procedimiento es habitual en la finalización de las obras públicas, ya que mediante el acta de comprobación se certifica que los trabajos se ajustan al proyecto y que la infraestructura puede ponerse en servicio. «A partir de ese momento la obra se da por terminada y se permite la apertura al uso público», añadió.

Morán insistió en que, a su juicio, no existe ninguna duda de que la actuación fue recepcionada por el Ayuntamiento de Santander, que desde entonces habría asumido las responsabilidades vinculadas al mantenimiento de las infraestructuras de la senda costera.

Además, recordó que tanto el Ministerio como el Ayuntamiento eran en ese momento las administraciones responsables de ejecutar el convenio que permitió desarrollar el proyecto, por lo que considera difícil imaginar que la senda se hubiera abierto al público sin que las obras estuvieran concluidas.

«¿Alguien se puede imaginar que estas dos administraciones, responsables de la ejecución del convenio en 2015, hubiesen dado por finalizadas las obras y puesta en uso la senda si estas no estuviesen terminadas?», planteó.

Desde su punto de vista, el hecho de que la senda costera se abriera al público demuestra que las administraciones implicadas consideraron que la infraestructura reunía las condiciones necesarias para su utilización.

Morán también hizo referencia a documentos municipales anteriores relacionados con el proyecto. En concreto, mencionó un acuerdo remitido en 2004 por la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Santander, entonces dirigida por Íñigo de la Serna, durante el periodo de información pública del proyecto.

Según explicó, en ese documento el Ayuntamiento manifestaba su compromiso de hacerse cargo del mantenimiento de la senda costera una vez finalizadas las obras. Ese compromiso, añadió, fue posteriormente ratificado en otro escrito firmado por el entonces alcalde de Santander, Gonzalo Piñeiro, en el que el Consistorio indicaba que no existía inconveniente en asumir esa responsabilidad cuando el proyecto estuviera completado.

«Yo no tengo ninguna duda de que el Ayuntamiento asumió ese compromiso con pleno conocimiento», afirmó el secretario de EstadoMorán también mencionó un documento más reciente, fechado en febrero de 2026, en el que el Ayuntamiento remitió a la Demarcación de Costas un proyecto técnico relacionado con actuaciones en la senda costera.

Según detalló, ese documento incluía trabajos de restauración ambiental, eliminación de especies invasoras y otras actuaciones vinculadas al mantenimiento de infraestructuras existentes en el recorrido.

La Demarcación de Costas respondió a esa comunicación pocos días después señalando que tomaba conocimiento del proyecto remitido por el Ayuntamiento dentro del ámbito de sus competencias y que, al tratarse de actuaciones de responsabilidad municipal, no requerían autorización específica.

Preguntado por qué la alcaldesa de Santander, Gema Igual, mantiene que el mantenimiento corresponde al Ministerio para la Transición Ecológica, Morán evitó valorar las razones de esa posición.

«Es la alcaldesa quien tendrá que explicarlo. Ciertamente, no se corresponden los hechos con las palabras, pero no me atrevo a decir por qué», señaló.

El secretario de Estado defendió también que la legislación es clara respecto a la responsabilidad sobre infraestructuras situadas en el dominio público marítimo-terrestre, ya que el mantenimiento corresponde al titular público o privado que asume la gestión de esos equipamientos.

Santander señala al Ministerio

Sin embargo, el Ayuntamiento de Santander ha rechazado de forma contundente la versión ofrecida por el secretario de Estado y sostiene que la senda costera nunca fue recepcionada por el Consistorio porque las obras no llegaron a finalizarse.

En un comunicado difundido este viernes, el Ayuntamiento afirmó que la legislación establece que la recepción de una obra solo puede producirse cuando el contrato se ha cumplido y los trabajos están completamente terminados.

Según el Consistorio, esa circunstancia «en ningún caso sucedió» en el caso de la senda costera entre el faro de Cabo Mayor y la Virgen del Mar, ya que las obras fueron suspendidas antes de su conclusión.

El Ayuntamiento asegura que el contrato con la empresa adjudicataria tuvo que resolverse por incumplimiento, lo que impidió completar el proyecto en los términos inicialmente previstos.

En este contexto, sostiene que el acta de comprobación de las obras realizadas en 2015 a la que se refiere Morán no constituye una recepción de la obra por parte del Ayuntamiento.

Según explica, ese documento fue firmado únicamente entre la Dirección General de Costas y la empresa constructora con el objetivo de proceder a la liquidación del contrato tras la paralización de los trabajos.

«El Ayuntamiento ni interviene ni participa en ese acto administrativo», señala el comunicado municipal. El Consistorio insiste en que se trató de un trámite necesario para rescindir el contrato con la empresa adjudicataria, pero que en ningún caso implica que el Ayuntamiento aceptara o recepcionara las obras ejecutadas.

Además, el Ayuntamiento subraya que la propia Administración estatal reconoció en su momento la necesidad de redactar un proyecto específico para completar las actuaciones que habían quedado pendientes.

Ese proyecto de finalización tenía como objetivo definir y valorar los trabajos necesarios para terminar la senda costera, lo que, según el Consistorio, demuestra que el proyecto original no se había completado.

Respecto al compromiso municipal de mantenimiento mencionado por Morán, el Ayuntamiento recuerda que ese acuerdo fue adoptado en 2004 en el contexto inicial del proyecto, pero estaba condicionado a que las obras se concluyeran completamente.