educación

¿Un caso de acoso continuado? Educación indaga si el alumno del Torres Quevedo sufrió más ataques antes del vídeo

Instituto Torres Quevedo, en Santander. / A.E.

La agresión sufrida por Antonio, alumno con discapacidad de 16 años, podría no haber sido un hecho aislado | La Consejería de Educación indaga si ya existían antecedentes de acoso en el centro educativo antes de la escena que ha conmocionado a todo el país

La Consejería de Educación de Cantabria ha abierto una investigación para determinar si Antonio, el joven de 16 años con discapacidad motora agredido por varios compañeros en el IES Leonardo Torres Quevedo de Santander, fue víctima de otros episodios de acoso antes del ataque grabado en vídeo que ha generado una oleada de indignación en todo el país.

El vídeo, difundido inicialmente por medios de comunicación, y posteriormente recogido por la familia a través de redes sociales muestra a varios adolescentes burlándose, empujando y golpeando al alumno, que no puede hablar ni defenderse por sí mismo. La escena, grabada por otro estudiante, ha provocado una fuerte reacción social e institucional.

Tras la difusión del material, la Consejería activó el protocolo contra el acoso escolar y anunció medidas inmediatas de protección para la víctima, como acompañamiento durante la jornada lectiva, apoyo psicológico individualizado y control para evitar contacto con los agresores. Asimismo, se abrió un procedimiento disciplinario contra los implicados, aunque ha quedado suspendido tras la denuncia presentada por la familia ante la Policía, en cumplimiento de la normativa que evita duplicar procesos administrativos y judiciales.

El consejero de Educación, Sergio Silva, ha condenado públicamente los hechos, que calificó de "inadmisibles", y aseguró que se está actuando "con toda la profesionalidad y atención que este caso requiere". Además, confirmó que la investigación se centra ahora en esclarecer si existieron situaciones previas de acoso escolar que no llegaron a denunciarse formalmente.

La familia de Antonio, ha declarado públicamente que su niño ya había sido víctima de agresiones antes de la que aparece en el vídeo: “Mi niño no puede hablar, no se puede mover… y esto no es la primera vez que se lo hacen”, expresó en uno de los mensajes difundidos en redes sociales, donde también lamenta la falta de respuesta efectiva por parte del centro en ocasiones anteriores.

Mientras tanto, desde la comunidad educativa, asociaciones de padres y madres, y un grupo de alumnos del propio centro, han exigido la expulsión definitiva de los agresores y han manifestado su rechazo total a que la víctima tenga que cambiar de entorno. “El que acaba yéndose siempre es el agredido, y eso no puede volver a pasar”, afirman desde un comunicado difundido en redes.